viernes, 26 de enero de 2007

El desastre en pleno desarrollo o la MONOCRACIA

El desastre en pleno desarrollo

o la MONOCRACIA



El término "monocracia", etimológicamente quiere decir "el poder en manos de uno"; políticamente quiere decir "el poder en manos del mono bananero". Ambas definiciones del término le caben a la sufrida República de Venezuela, y lo digo así porque me niego rotundamente a ponerle los adjetivos de "socialista" y "bolivariana" porque "socialismo" no quiere decir dictadura y "bolivariana" no quiere decir que se estén aplicando las ideas de Simón Bolívar; muy por el contrario el pobre Bolívar debe estar revolviéndose en su tumba, cuando este dictador invoca su nombre. Veamos algunos hechos:

El martes 16 de enero, la Asamblea Nacional se auto-declaró en emergencia para aprobar el Proyecto de Ley Habilitante 2007, que dará poderes plenipotenciarios al dictador Chávez que ejercerá a su libre albedrío.
El texto del proyecto de Ley no deja la mínima duda de que la intención del autoritario coronelucho es sellar el comunismo en Venezuela. Su vocación comunista ya la declaró ante la plenaria del "Parlamento" (¿Duma,Politburó?), durante la presentación de su Memoria y Cuenta de 2006. El mal ya estaba anunciado y comenzó a ejecutarse. El 28 de diciembre, hizo dos anuncios devastadores, preludio de lo que está por venir.


Por un lado, anunció que no renovaría a RCTV Radio Caracas TV) la concesión para operar el espacio radioeléctrico. Este hecho además de violar la ley, cercena el derecho legítimo de operar a una empresa venezolana con 53 años de fundada, por el sólo "delito" de disentir de la línea política del Gobierno. Y, más importante, le da una estocada mortal a la ya maltratada libertad de expresión del venezolano.
Por otro lado, ordenó al Ministro de la Defensa "ejecutar un nuevo plan para la FAN(Fuerza Armada Nacional) llamado Plan Bolívar 2007-2011", que tendrá como fin, entre otros, "mejorar la capacitación e incorporación de la reserva como combatientes" e incrementar "la unidad cívico militar", incorporando civiles jóvenes a los cuadros de las fuerzas combatienetes. Además informó su decisión de cambiar, en la reforma constitucional, el nombre de la Fuerza Armada Nacional, para denominarla Fuerza Armada Bolivariana. Una manera solapada de postrar, aún más, al estamento militar a su proyecto político.


A estos mandatos, se le agregaron los del 8 de enero, cuando informó la cadena de estatizaciones de empresas privadas y la eliminación definitiva de la pírrica autonomía que quedaba al BCV(Banco Central de Venezuela).
Si a esto se suman:

a) La hegemonía que ejerce sobre los cinco poderes públicos, el control casi total sobre los gobiernos locales

b) ser ahora jefe único del Partido Socialista Unido de Venezuela, no cabe duda que Chávez es el amo y señor del país. Sin embargo, ésta no es la tapa del frasco.
Gracias a la Ley Habilitante que le dará su Asamblea Nacional, el dictador podrá llegar más allá de lo impensable para tener la sujeción total de los ciudadanos, y de toda la actividad económica, política y social de Venezuela.
Con los poderes especiales de la Habilitante podrá legislar a su antojo, por 18 meses, en 10 amplias áreas que abarcan: la transformación de las instituciones del Estado; los mecanismos de participación popular; toda la función pública incluyendo sus valores; todo el ámbito económico y social, el financiero, el tributario, la seguridad ciudadana y jurídica, la ciencia y la tecnología, así como la infraestructura, transporte y servicios para transformar el "paradigma económico capitalista". Y como frutilla del postre podrá transformar todo el ordenamiento territorial y la seguridad y defensa del Estado.
O sea, realmente es una ley "madre", con la cual el dictador construirá el estado comunista venezolano, al calco de la isla paradisíaca de Cuba.

Esta ley "madre", ley "habilitante" o como corno quiera llamársele es la legitimación "democrática" de una cruel dictadura, y no sería raro que ocurra un voraz incendio que destruya el "Parlamento" al estilo Reichstag en 1934. Tal vez no sea exactamente un incendio sino un ataque terrorista del sulfuroso Bush, o una súbita renuncia masiva de los parlamentarios por motivos personales o directamente el cierre del Parlamento para transformalo en una Sala de Congresos al estilo estalinista impuesto en todas las capitales de los países bajo la férula de Moscú.

Ahora no ya no existe la férula rusa, dentro de poco tampoco existirá la cubana, pero el mono bananero como buen "progresista", siempre mira para atrás.



Alvaro Kröger

¿El apuro dejará cansancio?

¿El apuro dejará cansancio?


Del último y acelerado salto adelante hacia la instauración de un régimen totalitarista de corte comunista que realizó el dictador Chávez surge una interrogante ¿Por qué si le estaba funcionando tan bien la gradualidad y la implantación progresiva de su modelo político, Chávez pisó el acelerador? ¿Por qué si el sapo se estaba dejando cocinar lentamente, le subió la llama a la vela con riesgo de que el animal despertara y se resistiera a sus propósitos?
Como respuesta a la pregunta, varios analistas han planteado dos hipótesis que se apoyan y complementan entre sí.
La primera, plantea que el dictador y quienes le hacen de comparsa en su ruta totalitaria, están concientes de que la estabilidad del precio del petróleo está en entredicho. Es bien sabido que la fortaleza del régimen pende del alto precio del petróleo, éste es el timón que les permite maniobrar.

A esto se le aúna que:
a) Todos los sistemas de controles (de cambio y de precios) que ha instaurado en ocho años están colapsando.
b) La inflación se le salió de las manos.
c) La escasez está creciendo.
d) las misiones (base esencial de su tejido social) y otros programas sociales no están dando los resultados esperados, por la ineficiencia y corrupción.

Todo este conjunto de factores ha estado creando un caldo de cultivo propicio para una eventual explosión popular, muy similar a la que enfrentó Carlos Andrés Pérez en 1989. Ante esta perspectiva, el dictador busca consolidar su aparato represivo y de control de la ciudadanía, el cual le permitirá mantener la hegemonía necesaria para lograr el cambio de un sistema capitalista democrático a uno totalitario y comunista.

La segunda hipótesis, parte del hecho de que por vez primera desde 2003, Chávez se siente relegitimado y legalizado, gracias al reconocimiento nacional e internacional que recibió su "triunfo" del 3 de diciembre. Independientemente de los factores trampa, miedo, ventajismo e ilegalidades implícitos en todo el proceso electoral, el dictador salió más fortalecido que nunca con su reelección. Una fortaleza que se acrecentó aún más con la hibernación de los líderes de la oposición, y una masa opositora de más de 4.000.000 de personas a la deriva y desmoralizada.
Una de las habilidades del dictador es aguantarse ante la adversidad y avanzar cuando percibe debilidad en sus "enemigos", así ha ido conquistando sostenidamente terreno en su proceso "revolucionario". Esta táctica le ha permitido lograr lo que a muchos le parecía imposible: derrumbar 40 años de democracia en Venezuela y subyugar el valor de la libertad de la población.
El dictador percibe que hoy no hay nada ni nadie que lo detenga, y avanzará lo más rápido que pueda en la instauración del comunismo que ha ideado para Venezuela.
En la mayor rapidez que imprima, en la opresión que imponga y en el control que ejerza estará garantizado su éxito. El de la democracia y la libertad, estará en que la oposición actúe con celeridad, cohesión, coherencia y contundencia para detener al "hegemón".

Alvaro Kröger

jueves, 25 de enero de 2007

LEVIATAN

LEVIATAN







¿Que tienen en común los siguientes lugares y fechas: Seattle 1999, Génova 2002, Santiago de Chile 2006, Seúl 2006…? A primera vista casi nada. Se podría decir tentativamente que se trata de ciudades de países dotados de instituciones democráticas y con importantes éxitos, antiguos o más recientes, de respeto a la Ley. En los primeros dos casos son ciudades de dos de los países más desarrollados del planeta. En los otros, de dos exitosas transiciones a la democracia y a la economía de mercado..

Pero hay algo más sutil por lo cual hacemos mención expresamente a esas localidades y años: el uso del monopolio de la fuerza del Estado para actuar con todo el peso de la Ley contra acciones violentas de grupos que —bien o mal intencionados— infringieron la ley. Sea ante grupos de los más extremistas (los "antiglobalización") en los dos primeros casos, sectores anarquistas en el marco del aniversario por el golpe del 11-9-1973 en Santiago de Chile, o protestas sindicales en la potencia asiática. El denominador común fue la existencia de un Estado, de un poder político y de una sociedad que actuaron haciendo respetar la Ley y sin que la posterior emisión de los medios de prensa audiovisuales generara —al menos no significativamente— protestas sociales, crisis de gabinete, histerias colectivas o instrumentalizaciones políticas.

Una mirada a la Argentina post-crisis 2001, nos muestra un país que con el esfuerzo conjunto de los actores sociales y políticos ha logrado revertir un derrumbe económico gracias al empuje mundial de la economía; siendo reconocido, aún por los más pesimistas, crecimientos de hasta casi el 40% en los últimos 4 años y proyecciones de aumento del PBI no menor al 4% para los próximos 3 años. Fuertes caídas en los índices de pobreza y de extrema pobreza, así como la creación (según el INDEC) de más de 2 millones de empleos, aunque paralelamente —como costado negativo— persistan sustanciales niveles de disparidad en los ingresos. Si bien es verdad que los índices de pobreza y extrema pobreza han disminuído, sólo se manejan datos oficiales y no hay datos de otras fuentes no oficiales e independientes.

También, la Argentina ha pasado de un debate político signado por la fragilidad del poder político y el debilitamiento de la figura presidencial (entre el 2000 y el 2003) a discusiones políticas —más o menos sinceras y bien intencionadas— sobre la existencia de un poder hegemónico que lentamente se va afianzando mediante técnicas y tácticas, generalmente "non sanctas".

Se podrían agregar diversos datos publicados oficialmente para completar este panorama de una supuesta normalidad mayor: el canje de la deuda, el pago al FMI, el reestablecimiento de una relación estratégica con Brasil, "buenas notas" del Departamento de Estado hacia la cooperación de la Argentina en materia de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, etc.

¿Algo falta entonces para asumir que han dejado atrás la crisis y la emergencia? Sí: el monopolio del uso de la fuerza por parte del Estado o el Leviatán en palabras de sir Thomas Hobbes. Sir Hobbes fue un pensador político inglés de principios del 1600 cuya teoría maestra es:" Gran mounstruo fagocitador de individualidades, el Estado ha sido creado contractualmente para proteger al hombre de los demás hombres". Esta idea maestra de Hobbes ha sido utilizada desde la defensa de la monarquía a la defensa de las privatizaciones de entes estatales, y ha calado tan fuertemente en los políticos que ellos ven a los actores privados de una sociedad como sujetos potencialmente peligrosos y por ello en las diferentes sociedades se han tomado recaudos más o menos parecidos, importando muy poco la ideología del gobernante.

Por diversos motivos (la memoria colectiva de la violencia bifronte de los años setenta, la guerra de las Falklands Islands, el derrumbe social y económico de amplios sectores, medios de comunicación que en muchos casos asumen que criticar al Estado atrae rating, etc.) la dinámica político-social argentina del último lustro —aproximadamente— se caracteriza por la visión compartida por oficialistas y opositores sobre las consecuencias que tendría para el Estado hacer uso del monopolio del uso de la fuerza para mantener el órden y hacer cumplir las leyes. ¿Yqué consecuencias tan críticas acarrearía? Crisis políticas, inestabilidad institucional, marchas, contramarchas, horas y horas de noticieros cargando las tintas contra y a favor del Estado, etc.

Partiendo de éstas premisas, los que están en el poder —sea cual fuera su ideología o sistema de ideas y valores— evitan por todos los medios ejercer el monopolio del uso de la fuerza, y los que están en la oposición —sea cual fuera su ideología o sistema de ideas y valores— reclaman, en muchos casos, el uso de la fuerza movidos con la intención de que se activen esos mecanismos de crisis políticas. Sin embargo hay casos en que el uso del monopolio del uso de la fuerza se torna inevitable, en aras del bien común y lamentablemente en otros casos ese monopolio se usa indiscriminadamente en aras de un fin político partidario.

En el escenario argentino, poco importa si unos son de centro-izquierda y otros de centro-derecha o de ultra izquierda o ultra derecha, por la eterna dificultad que existe para aplicar estas categorías europeas , chilenas o uruguayas a una Argentina en donde ha existido y existe el curioso fenómeno del peronismo, dónde todos los del espectro político se abrogan la herencia única y exclusiva del General Perón.

Es casi seguro que éste fenómeno no dure muchos años, aunque tampoco parece querer a extinguirse en el corto plazo. Frente a todo lo expuesto, cabe asumir que un país que no logra los elementales consensos sociales, políticos y mediáticos para ejercer el monopolio del uso de la fuerza dentro de parámetros racionales y legales —tal como en los casos de los cuatro casos citados al comienzo— aún no ha logrado completar su salida de la crisis de gobernabilidad y que todo su proceso de estabilización , crecimiento económico y consolidación institucional está sujeto a las latentes crisis políticas e institucionales que genera la falta de esos acuerdos básicos.

El gran desafío , como lo demuestra la historia, recae más en los líderes y tomadores de decisiones políticas y sociales, que es un buen caso para diferenciar a estadistas de meros políticos, pero también en la sociedad en general, especialmente en los grandes centros urbanos con impacto mediático. Concluyendo, todo se torna más confuso y disfuncional cuando la hipersensibilidad social hacia la fase coercitiva del Leviatán convive con activos reclamos por seguridad ciudadana y la transformación de este tema en un estandarte electoral, tal como en el pasado lo fueran la inflación y el desempleo.

El Leviatán sólo puede ser manejado por verdaderos estadistas y lamentablemente en éstos momentos los estadistas escasean tanto, que, personalmente no me atrevo a nombrar a ninguno , en alguna parte del mundo. Directamente los que están actualmente en el poder son meros políticos que tienen su cuarto de hora, pero que pasarán a la historia como una cita al pie de página.



Alvaro Kröger

la Democracia Liberal o la Democracia a secas

La Democracia Liberal o la Democracia a secas



La supuesta diferencia entre Democracia Liberal y Democracia es una enorme falacia inventada para los incautos. Por definición la Democracia es Liberal.¿Acaso se puede llamar democracia a un sistema político tutelado? ¿acaso se puede llamar democracia a un sistema como el venezolano, boliviano o ecuatoriano? Lo único que tienen de democráticos es que los mandamases llegaron al poder por las urnas, no muy claramente, y haciendo promesas utópicas o lo que es lo mismo mintiendo a su pueblo.

Cuando éstos populistas pujaban por el poder, su discurso era básicamente contra la Democracia Liberal, dejándo implícito que dicha democracia era demoníaca y que el poder iba a estar en manos de una oligarquía (la de siempre), y que los inocentes pueblos irían a pasar por lo mismo. Los hechos demuestran que se cambió la oligarquía tradicional por otra no tradicional, nueva, falta de experiencia y con una tendencia nata a hacer estupideces, hipotecando así el futuro de sus pueblos. Estos muchachos me hacen acordar a la Revolución Rusa: limpiaron a los Romanov y a la aristocracia rusa, culta y europeizada, por otra oligarquía, llamada nomenklatura, integrada por una banda de mujiks crueles y sanguinarios, ávidos de poder y sin una pizca de experiencia de gobierno. Si la Starska y los regimientos de cosacos del Zar eran brutales, sus sustitutos los dejaron como peleles.


Desde fines de los años '90, en cada reunión internacional de organismos multilaterales o reuniones de presidentes y primeros ministros, se asoman varios gropúsculos muy bien organizados que se autodenominaron "globófobos" -por su temor a la globalización- y que ahora se han rebautizado como "galaxias altermundialistas". El "altermundialismo" se remite al slogan de que "otro mundo es posible", lanzado con muy poca imaginación por el diario francés Le Monde, y tomado entre otros por el diario Granma, vocero del régimen de Fidel Castro. Bien: si estudiamos atenta y objetivamente la experiencia histórica de la humanidad, la aspiración clara , genuina y totalmente compartible de que "otro mundo es posible" nos lleva a las conquistas de la democracia liberal, o a la democracia a secas en el último siglo y medio, cuyos valores aún distan de ser los aceptados y abrazados con sinceridad en la mayoría de los países ya que en democracia el juego debe ser limpio y se gana, se piede y se negocia para llegar a un fin compatible con las aspiraciones de las mayorías y que las minorías deben acatar. De aquí que, paradójicamente, los "altermundialistas" con pleno derecho a ser así llamados, no son los "globófobos", sino somos quienes creemos en el respeto a las libertades individuales, a la propiedad privada, en la limitación al poder del estado, en las instituciones democráticas y el Estado de Derecho, el respeto a éste, que en definitiva es el gobierno de las Leyes.

Gran parte de la humanidad aún gime bajo el duro yugo de dictadores que expolian a sus pueblos, manteniéndolos en la miseria y la barbarie, ya que manteniéndolos en ese estado se aseguran el poder absoluto. Muchos de estos regímenes autocráticos, sin embargo, se autotitulan como "repúblicas", en los que no hay división de poderes ni renovación periódica de sus autoridades sino símiles demasiado groseros como para que un ser educado no sepa diferenciarlos. Algunos de estos países se han liberado de la opresión de un partido totalitario y eternizado en el poder, como los que otrora se hallaban tras la cortina de hierro, en la Europa central y oriental. Y estos pueblos, convencidos de que "otro mundo es posible", adoptaron las instituciones de la democracia liberal, tal como evolucionaron en Europa occidental y América del Norte.

Si bien desde mi punto de vista el término Democracia Liberal es redundante, lo utilizo aquí para diferenciar las verdaderas democracias de las democracias "de facto", como las que sufrieron los países de Europa Oriental antes de la implosión de la Unión Soviética y los países de América Latina entre la mitad de las décadas del '60 al '80.

Las "galaxias altermundialistas" que ensalzan Le Monde y Granma, sin embargo, se caracterizan por su franco rechazo a la sociedad abierta y pluralista. Una sociedad con éstas características necesita de gente culta, países desarrollados y con el mayor nivel de vida posible para sus ciudadanos. Con su profunda desconfianza hacia la capacidad de las personas para resolver sus problemas, o dicho en crudas palabras sus atentados contra la inteligencia humana que no es otra cosa que atentar contra los DDHH, aspiran a una total intervención del estado en la vida cotidiana, así como tienen en común su rechazo por la iniciativa privada de toda índole, partiendo de la premisa de que la iniciativa privada es por definición contraria a los intereses del pueblo. A pesar de su discurso hipócrita a favor de la diversidad y el pluralismo, injurian y zahieren a las sociedades libres en las que se respetan los derechos de las minorías. La realidad es que éstas "galaxias altermundialistas" cobijan en su seno a toda la gama de gropúsculos reaccionarios, desde los anarquistas a los homosexuales, pasando por los ecologistas y todo un espectro de gente que no tiene una filosofía concreta y que rechazan la complejidad de la sociedad moderna, aun cuando es el único tipo de sociedad que alienta el debate libre y la búsqueda de cambios para mejorar sustancialmente la calidad de vida, y en la que se desarrolla la más increíble, innovadora e inteligente variedad de tratamientos para resolver los problemas humanos fundamentales. Los llamados "altermundialistas" son "paleomundialistas", puesto que aspiran a que la humanidad retroceda a pasos agigantados hacia estilos de vida de subsistencia mínima, en la que dos tercios de la humanidad perecerían por inanición y enfermedades, tal como ocurrió en todos los experimentos totalitarios del siglo XX y los que comienzan en los primeros años del siglo XXI.

Estas "galaxias altermundialistas" se caracterizan por la xenofobia, el rechazo irrestricto al progreso de los pueblos y son inocentemente romanticoides, al pretender que el "buen salvaje" de Rousseau era un tipo despreocupado y feliz, cuando la realidad era totalmente la opuesta: el "buen salvaje" vivía en un constante stress, en la constante búsqueda de alimentos, en la constante guerra con sus vecinos y no tenía empacho alguno en rajarle la cabeza a un semejante ni sacarle el corazón a un prisionero vivo en ofrenda a sus dioses.

La xenofobia expresada en que "la culpa la tiene el otro" y por lo tanto hay que eliminarlo; el rechazo al progreso expresado en la desconfianza que se tiene en los países desarrollados para aceptar e incentivar inversiones, pensando siempre en que seremos explotados por los "piratas imperialistas" y por lo tanto no aceptar la transferencia de tecnologías y mantenerse en el mínimo de las subsistencia mínima (valga la redundancia), son actitudes que atentan contra los derechos humanos más elementales. Pero como ya lo hemos expresado en éstas páginas los DDHH son elásticos, muy elásticos: se puede luchar por ellos bajo ciertas circunstancias, pero se pueden pisotear bajo otras. Y lo que se está haciendo masivamente en América Latina es pisotear los Derechos Humanos al no aceptar los tratados de libre comercio con los países desarrollados, ya que de mejorar el nivel de vida, el nivel cultural, eliminar la incertidumbre por lo que se comerá en las próximas horas, los pueblos podrán decidir su futuro con más tranquilidad y no votando al que más utopías le promete.

En una democracia liberal, son las personas las que crean los ámbitos de acción y reflexión para debatir y llevar adelante los mejores tratamientos para el medio ambiente, la salud, la educación, la marginación, la superación de la pobreza, la criminalidad, entre tantos otros problemas que nos angustian. Otro mundo, entonces, sí es posible.

Mientras sigamos ligados económica y políticamente a países adoradores de las "galaxias altermundialistas" no saldremos del estancamiento, de la chatura económica, social y cultural que sufrimos; no se nos permitirá ver una luz al final del túnel, no se nos permitirá un intercambio provechoso para el país, se seguirán vendiendo materias primas, casi sin valor agregado, cuando el Uruguay tiene el potencial humano como para poder hacerlo. Pero para llegar a ello se debe hacer un revolución cultural, no al estilo Mao Tse-Tung (que fue una payasada), sino una revolución cultural en el estricto sentido del término: eliminar los lastres que llevamos desde hace décadas, abrir la mente a nuevas ideas, a nuevos emprendimientos, y sobre todo sacarnos de encima el culto al "NO SE PUEDE", recién allí será posible otro mundo por lo menos para nosotros los uruguayos. Si los demás quieren seguir estancados es problema de los demás, el Uruguay debe pensar en el Uruguay, es tal vez cruel y egoísta decirlo, pero es la pura verdad.

Debemos dejar esta fantochada utópica llamada Mercobluff, ser valientes y enfrentarnos a los desafíos que están allí afuera y no atrincherarnos en este engendro fabricado para Argentina y Brasil. Y recién, cuando crezcamos intelectual y políticamente y nos decidamos a mandar a la m.....,(perdón)al diablo a ésta sociedad es que veremos que otro mundo no sólo es posible , sino que nos está esperando.

Soy totalmente conciente de que estoy escribiendo una "herejía", desde el punto de vista del actual gobierno y de los padres del Mercosur, pero una idea brillante se ha transformado en un calvario, al menos para nosotros y los paraguayos y es por ello que como ciudadano de la República, con mis deberes y mis derechos puedo decir: "Vamonos de una buena vez del Mercobluff y veamos que otro mundo es posible".



Alvaro Kröger

miércoles, 24 de enero de 2007

La loca idea de un estado benefactor

LA LOCA IDEA DE UN ESTADO BENEFACTOR






Hubo una vez un gran país en el que la riqueza de su suelo y sus múltiples ecosistemas era tal que cualquier burrada de los presidentes, ministros de economía o gobernadores provinciales podía ser salvada por una buena cosecha. También las grandes fortunas más conspicuas y de rancio abolengo eran resistentes a hijos idiotas,eternos viajes a Europa, yernos vividores y festejantes cultores del braguetazo y hasta de capataces contumaces.

El campo daba para todo, aquella pampa húmeda de horizonte inalcanzable era el fundamento de esas fortunas... hasta que llegó el orden, la industria arrebató el poder de convocatoria de la oligarquía local. Todo pasa y volver a las fuentes más que un acto de justicia parece ser, por estas latitudes, una impronta histórica. Tan así es que los cultores del "progresismo" apelan a la xenofobia, que todos llevamos dentro, para instrumentar políticas muy curiosas y con fines muy concretos: Perpetuarse en el poder indefinidamente. Hablar con ésta gente de una apertura al mundo, de una globalización, de un desarrollo sustentable, de inversiones extrangeras, de transferencias de tecnologías, de capacitación del pueblo, de apertura de fuentes de trabajo, es un pecado capital ya que cuanto más culto sea un pueblo, mejor alimentado y vestido, más difícil será convencerlo de las idioteces que prometen.

En la cosecha 1991/92, la superficie sembrada de trigo fue de 4,75 millones de hectáreas, produciendo 9,9 millones de toneladas, y un rinde de 2.173 kilos por ha. En la última cosecha 2005/06, la superficie aumentó poco: 5,2 millones de ha, 12,6 millones de toneladas de producción y 2.500 kilos de rinde (casi un 20% de aumento).

Mientras tanto, la soja aumentó la superficie cultivada de 5 a 14,4 millones de há y la producción de 1,1 millón de toneladas a 3,8 millones; con un crecimiento también en rindes de 2.291 a 2.730 kg.

Con el maíz, otro tanto: la superficie aumentó 27%, la producción 91% y los rindes, el 63 por ciento. El único que mermó fue el girasol: la superficie sembrada se redujo el 37%, permaneció casi inalterable la producción, por lo que aumentó en ese guarismo el rinde. Una auténtica revolución verde.

Sí, estamos hablando de la Argentina.



El revés de Prebisch.

Las razones de éstos hechos son muchas y de las más variadas. Pero en algo los economistas, curiosamente, parecen encontrar un raro consenso: la economía argentina parece haber roto el maleficio al que lo condenaba la ya histórica teoría de Raúl Prebisch acerca del deterioro de los términos del intercambio para los países que denominaba "periféricos" en desmedro de los "centrales". Teoría que costó mucho en términos económicos y por ende sociales.

Es cuando se comparaban kilos de lomo o toneladas de trigo versus kilos de auto alemán o equipos japoneses. A la sombra y en nombre de ésta teoría se cometieron las más irracionales políticas de protección arancelaria e intervención fiscal y promoción de actividades industriales y agro-industriales que sin la ayuda generosa y paciente del Estado, en manos de personajes poco aptos para manejar un país, no hubieran siquiera nacido.

Según la última estadística elaborada por el INDEC, el valor índice de los términos del intercambio pasó de 86,3 en el inicio de la convertibilidad a 98,4 en su final y a 119,1 a mediados del año 2005, último dato oficial disponible.

En lo que va del año, la soja, por ejemplo alcanzó el pico de su cotización de los últimos 24 meses, superando los $ 600 la tonelada en los mercados locales.

Las estimaciones para la actual cosecha de granos proyectan una producción total de entre 42 y 43 millones de toneladas, todo un récord.

Socio oportunista.

El socio que se beneficia de estos movimientos ascendentes es, nuevamente, quien más castiga al sector: el Estado. Las retenciones son el principal recurso fiscal, la principal arma para redistribuir ingresos en el corto plazo y un antídoto eficaz para productores díscolos. Y a pesar de todo, la plúmbica mano estatal sigue castigando despiadadamente.

Aun en medio de estas restricciones, la euforia global es tal que alcanza para que los ganadores de la economía del modelo K sigan siendo los hombres de campo; aunque en los últimos tiempos se le estén enfrentando férreamente y con toda razón: Buenos Aires decide y ellos tienen que acatar, aunque signifique ir en contra de los más elementales principios de la economía.

Claro que ellos mismo se ven como los sponsors casi exclusivos de la fiesta "productivista", atizados por las amenazas de una brecha que se agranda entre los precios "consensuados" o tolerados y los internacionales. Es que los precios, una vez alejados de la mano omnisciente y omnipresente de Moreno, adquieren una dinámica en el mercado internacional que refleja la escasez relativa de los bienes.

No es sólo cuestión de lluvias y problemas metereológicos: tambíen puede faltar harina o aceite de soja porque se demanda más, y esto obedece no a un decreto salvador de último momento sino a que los chinos, por ejemplo, quieren comer mejor, un lujo que cada vez es para más ciudadanos. Y en un país con 1.300 millones de bocas y una tasa de crecimiento de la economía cercana al 10% anual en los últimos 30 años, no es un dato menor, es un dato como para poner las barbas en remojo.

Cambio estructural.

Los veteranos en el tránsito de estos mercados, como Gustavo Grobocopatel (de Los Grobo, el principal productor sojero), afirman que no es un pico de demanda sino un mercado que está mutando de raíz.Y a los productores hay que escucharlos; son ellos los que arriesgan y son ellos los que consiguen los mercados. Un auténtico cambio de paradigma girando en torno al desarrollo notable del área de Asia-Pacífico, de las restricciones en el uso del agua y otros recursos naturales, la irrupción de los biocombustibles o la aparición de nuevas aplicaciones medicinales. Todo suma para que la Argentina vuelva a ser salvada por las buenas cosechas, pero en manos de industriales, no en manos de familias de rancio abolengo y trasnochada aristocracia: ésos no producen sino que sebenefician de lo que la naturaleza les dá.

Es bastante egoísta de mi parte, pero cuando a la Argentina le va bien a nosotros también, y cuando le va mal nos queremos pegar un tiro. Es ésta la razón por la cual insisto en que los gobiernos "progresistas", son apenas un escollo en la vida de los países, la realidad los baja enseguida a tierra y a pesar de sus discursos altisonantes terminan inclinándose ante la cruda realidad: el mercado manda.



Alvaro Kröger

Cuando el silencio no es sinónimo de salud

Cuando el silencio no es sinónimo de salud






Es muy común que la complicidad hipócrita con los dictadores suela disfrazarse de ingenuidad. Cohortes de periodistas, académicos, intelectuales e incluso políticos bien informados, optan por congraciarse con los regímenes dictatoriales y hasta alaban sus "logros",mirando para otro lado, en tanto critican duramente a las democracias liberales por problemas como la inseguridad, la pobreza, el desempleo o la polución ambiental. En los años '70 apareció en Argentina un slogan muy sugerente e ingenuo: " el silencio es salud". Esta parece ser la actitud que han elegido muchos de los actuales aspirantes a cándidos ante la ausencia de las libertades fundamentales, elementales, básicas, en las dictaduras aún existentes y en las de reciente creación.
Lamentablemente ésta conducta no es nueva en los países democráticos. En los años '30, en los que el mundo parecía encaminarse hacia los dos grandes totalitarismos, dejando en el pasado a las democracias liberales, muchos intelectuales escribieron, hablaron , actuaron e integraron los regímenes criminales del nazismo, del comunismo y el fascismo. Cantaban loas a los "grandes conductores", a su capacidad de tomar decisiones sin pasar por "inútiles" debates parlamentarios, a su supuesta capacidad de gestión del estado. En el Occidente democrático, procuraban entusiasmar a los aún escépticos con las faraónicas obras públicas que se erigían en las dictaduras, como las autobahan del nacionalsocialismo, que fueron creadas para un depliegue rápido de las fuerzas acorazadas dentro de la doctrina de la "Blitzkrieg". El énfasis estaba en el "pleno empleo" que había conseguido el nazismo en el poder, gracias a una carrera armamentista y a una economía endógena, en tanto que muy pocos elevaban sus voces de repudio a la legislación antisemita, a las persecuciones a las minorías étnicas, a la represión a los opositores demócratas y el silenciamiento de la libertad de expresión antes de la guerra mundial. Muchos se "sorprendieron", tras la guerra, de la existencia de los campos de exterminio nazis en los que murieron millones de judíos, gitanos y opositores. Esa "sorpresa" es una de las puestas en escena más gigantesca que se haya realizado. Curiosamente, ningún nazi, dentro de Alemania , sabía algo de esos "Campos de la Muerte" y como el Gallotero "la culpa la tiene otro".

Cuántos se maravillaron por las grandes "conquistas" sociales del Pepe Stalin, con su industrialización acelerada y su reforma agraria en contra de los grandes terratenientes. Las decenas de millones de muertos en los genocidios del comunismo soviético no contaban: los que murieron por hambrunas, deportaciones, fusilamientos, purgas despiadadas, acusaciones de sabotaje, enfermedades y desamparo. Eran tiempos en que la libertad y la dignidad humana nada valían, en homenaje a la construcción del totalitarismo y sus grandes "logros" para la humanidad…....., sólo existían los paredones de fusilamiento, los "goulags" en Siberia y la Santa Madre Rusia. En nombre de ésta han muerto millones de rusos inocentes, en acciones tan ,aparentemente, tan estúpidas como hacer cargas de caballería a columnas blindadas alemanas. Y digo "aparentemente" porque esas cargas fueron hechas por cosacos del Volga y del Don; hombres duros y patriotas, amantes de su tierra y en total desacuerdo con las políticas de Moscú. En un acto brillante el gran Pepe les dió un par de manijazos y los cosacos marcharon a defender a la Santa Madre Rusia a caballo con un sable en la mano.......

Se admiraba con fascinación esas grandes manifestaciones de hombres y mujeres en actitud marcial, marcando el "paso de ganso", o en perfectas formaciones demostrando su total sumisión y fervor unánime por el régimen imperante. Porque lo importante para ésta gente era "pertenecer", era sentirse protegido por una inmensa maquinaria, era sentirse un pequeño engranaje, era "masificarse", no sobresalir ni ser diferente. Planteada la situación política de ésta forma, es casi justificable la falta total y absoluta de la libertad;ésta no se lleva bien con aquella mentalidad.

Cuántos descubrieron, entre horrorizados y falsamente sorprendidos, alegando total ignorancia de los hechos el legado que dejó el comunismo en Europa central y oriental, tras más de cuarenta años de opresión. Los basureros nucleares, la polución de las grandes ciudades, el hacinamiento en las viviendas, las bajas expectativas de vida de la población general(53 años), el apartheid implantado por los partidos comunistas para beneficiar a sus líderes con alimentos, ropa y vivienda de calidad occidental, la miseria y la corrupción generalizada para lograr sobrevivir: estos fueron los verdaderos "logros" en pos del Hombre Nuevo. Y la realidad fue que el Hombre Nuevo se podía comprar por un par de jeans, una botella de whsky, un cartón de cigarrillos, o cualquier baratija, que a los occidentales no nos llamaban la atención.

¿Cuántos periodistas, intelectuales, escritores y políticos se sorprenderán cuando caiga el régimen del crápula Castro, y vean cómo viven los millones de cubanos que no lograron huir de su patria?.Desde ya puedo decir que serán muy pocos o ninguno. Se horrorizarán de las condiciones de vida pero le hecharán la culpa al bloqueo americano, cuando es sabido que dicho bloqueo es una total farsa, y las pruebas al canto: si realmente los americanos hubiesen querido matar de hambre a Cuba no les hubiese costado nada más que poner más buques y no dejar pasar ni a una gaviota. ¿Qué dirán, cuando reconozcan que los que arriesgaron sus vidas para salir de la "isla cárcel" no eran agentes de la CIA y del imperialismo, sino humildes hombres y mujeres que sólo anhelaban escapar de la miseria extrema, la opresión y la insalubridad?. Desde ya puedo adelantarme a sus horrorizados comentarios: dirán que eran contrarrevolucionarios....

Cuando se trata de dictaduras y muerte, el silencio es insalubre.



Alvaro Kröger

Alianza Chávez-Almadinejad:"eje del mal" y "eje auxiliar"

Alianza Chávez -Ahmadinejad: "eje del mal" y "eje auxiliar"





Las previsiones del profesor Constantine Menges sobre la articulación de Venezuela e Irán como un "eje del mal" para dominar a América Latina, cobran notable actualidad; y deben complementarse con el surgimiento de un "eje auxiliar" de gobernantes de izquierda que asumen el papel de "moderados útiles" para tranquilizar y adormecer reacciones, pavimentando el terreno para el avance del "eje del mal"

El" presidente" de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, el mismo día de su llegada a Caracas el 13 de enero, anunció junto al dictador de Venezuela, Chávez, la creación de un "fondo estratégico pesado" venezolano-iraní de 2 mil millones de dólares para usar como un "mecanismo de liberación" continental de ayuda a gobiernos izquierdistas que deseen "liberarse del yugo imperialista" (cf. Granma, La Habana, Enero 16, 2007). Ahmadinejad viajó posteriormente a Quito y a Managua para asistir a la toma de posesión de los presidentes Correa y Ortega, prometiendo a ambos una vasta ayuda financiera a cambio de un alineamiento con la alianza Venezuela-Irán.

El reciente viaje del presidente iraní a América Latina y los acuerdos firmados con el dictador venezolano ponen en foco las previsiones realizadas en 2002 por el profesor Constantine Menges, investigador del Hudson Institute y profesor de la George Washington University, sobre la constitución de un "eje del mal" latinoamericano con la participación activa de Venezuela y Cuba, y con el apoyo de Irán, para dominar América Latina y separarla de los Estados Unidos. Las izquierdas radicales, que antes apelaban al secuestro y a los asaltos a mano armada para financiar la revolución, hoy cuentan con recursos casi infinitamente superiores, provenientes del petróleo venezolano-iraní.

Las previsiones de Menges, fallecido en julio de 2004, deben ser hoy complementadas con el surgimiento de un "eje auxiliar" de gobernantes de izquierda que asumen el papel de "moderados útiles" para adormecer las sanas reacciones y pavimentar el terreno al "eje del mal". Entre los principales exponentes continentales de ese nuevo "eje auxiliar" se cuentan los presidentes Lula, de Brasil, y Kirchner, de Argentina.

Con los acuerdos firmados entre el dictador Chávez y el "presidente" Ahmadinejad, América Latina podrá transformarse, en el corto o mediano plazo, en un nuevo campo de batalla político, financiero y, quién sabe, militar de los conflictos del Oriente Medio.

Todo lo anterior debe verse en un cuadro de desgaste del tejido políticosocial en varios países latinoamericanos, desde la "libanización" de Bolivia, pasando por la asfixia de las clases productoras rurales argentinas, hasta el creciente control territorial ejercido por clanes de narcotraficantes en sectores suburbanos de las ciudades de Rio de Janeiro y São Paulo, con desdoblamientos en la "triple frontera" entre Brasil, Argentina y Paraguay, así como en la frontera entre Brasil y Colombia.

Lo anteriormente expuesto no debería ser motivo de desánimo, sino un incentivo para la acción doctrinal y publicitaria. Es verdad que los sectores conservadores, de centro y de derecha de las Américas no cuentan ni de lejos con los recursos de la alianza musulmano-izquierdista arriba referida. Pero tienen un capital bajo muchos puntos de vista más valioso, que es el público latinoamericano, mayoritario en todos los paíes del continente, que no comparte las ideas de izquierda y que está dispuesto a apoyar a líderes responsables y honestos que interpreten sus justos anhelos y sus ansias de progreso y bienestar. Si Lenin viviera en nuestros días, más que hablar del "tonto-útil" tal vez prefiriese hablar del "moderado-útil", hoy encarnado en América Latina en el presidente Lula, discutiblemente moderado, pero indiscutiblemente útil, al servicio del dictador Chávez y presunto sucesor del crápula Castro.

Todos los mandatarios sudamericanos han llegado al poder gracias al voto de ciudadanos de centro-izquierda y de centro, esperando los cambios que éstos demagogos han efectuado en sus campañas electorales. Tales cambios, si bien necesarios, son totalmente utópicos, si no se crean antes fuentes de trabajo genuinas, inversiones que aseguren el desarrollo y el progreso. Si se mantiene ésta política de espantar a inversores es difícil que haya progreso.

El caso ecuatoriano es emblemático en éste aspecto. Ha ganado un Correa totalmente sumiso al dictador del Orinoco y al crápula caribeño. Ecuador tiene hasta el 15 de febrero para pagar el servicio de la deuda (intereses más plazos vencidos); de no hacerlo ese día sus acreedores le dan 30 días más para declararlo en default. A pesar de que Ecuador puede mantenerse con créditos del "pan troglodytes" por un tiempo, le ocurrirá lo mismo que si un país no acata las sentencias de La Haya: entra en una "lista negra", dónde el resto del mundo no les compra ni les vende ni un escarbadientes; es una especie de auto-bloqueo. Y para empeorar el caso ecuatoriano el 80% de la deuda la mantiene con organismos privados y no con el paciente FMI: con los bancos privados no se juega, o se paga o se sientan a negociar y de no llegar a un acuerdo, como un país no puede ir a remate, pasa a esa "lista negra" que es peor.

Hay que ser concientes de que al alinearse con el dictador del Orinoco y el "presidente" iraní se corren grandes peligros a mediano plazo. El día que ya no les sirva a sus intereses lo dejan al garete, y como ejemplos podemos poner al "Che"Guevara que lo dejaron matar en la selva boliviana y a miles de soldados cubanos que quedaron en Angola a su suerte.

Y no hay que dejarse engañar: los países NO tienen "amigos" o "hermanos", tienen intereses comunes o presidentes idiotas.



Alvaro Kröger

martes, 23 de enero de 2007

La Biblia Cubana

La Biblia cubana de la revolución del Socialismo del Siglo XXI
"Hoy sabemos que esa nueva estructura o "red de centros del poder popular" se expresa en los Consejos Comunales de las denominadas -por Chávez- ciudades socialistas, y creados mediante ley en 2006"

ASDRÚBAL AGUIAR
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL (21 enero de 2007)
La Constitución de Cuba (CC), proclamada en 1976 con reformas posteriores, es una guía esclarecedora para descifrar el acertijo en que se ha convertido para los venezolanos la Revolución Bolivariana y su decantación en el llamado Socialismo del Siglo XXI.
Cruzada con las descripciones de nuestra Constitución (CV) o los dictados de Hugo Chávez para La Nueva Etapa (NE) de 2004, sea con sus anuncios recientes y el pedido de una habilitación para acelerar el socialismo "venezolano", muestra la coherencia de nuestro "proceso" con los paradigmas de aquélla.
El preámbulo de la CC remite a Martí como su guía y la nuestra en su artículo 1, lo hace a Bolívar. La primera agrega a Marx y Chávez anuncia otro tanto para Venezuela.
El preámbulo en cuestión reza que es el comunismo un objetivo final: "edificar la sociedad comunista" es el fin de la CC. La NE propone el Socialismo del Siglo XXI y Chávez lo ajusta a su conocido "por ahora": "el planteamiento comunista, no (...), en este momento sería una locura, quienes se lo plantean no es que estén locos. No es el momento".
La cubana se declara "ley de leyes". Chávez, con igual título pidió a su Asamblea habilitarlo como legislador supremo, en espera de la reforma constitucional.
El artículo 1 de la CC afirma que "Cuba es un Estado socialista". Nosotros lo seremos, según Chávez.
En sus artículos 3 y 103 ésta expresa que el "poder es ejercido directamente" o por medio de "las asambleas del poder popular". En La NE, Chávez fijó como objetivo estratégico "consolidar la nueva estructura social de base un nuevo sistema social, una nueva organización popular, mucho más allá de los partidos políticos". Y ordenó "rediseñar la estructura funcional del Estado en todos sus niveles" y "desarrollar un marco jurídico que permita construir la institucionalidad revolucionaria municipal, estadal y nacional".
Hoy sabemos que esa nueva estructura o "red de centros del poder popular" se expresa en los Consejos Comunales de las denominadas -por Chávez- ciudades socialistas, y creados mediante ley en 2006.
Aquéllos como éstas se constituyen en ciudades y pueblos, en barrios, en poblados y zonas rurales, y sus integrantes quedan investidos de la más alta autoridad, como lo recita el artículo 104 de la CC. Tanto que pueden revocar todas las decisiones adoptadas por los gobiernos de las provincias -aquí Estados- y por los municipios y sus corregidores. Su propósito es asegurar la legalidad y el orden interior del socialismo, su capacidad defensiva, según los artículos 105 y 106 siguientes.
Chávez ha declarado que dentro del socialismo cabe todo, fuera de él, nada. A la Iglesia la invitó a dialogar en dichos términos. La CC, orientación bíblica de la revolución bolivariana, prescribe (art.62) que "ninguna de las libertades reconocidas puede ser ejercida contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo".
En Cuba hay partido único (art. 5 de la CC). La NE dispuso crear "una instancia única de coordinación y toma de decisiones de las organizaciones con fines políticos que apoyan al proceso". Sobre los opositores, Chávez mandó "atacarlos y hostigarlos sin descanso" -en términos militares- si intentaren reorganizarse.
No es baladí, entonces, la omisión del artículo 67 de la CV. No habla de partidos sino de "organizaciones con fines políticos". En la NE se vuelve sobre el asunto: "evitar la transformación social de la organización de base en estructuras partidistas". De suyo quedan emparentadas así, ¡qué duda cabe!, con las "organizaciones de masas y sociales" (art.7 de la CC): creadas para la "consolidación y defensa de la sociedad socialista" e impedidas de agregar intereses generales, por ser propios al único partido.
Los medios fundamentales de producción -"estratégicos" según nuestro lenguaje oficial- son en Cuba de la "propiedad socialista de todo el pueblo" (artículo 14 de la CC). La CV (art. 119, 124 y 308) le abre las puertas a la "propiedad colectiva" y Chávez, manipulando los clásicos mecanismos del constitucionalismo liberal: la expropiación o la compraventa, viene forzando el traslado hacia la propiedad "pública" de toda industria, actividad económica de importancia, como las tierras calificadas de latifundios. Nada inédita es su decisión de nacionalizar telecomunicaciones.
En La NE recordó que "el que tenga ahorita un latifundio es como el que carga un carro robado". La CC (art. 19 y 20) reconoce a la persona, la propiedad de sus bienes, como lo hace la CV (art. 115). Pero aquellos precisan, como lo hizo Chávez al juramentar su Consejo para la Reforma Constitucional, que bienes individuales sólo son las tierras de los agricultores pequeños, los ingresos y ahorros del trabajo, la vivienda que se posea con justo título, los bienes para satisfacer la necesidad personal y cultural inmediatas. Y nada más.
El artículo 29 de la CC declara cubanos por nacimiento a los extranjeros que hicieron méritos en la revolución. En Venezuela, de hecho son venezolanos todos los extranjeros quienes, llegando desde el exterior en cada proceso electoral, provistos de cédulas de identidad y pasaportes nacionales apoyan a la "bolivariana". No es un secreto a voces.
El artículo 39 cita que "la enseñanza es función del Estado". Los padres cubanos "contribuyen" a la educación, conforme al artículo 38. La CV prescribe, a su vez, que el Estado tiene como fin esencial "el desarrollo de la persona" (art. 3) y que "la educación es un servicio público" para la afirmación de los "valores de la identidad nacional" (artículo 102): los bolivarianos, según el artículo 1 vigente. Luego de la reforma constitucional se añadirían "las ideas político-sociales de Marx", como el preámbulo cubano.
El propósito educativo socialista, lo sostiene Chávez en La NE, es la fragua de un hombre nuevo: "No son los hechos, no es la superficie lo que hay que transformar, es el hombre", precisa. De allí la idea de los "supervisores itinerantes" y la sujeción de todas las unidades educativas privadas al Estado (Decreto 1011 y Ley de Educación proyectada) hasta alcanzarse la designación por éste de todos los directivos de las instituciones educativas que no sean públicas. La CC (art.39) asegura el carácter "colectivo" y socialista de la educación y "promueve la participación a través de organizaciones de masas y sociales del país en la realización de su política educacional".
El modelo constitucional socialista, en suma, por unidimensional y negado al pluralismo, mal se sostendría sobre los consensos; por ende, la revolución es armada. En La NE Chávez se confiesa: "eso empezó a ser tema de debate durante varios años".
La CC, para asegurar su objetivo final: "edificar la sociedad comunista", (art.119) creó los Consejos de Defensa de la Revolución (aquí "batallones de reserva"): constituidos en la paz y preparados para la guerra.
En La NE, Chávez pidió crear la "reserva" de patriotas; y usar tal reserva para "acciones de seguridad ciudadana": léase, con apego al art. 3 de la CC, para que ciudadanos ejerzan "el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político" socialista. Punto.

miércoles, 17 de enero de 2007

¿Una generación de criminales o de ideólogos equivocados?

¿UNA GENERACIÓN DE CRIMINALES O DE IDEÓLOGOS EQUIVOCADOS?










Hace más de treinta y cinco años, chocaron dos corrientes iedológicamente patológicas latinoamericanas que están carnalmente relacionadas por originarse en el concepto de que la violencia puede cumplir una función depuradora. Una, la de los revolucionarios de izquierda que, inspirándose en ideologías mesiánicas europeas, nacidas en la Revolución Francesa y luego en los comuneros de 1848 con también una larga tradición de bandolerismo guerrillero varonil corso, fantaseaban con desruír todo de una vez para construir una realidad mejor.

Aquel concepto se estrelló contra otro de personas persuadidas de que lo que sus sociedades necesitaban para abrirse camino en un mundo que las dejaban inexorablemente atrás, era una buena dosis de disciplina militar y la eliminación física de los reacios a tolerarla. Dichos conceptos se retroalimentaron mutuamente. La presencia en tantos países de un sector militarista sirvieron para estimular a los revolucionarios a actos de extrema violencia, mientras que los crímenes perpetrados por éstos dieron a sus enemigos pretextos convincentes para alzarse con el poder sin mayores problemas. Atrapada entre las alternativas así supuestas, casi toda América latina cayó en manos de una generación de criminales o de locos mesiánicos.

Puesto que tantos creían que, como decía Mao en su Libro Rojo, en el Tercer Mundo por lo menos el poder nace del fusil, (pero lo que Mao astutamento no dijo que el poder siempre nace de la punta de un arma) fue tal vez inevitable que en aquellos tiempos buena parte de la región terminaría gobernada por dictaduras cívico-militares cuyo poder de fuego era muy superior a aquel de los revolucionarios, su organización mucho más perfeccionada y sus servicios de inteligencia mucho más desarrollados. Aunque la encabezada por Augusto Pinochet no fue la peor de tales dictaduras, le tocó al general chileno erigirse en el tirano derechista más emblemático del medio siglo último tal y como el "comandante" cubano Fidel Castro desempeñaría el mismo papel para la izquierda. Al menos al Gral. Pinochet podemos atrubuírle la imposición de un sistema económico que funciona de forma excelente y mejora cada día más. Al crápula diverticulítico caribeño se le puede atribuír la destrucción sistemática de un pueblo.

Al morir Pinochet a los 91 años, la mayoría incluso de los conservadores de Europa, Estados Unidos y América latina coincidieron en que se había tratado de un sujeto cruel y corrupto y como el poder absoluto corrompe absolutamente la corrupción de su régimen fue mayúscula, pero hay que reconocerle que dejo a un Chile encaminado hacia la apertura al mundo.

Pronto Castro lo seguirá al más allá (este crápula ¿tendrá un más allá?), pero es de prever que cuando lo haga los comentarios sean un tanto más respetuosos por parte de sus acólitos, sus súbditos, sus descerebrados seguidores; seguramente mis comentarios no serán muy respetuosos. Sucede que si bien los partidarios del capitalismo liberal, con el que para sorpresa de muchos Pinochet se comprometió, han triunfado hasta tal punto que manejan la economía en todos los países significantes y la izquierda marxisante ha ganado la guerra cultural, es lamentable reconocerlo, pero es así: la mayoría de los intelectuales son zurdos convencidos, pero viven bajo el bienestar de las políticas neoliberales. Así pues, no provoca escándalo que alguien reivindique la sanguinaria revolución cubana aludiendo a las mejoras sanitarias y educativas atribuidas al régimen resultante(pero se cuidan mucho de decir cómo vive el pueblo, porque ni se lo preguntan), pero sólo merecen desprecio los que dicen que la dictadura pinochetista contribuyó a hacer de Chile una democracia vibrante con lo que, a pesar de las muchas lacras que persisten, es la economía más exitosa de toda América latina.

A diferencia de Videla, Emilio, Galtieri &Cía, en su propio país Pinochet aún cuenta con muchos admiradores. En su opinión, sí fue el salvador de la Patria y el artífice del orden democrático actual. Así y todo, escasean los que quisieran que se celebrara una nueva masacre de los opositores y, lo mismo que sus equivalentes de otras latitudes, con pocas excepciones los partidarios de la izquierda extrema se conforman con exhibir los símbolos de su culto –banderas rojas y efigies del Che Guevara– y manifestar el odio que sienten por el dictador fallecido sin por eso pensar en intentar reeditar sus hazañas. Para los más, Pinochet ya es historia y la revolución un fenómeno entre cultural y comercial.

Pinochet no poseía el carisma de Castro. Su imagen es la de un soldado adusto de pocas palabras, pero al igual que su homólogo cubano tenía sus pretensiones intelectuales. Entre los libros de su autoría se encuentra "Geopolítica de Chile" en que nos aseguró que "los dolicocéfalos rubios producen filósofos, pensadores, artistas", etcétera, razón por la que son superiores a "los braquicéfalos céltico-eslavos", un juicio que es un tanto extraño ya que los antepasados de Pinochet incluyen a bretones, un pueblo que se enorgullece de su presunto origen celta. Es que Pinochet fue un estudioso de la "Rassenkunde", o sea, "ciencia racial", alemana que floreció con los nazis y por lo tanto luego de su derrota se desprestigiaría por completo. Aunque no era exactamente un nazi, no dejó pasar ninguna oportunidad para ensalzar el viejo ejército alemán y compararlo con la legión de pelilargos fofos de sexualidad ambigua que según él lo sucedió. Podría argüirse que la tradición representada por Castro está en verdad tan desacreditada como la favorecida por Pinochet, pero pese a los desastres inverosímiles que ha provocado el marxismo militante todavía tiene muchos adherentes en círculos intelectuales, de suerte que las declaraciones del caribeño no suelen motivar la misma extrañeza.

Pinochet acaba de irse y Castro está al borde de la muerte, si es que ya no lo traspasó. ¿Serán los últimos de su especie o es que, con la excepción de Cuba, América latina está asistiendo a una suerte de entreacto en que los pueblos que la integran se han resignado a la democracia porque hasta ahora nadie ha conseguido persuadir a los descontentos de que les convendría probar una receta más potente? Por fortuna, el optimismo parece justificado. Si bien no cabe duda de que abundan, y hasta demasiado, los que sienten nostalgia por la violencia, por lo general se limitan a expresarla de forma teatral pero molesta. Es lo que hacen los piqueteros cuando marchan por las calles de Buenos Aires ataviados como yihadistas árabes y portando palos. En la Argentina, donde la dictadura fue aún más cruel que en Chile, el temor a la violencia es tal que el gobierno ha optado por dejar que los revoltosos se apropien de los lugares públicos con la presunta esperanza de que andando el tiempo entiendan que sus actividades no les sirven para nada. En otras partes de la región, las autoridades suelen actuar con mayor contundencia y en Colombia guerrilleros aliados con narcotraficantes se resisten a entrar en el tercer milenio, pero en términos generales América latina parece mucho más tranquila que en cualquier otra época.

Claro, esta situación promisoria podría cambiar si llegara a su fin el crecimiento económico que se ha visto facilitado más por un boom internacional impresionante que por reformas internas, si el dictador Chávez tomara demasiado en serio la aspiración de propagar por doquier su "socialismo del siglo XXI", la Biblia y el calefón, y si Bolivia se desgarrara en una guerra de secesión, que no parece demasiado utópica, tales peligros existen, pero por ahora no parece probable que los militares recaigan en el error de suponerse obligados a desplazar a los "políticos civiles" toda vez que ellos protagonizan un fracaso. Es, pues legítimo confiar en que Pinochet no tendrá sucesores. Es decir en Chile, porque el dictador venezolano es un militar golpista de la década de los '90, y ha actuado y actúa bajo un régimen de terror generalizado; el asunto es que como está en la zona marxista intelectualoide y es apadrinado por el viejo crápula cubano, hay muchísimas cosas que no se dicen. Baste recordar la demoledora represalia contra los partidos de oposición, el uso indiscriminado de prebendas a sus seguidores y la famosa "lista negra" de los que se animaron a firmar para el plebiscito revocatorio.

¿Y Castro? Aunque Chávez se supone su heredero y a menudo habla como si se imaginara destinado a liderar una gran guerra continental(sueño incumplido de todo marxista), contra el maligno "imperio" de George W. Bush, lo que ha hecho en Venezuela no se asemeja en absoluto a la revolución cubana. Que se sepa, Chávez no ha ordenado fusilar a ningún opositor y no existen campos de concentración para quienes se niegan a compartir sus ideas, no simplemente mueren de algo, o no pueden conseguir trabajo o les cierran sus fábricas o les ocupan sus tierras o les confiscan sus negocios.....no, no hay campos de concentración, Venezuela es un enorme campo de concentración. Tampoco ha intentado transformar Venezuela en un paraíso colectivista hasta el 10 de enero, luego de ese día se colectivizará todo. La prensa venezolana puede criticarlo, si está bien vestido o no , si el traje de Armani de U$S 5000 es del color adecuado, o si el modelo de su nuevo auto es lindo o más o menos.

Es un autoritario cuyos seguidores incluyen a muchos matones, pero no aparenta ser un asesino como Castro o Guevara que esté dispuesto a matar por motivos meramente ideológicos, al menos Castro o Guevara tenían la valentía de enfrentar esas acusaciones, este cobarde mono bananero manda a sus matones a hacer lo que el Che hacía personalmente.

Luego de su reciente triunfo electoral Chávez decidió intensificar sus esfuerzos revolucionarios hasta el colmo de querer cambiar nuevamente el nombre de su país, y es una pésima noticia tanto para sus compatriotas como para los demás latinoamericanos, y no es factible que siga limitándose a pronunciar las diatribas furibundas en que se basa su fama internacional y repartir subsidios entre sus aficionados. Intentará aumentar su influencia en Bolivia, para tratar de hacer una cabeza de puente hacia la cuenca del Río Uruguay.

Lo mismo que Perón, Chávez, otro militar frustrado, representa la fusión de las dos corrientes que tanto han incidido en la evolución errática de América latina, y erratica porque son de extrema izquierda para algunas cosas, y de extrema derecha para gobernar con mano de plomo a sus pueblos. En el fondo, el militarismo no es tan distinto del "guerrillerismo", por llamarlo de algún modo, de ahí el amor del civil Castro y sus partidarios por los uniformes militares llenos de alamares y condecoraciones por actos jamás efectuados.

El iluso concepto de que en esta parte del mundo el progreso debería ser impulsado por la violencia tiene raíces profundas y está entre las causas de su atraso en un mundo en el que las sociedades más avanzadas son precisamente aquellas que disfrutan de más libertad y tolerancia, lo que conlleva a un mayor desarrollo tanto nacional como personal. A juicio de algunos, Pinochet demostró que esto no es cierto porque, dicen, fue gracias a él que Chile pudo emprender un rumbo que lo llevaría a la prosperidad relativa y convivencia democrática que hoy en día disfruta, pero a lo sumo se trata de una verdad a medias ya que la consolidación del "modelo" se produjo después de que Pinochet abandonara el poder.Pinochet lo que hizo fue popner las bases, los gobiernos posteriores (inteligentemente) no tocaron esas bases y empezaron a construír sobre ellas. En cuanto a la democracia, el que se haya establecido en virtualmente todos los países latinoamericanos en el mismo período significa que sería una exageración absurda atribuir su restauración en Chile nada más que a la generosidad o la sabiduría previsora del dictador.

Veremos si en Cuba pasa algo similar que en Chile; hecho que lo veo utópico, pero para ser coherente conmigo mismo, debo decirlo, ya que en éste artículo comparamos a ambos dictadores con puntos de vista sociales y económicos diametralmente opuestos.



Alvaro Kröger

Fenómeno mundial: Turismo ideológico

Fenómeno mundial: TURISMO IDEOLÓGICO






El turismo político no es un fenómeno nuevo. Por muchos años, operadores en países europeos y en Estados Unidos organizaron tours de realidad a los países de la extinta Unión Soviética para enseñar a los occidentales las bondades de vivir en un régimen comunista.

Hoy en día existe en Brasil el llamado "turismo de favela", donde los extranjeros son guiados por los barrios más peligrosos de Río de Janeiro. El más visitado es Rocinha, el barrio más grande de Latinoamérica, con más de 180 mil habitantes. Lo mismo pasa en Argentina, donde se han hecho populares las visitas guiadas a las villas miseria que rodean Buenos Aires. Algunos programas incluyen hasta una noche durmiendo en el piso o hamacas, como hacen los habitantes de estas zonas.

También han surgido tours del peligroso camino que deben recorrer los inmigrantes ilegales que quieren cruzar la frontera de México rumbo a Estados Unidos.

Como bastiones de la historia, y también para satisfacer algo de curiosidad morbosa, se pueden hacer visitas al campo de concentración alemán de Auschwitz, en Polonia, o a los lugares donde cometieron matanzas los k'meres rojos de Cambodia.

El turismo de realidad continúa en expansión. En Asia todavía realizan visitas para ver de cerca las áreas más afectadas por el devastador tsunami de diciembre del 2004. La característica que tienen en común todos estos lugares es que muestran una visión cruda de la realidad y representan zonas calientes en el mapa global.


Dos organizaciones de Estados Unidos promueven viajes "socialmente responsables" a Venezuela. El tour, en vez de playas y selvas, ofrece visitas a misiones y núcleos de desarrollo endógeno.


Postales roja
Ya no son los paisajes lo único que atrae a visitantes de otras latitudes. El turismo político es un fenómeno que se está expandiendo en la República Socialista Bolivariana de Venezuela. Al menos dos organizaciones, Global Exchange y US/Cuba Labor Exchange, están atrayendo extranjeros bajo la promesa de enseñarles "la nueva Venezuela". (Hay cretinos en todas partes del mundo)
Global Exchange es una operadora que trabaja desde Estados Unidos y se encarga de organizar viajes a más de treinta países para los turistas que ellos denominan "socialmente responsables", quienes buscan algo más que ocio y diversión. Particularmente populares han resultado los tours que promueven, en los últimos años, a Caracas y al interior de Venezuela.

En la organización US/Cuba Labor Exchange, por su parte, aclaran que no son operadores turísticos. Sin embargo, al calificarse como movimiento internacional interesado en promover la solidaridad entre los trabajadores, organizan viajes a diferentes países, especialmente a Cuba, para que los foráneos puedan conocer las particulares condiciones laborales de la Isla.

Ambas organizaciones aparecen reflejadas en la página web de la Venezuela Information Office (VIO), una empresa financiada por el Gobierno bolivariano, cuya principal misión es realizar cabildeo político en Washington a favor de la revolución del dictador Chávez . En la página tienen un link directo a Global Exchange para facilitar los contactos a aquellos interesados en realizar lo que se conoce como un "tour de realidad" con la operadora y una planilla para contactar a US/Cuba Labor Exchange. En VIO llaman a estas visitas "delegaciones" y animan a las personas interesadas a unirse a cualquiera de los grupos.


Itinerario social
Con Global Exchange, por alrededor de 1.300 dólares, sin incluir pasaje aéreo internacional, viajeros de todo el mundo pueden venir al país a ver los cambios que se están dando con la revolución bolivariana. La empresa norteamericana utiliza como lema para vender este novedoso viaje, la siguiente explicación: "Algo notable está pasando en Venezuela. Las vidas de millones de venezolanos están mejorando, al tiempo que se corrigen errores históricos. Los invitamos a viajar a Venezuela con Global Exchange, para que excaven más allá de los titulares y exploren los cambios que están ocurriendo en Venezuela, Latinoamérica y el Hemisferio en general". También utilizan, en sus folletos y publicidades, consignas como "Antes la riqueza petrolera venezolana beneficiaba a algunos. Ahora beneficia a algunos millones", similares a las utilizadas por el gobierno del dictador Chávez en propagandas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Según Jojo Farrell, director de Operaciones de Global Exchange en Venezuela, esta organización busca impulsar el "pensamiento crítico" de los ciudadanos norteamericanos sobre los acontecimientos políticos y sociales en el país. "Nos contentamos cuando los turistas salen de Venezuela más confundidos que cuando llegaron, ya que eso quiere decir que están viendo todo con más profundidad", explica. Farrell acota que la organización Global Exchange no se encarga de organizar viajes a la isla de Margarita o Los Roques, porque su intención es avanzar más allá del turismo tradicional que se hace en el país.

La mayoría de las personas que realizan los tours de realidad social a Venezuela son estudiantes, profesores y personas retiradas. También organizan viajes para grupos de escuelas y universidades.

El itinerario de casi dos semanas que se propone a los viajeros interesados, incluye un paseo "político" por la ciudad de Caracas, una visita al canal de televisión comunitario Catia TV, una vuelta por el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda y, en la tarde de ese mismo día, un encuentro con miembros del partido opositor Primero Justicia. También entran en la pauta del tour visitas a Petróleos de Venezuela, a varias cooperativas y a las distintas misiones, incluyendo Barrio Adentro I y II, con médicos cubanos en acción y Misión Ribas.

Los encuentros con Primero Justicia y, en otro momento, con líderes estudiantiles opositores de la Universidad Central de Venezuela, forman parte de la visión equilibrada que la empresa Global Exchange asegura vender a las "delegaciones".

Otra opción, para estos turistas atípicos, es contratar un viaje por dos países. Para el tour realizado entre septiembre y octubre de 2006 a Venezuela y Colombia, US/Cuba Labor Exchange cobró alrededor de 1.600 dólares, incluyendo pasaje aéreo y comidas. En Venezuela, los turistas recibieron la bienvenida de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y el itinerario incluía visitas a las distintas misiones y núcleos endógenos.


Así son por dentro
A diferencia de Global Exchange, que es una organización de derechos humanos internacional y tiene una oferta comercial turística de considerable tamaño, US/Cuba Labor Exchange funciona más bien como una Organización No Gubernamental en pequeña escala. Además de planificar y coordinar viajes a países como Venezuela y Cuba, organizan conferencias internacionales sobre la materia laboral. Global Exchange, además de interesarse por los trabajadores, también incluye entre sus objetivos promover la justicia social, económica y ambiental.

Como operadores turísticos, Global Exchange Reality Tours funciona desde el año 1989. Según la página web de Global Exchange (www.globalexchange.org), entre los distintos viajes que organiza se encuentran aquellos destinados a aprender sobre "la lucha de las mujeres en Afganistán, el impacto de la exploración petrolera sobre las comunidades indígenas de Ecuador, el comercio justo en Tanzania, la pelea por la paz y la justicia entre Palestina e Israel, y muchos otros. También se indica que "asimismo, Global Exchange propone viajes a los estadounidenses, en carácter de embajadores ciudadanos (como los denominan), a países como Siria, Libia, Irán y Cuba para que vean más allá de los estereotipos y la desinformación que puede llevar al odio y a la guerra".

Por su lado, US/Cuba Labor Exchange, creada en 1991, se ha encargado de acercar a trabajadores, activistas, estudiantes y ciudadanos de Estados Unidos a la comunidad cubana. Desde un punto de vista algo indulgente con respecto al liderazgo del Gobierno cubano y a las condiciones laborales de ese país, US/Cuba Labor Exchange organiza viajes a la Isla y conferencias con la Federación Cubana de Comercio. Los tours a Venezuela y otros países son de más reciente data, pero también buscan el acercamiento e intercambio de ideas entre ciudadanos y trabajadores.

Recopilación Alvaro Kröger

¿A que le teme el dictador?

¿A qué le teme el dictador?

Paradójicamente, cuando este 8 de enero pasado el dictador Chávez (pan troglodytes) hizo sus anuncios que llevan a Venezuela a insertarse en un totalitarismo marxista-leninista que concentra todo el poder en su persona, más que fuerza y confianza en sí mismo, el mandatario demostró una gran debilidad y falta de fe en su propio liderazgo. Tuvo que apoyarse en una ideología anacrónica para fundamentar su desmesurada ansia de poder absoluto.
El 8 de enero, en la de su nuevo Gabinete, el dictador Chávez anunció la "nacionalización" (léase estatización) de toda empresa que hubiese sido privatizada hasta la fecha, iniciando la racha de control absoluto con la CANTV(Caracas TV).


Pero, el dictador no se quedó allí, sino que fue más allá en su afán de control, y con la excusa de la "Soberanía, seguridad nacional", y por razones estratégicas que él sólo conoce, arrastrará en el boom estatizador a todas las telefónicas, a las empresas del sector eléctrico (incluyendo a la Electricidad de Caracas, un emblema del emprendimiento privado venezolano desde sus orígenes en 1895), y a las mejoradoras de crudo de la Faja del Orinoco, las cuales nacieron como empresas mixtas con participación de socios extranjeros.

Y, quizás más desconcertante, ahora se informa que también se estatizaría a las empresas de gas natural que fueron creadas bajo la Ley de Hidrocarburos Gaseosos, propulsada por él y aprobada por el Parlamento en 1999. Resulta ser que ese mismo año, el dictador también promulgó una Ley de Promoción y Protección de Inversiones, que estipula que ninguna legislación o reglamento que se aprobara con posteridad a ella, podría alterar las condiciones básicas bajo las cuales se efectuaron sus inversiones en Venezuela. La intención de esta normativa, precisamente, fue la de generar confianza y de atraer nuevas inversiones al país. Pero como es habitual entre éste dictador y es estrábico vecino nuestro, borran con el codo lo que escriben con la mano.


Ahora resulta que de golpe y porrazo les cambiará toda la seguridad jurídica a los inversionistas privados nacionales y extranjeros que han forjado empresas productivas, prestadoras de servicios óptimos y generadoras de empleos, en aras de concentrar poder y más poder. Esto contrariamente a lo que se quiere demostrar, estaría revelando una singular desconfianza en su liderazgo.
No existe lógica alguna para emprender esta carrera estatizadora, tomando en cuenta que:

a) La Constitución y las leyes de la República definen y delimitan completamente el campo de acción de las empresas privadas;

b) que las instituciones para corregir y sancionar cualquier desviación a estas leyes están subordinadas a su mandato;

c) cualquier aspecto no normado puede corregirlo inmediatamente una Asamblea Nacional integrada en su totalidad por afectos al régimen. A menos que esta acción se justifique en la total desconfianza en su propia capacidad de convencimiento a futuro y quiera arrogarse ahora todo el poder para evitar el peligro de cualquier eventual oposición a sus designios, provenga ésta de fuentes propias o externas. ¿Será a esto a lo que teme el dictador?¿será, acaso, que teme que se le cierren las bocas de venta de sus petróleos asfálticos, cuyo único comprador es USA?¿o será que teme que el pueblo se esté empezando a hartar de su presencia en el poder?¿también podrá ser que teme que la muerte de su crápula mentor cambie el mapa político y geopolítico del Caribe?

En pocos meses sabremos cuales son los miedos del pan troglodytes.

Alvaro Kröger

martes, 16 de enero de 2007

El desarrollo: ¡¡Esa mala palabra"

El concepto de "desarrollo", ya sea económico o social, es un concepto que los gobiernos "progresistas" de América latina le tienen un miedo terrible. El desarrollo implica que los pueblos vivan mejor, sean más educados, puedan acceder a mayores bienes y servicios, y por ley transitiva no piensen tanto en política ni tengan la angustia del diario sobrevivir.
Quiere decir trabajo, trabajo mejor remunerado , mejor nivel de vida, independencia de las dávidas del Estado, mayor libertad.
Aunque parezca paradójico éstos hechos no les convienen a los gobiernos "progresistas" que sufrimos, porque la satisfacción de los más elementales derechos es a mediano plazo una pérdida de votos, lo que implica la pérdida del poder.
Así que es muchísimo más conveniente, desde sus puntos de vista, prometer el desarrollo y no materializarlo culpando a la derecha intransigente, a los patrones retrógrados, a los productores rurales, a las cámaras de comercio, a la oposición o la las prostitutas de Boulevard Artigas; no importa a quién, siempre van a encontrar "una herencia maldita", que les impide mejorar el nivel de vida de los pueblos. Aquí en Uruguay, dejamos pasar estúpidamente un TLC con USA, porque un grupo de zurdos sesentistas, encaramados en el poder, hubiesen perdido ese poder. Una vez que llegaron no lo iban a largar tan fácilmente: "el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente", este sencillo concepto lo plasmó Nícola Maquiavelo en el siglo XVI en su obra "El Príncipe". Este libro debería ser leído por todo político para saber cómo se debe gobernar ya que Maquiavello lo escribió para Ludovico Sforza.
Ya en el siglo XVI, la idea de Maquiavello era que para mantener al pueblo tranquilo y fiel a su señor, éste debía esforzarse por el bienestar de su pueblo, asegurándole trabajo, seguridad, comida y justicia. Así que la idea no es nueva, el problema es que los políticos no se toman el trabajo de leer a los grandes de la política.
La ventaja de mantener a un pueblo hambriento y angustiado es que este pueblo cree con cualquier pavada que se les diga con tal que tenga un mínimo de coherencia interna: -"Vamos a pagar primero la 'deuda social' y después al FMI". No hicieron ni lo uno ni lo otro, o peor aún mintieron descaradamente al decir que le habían pagado al FMI (antes de pagar la deuda social), cuando lo que realmente hicieron fue canjear esa deuda con bancos privado.....es verdad no le debemos más al FMI, ahora le debemos a bancos privados con mayores tasas de interés, pero...¿que importa? si lo que querían escuchar las bases era que no se le debiera más al sulfuroso FMI, ahora se le debe a los nítricos bancos privados.....

Hagamos un paseo por el continente para ver que las ideas "progresistas" son todas más o menos las mismas y tienen los mismos efectos: el paulatino empobrecimiento económico e intelectual de sus pueblos.






"El Cabezón"Eduardo Duhalde no tenía dudas. Su "bebé", la Unión Sudamericana, o la Comunidad Sudamericana, sería grandiosa: mucha gente, economías de escala, integración continental, una voz más potente en los asuntos internacionales, una convergencia cultural(¿?) que les permitiría a los países miembros defender su identidad contra los decididos y crápulas imperialistas desalmados a robarla y llevarse los bienes de ésta impoluta e inocente América latina.

Suena lindazo, esperanzador y demagógico, pero desgraciadamente no se ven motivos algunos para creer que ésta nueva iniciativa bolivariana ayude a los pueblos sudamericanos a romper con el atraso, con el sub-desarrollo o peor aún con la negativa al desarrollo, que es una de las cosas que tienen en común los latinoamericanos. Antes bien, por basarse forzosamente en el retrógrado concepto antidemocrático de consenso, si evoluciona lo hará al ritmo preferido por los más letárgicos.

En Cuzco, el gobierno chileno firmó los papeles porque no le conviene desentonar, pero esto no quizo decir que estuviese por abandonar su propio proyecto, que, si bien lo expresaría de otro modo, consistente en alejarse cuanto antes de las tradiciones económicas sudamericanas porque aspira a convertirse en un país avanzado, y lo está haciendo a un ritmo absolutamente envidianble.

A juicio de algunos, la actitud de la clase dirigente chilena refleja su falta de solidaridad con los vecinos. Esos "algunos" son los cretinos que piensan que los países tienen amigos, y los países NO tienen amigos, tienen intereses comunes.

Si por fin un país latinoamericano logra entrar en el Primer Mundo, los responsables de semejante proeza habrán hecho incomparablemente más por toda la región que todos los revolucionarios comunes, los de escritorio, los luchadores(¿?) sociales, los defensores de lo nuestro contra lo ajeno (xenófobos abundan), los clérigos solidarios, los nacionalistas,los internacionalistas, los foros, los sindicatos, los intelectuales teóricos de la dependencia y los políticos en guerra con el neoliberalismo nacidos y por nacer.

En América latina pocos sienten demasiado entusiasmo por lo que están haciendo los chilenos, pero sucede que siempre fue patente que si un país determinado consiguiera avanzar con rapidez en términos económicos, sociales e institucionales lo lograría rompiendo filas con sus vecinos. Además sus vecinos miran a Chile con una muy poco velada envidia porque usa un modelo neoliberal, implantado por Pinochet, y usado por gobiernos socialistas......y dá resultados, resultados más que buenos: excelentes. Si Chile se hubiese asociado al Mercobluff, toda esa política económica, que le dá unos superávits enormes, hubiese tenido que eliminarse....y los chilenos no mastican vidrio.

Mal que les pese a los ilusionados por la idea de la integración, que desde hace casi dos siglos todos los países de la región sufran los mismos problemas y las mismas lacras supone que las causas fundamentales del sub-desarrollo han de consistir en algo que todos comparten. Y lo que comparten son políticas erráticas, mandatarios mesiánicos, "muftíes" de la economía endógena, mesías de la idea estúpida de que nos van a venir a robar si hacemos negocios con países desarrollados y que nos pueden dar tecnologías nuevas, mercados nuevos, ideas nuevas.El pesimista dicho de "Que el enemigo de lo bueno es lo mejor", es uno de los errores más fabulosamente difundido entre los ilusos de la integración regional. ¿Que tiene en común un indio boliviano que sólo habla aymará, con un culto chileno? ¿que tiene en común un agricultor uruguayo con un habitante de los llanos venezolanos? ¿que tienen en común una garota de Ipanema con una india ona de la Patagonia?¿que tiene en común un emprendedor empresario paulista con un terrateniente peruano?. Podemos hacer miles de preguntas cómo éstas y las respuestas serán todas las mismas: ninguno, nada.

He aquí las razones por las que sería asombroso, pero ilógico, que se lograra que resulte útil una organización conformada por una veintena de líderes nacionales deseosos de hacer gala de su armonía, buena fé, comunión ideológica, buenas intensiones, de celebrar lo que a su entender los une. Seamos realistas: NO NOS UNE NADA; apenas si tenemos algo en común los uruguayos con los entrerrianos y los habitantes de la provincia de Buenos Aires; apenas si tenemos en común algo con los habitantes brasileros que viven a menos de 50 kilómetros de la frontera uruguaya.

Lo que sí podemos tener en común y bastante es con los chilenos, y no por razones culturales, sino por razones puramente comerciales y por tener un problema en común: la República Argentina.

Dijo Duhalde, en una ocación de exultante optimismo a LA NACION que la Unión Europea será "nuestro espejo". Como muchos otros incultos latinoamericanos, da por descontado que la UE ha sido un éxito rotundo, evidencia, cuando no, de que las grandes uniones continentales benefician a todos sus integrantes, y no a dos o tres. Y sin embargo, los países europeos más prósperos, Suiza y Noruega, han optado por quedarse afuera, mientras que el Reino Unido y Suecia, que no forman parte de la eurozona, andan mucho mejor que sus socios.

Puede que hayan exagerado quienes opinan que el resto de la UE esté moribunda por motivos demográficos y porque sus gobiernos parecen ser incapaces de llevar a cabo reformas estructurales que son claramente necesarias, pero por ahora sus perspectivas no son muy brillantes y cada año que pasa serán peores. El tema del envejecimiento de la población , la casi nula tasa de natalidad, sumado al problema de la inmigración a mansalva en los años '60,'70 y '80 , están poniendo a la Unión Europea de rodillas. Su negativa a apoyar a USA, su sistema de subsidios escandalosos y sus problemas raciales anuncian no pocos problemas.....¿y nosotros queremos eso? ¿queremos vernos en ese espejo?. Personalmente no quiero y creo que la mayoría de los uruguayos tampoco; lo que queremos es volver a ser nosotros, a tomar nuestras decisiones libérrimamente, sin que un bizco en la Casa Rosada dicte nuestra política y ni un Celso Amorim diga que jamás Uruguay se irá del Mercobluff simplemente porque él no lo quiere.

Negociar con USA, aunque a todos los zurdos les parezca que miento es muchísimo más fácil: -"Me sirve el precio y la calidad, te lo compro; no me sirve el precio o la calidad no te lo compro". Pero siempre está la puerta abierta si se mejora la calidad o el precio. Hay una anécdota que le ocurrió a un conocido futbolista uruguayo de la década del '70, luego Director Técnico de varios clubes. Este hombre, que es primo de un gran amigo mío, puso una fábrica de pelotas de fútbol. Negoció con USA y los americanos aceptaron el precio y la calidad, luego hicieron la órden de compra: 3 millones de pelotas ( es un ejemplo, no me acuerdo exactamente de la cantidad), éste buen hombre casi muere de un infarto porque su fábrica hacía 300 pelotas por día, pero en lugar de invertir en maquinaria, negociar con otros colegas y jugársela, rechazó el pedido.

Esta anécdota ejemplifica todo lo que tenemos que aprender: desde la forma de negociar con los potenciales clientes hasta la calidad que podemos obtener, la inversión que podemos hacer, las ganas de desarrollarnos que tengamos.

De por sí, el tamaño no garantiza nada. Con tal que los gobernantes obren con inteligencia y realismo, en un lapso de una sola generación un país pequeño sin recursos materiales como Singapur, o una colonia como era Hong Kong, puede transformarse de un lugar tan soñoliento y paupérrimo como cualquiera en América latina en una pujante y opulenta orbe, dónde se hagan negocios de todo tipo y ello llevará a que sus habitantes dejen de pasar por la agonía de no saber que van a comer dentro de unos horas.

A pesar de las largas miradas con repugnancia que durante décadas veían que hacían sus diminutos vecinos los gobernantes chinos optaron por la estrategia bolche-neoliberal que tan bien les sirve; captan inversores,levantan fábricas, venden a todo el mundo sin importar la ideología del comprador, han mejorado el nivel de vida de los habitantes urbanos a niveles absolutamente desconocidos hace tan sólo 10 años. Hoy en Pekín o Shangai es casi imposible cruzar esas enormes avenidas hechas para desfiles militares porque está abarrotadas de automóviles occidentales fabricados en China ; hace 10 o 15 años sólo había que esquivar las bicicletas y algún ciclomotor que pertenecía a alguna repartición del Partido o del Estado.

En los próximos años los chilenos lográn emular a los singapurenses y a la gente de Hong Kong y China, entonces otros soñadores latinoamericanos de la integración imposible se olvidarán de sus prejuicios para entonces tomar el mismo camino.

Es de esperar que los encargados de gobernar los distintos países de la región no lo demoren tanto como los comunistas chinos, aunque es de prever que muchos sigan luchando contra el desarrollo por años más porque desde el punto de vista político les conviene, si no véase al mono bananero, al crápula antillano, al cocalero boliviano o al novel "pollo" ecuatoriano del pan troglodytes.

Los neoliberales, a pesar de lo que digan los zurdos, necesitamos pueblos cultos, flexibles, desarrollados, capaces de aceptar cambios, gente que pueda manejar una computadora y al mismo tiempo ser un buen soldador, gente que pueda interpretar un análisis químico sin tener que hacerles una larga exposición, gente que con un mínimo de entrenamiento pueda cambiar de trabajo, en resumidas cuentas: gente apta para trabajar en un país del primer mundo y construír las bases para que nuestro país salga del estancamiento, la chatura, el sub-desarrollo. Las condiciones humanas las tenemos, faltan las condiciones políticas....falta que los políticos dejen de preocuparse por las próximas elecciones y miren y hagan las cosas a plazos mucho más largos, en bien del país y no en bien de su grupo político.

Alvaro Kröger

lunes, 15 de enero de 2007

La arrogancia argentina de sentirse cin "Un destino manifiesto"

La arrogancia argentina de sentirse con "Un destino manifiesto"






La Argentina es un país ciclotímico. Cuando se siente eufórico, pletórico de entusiasmo, cree estar a punto de recuperar un lugar en el "primer mundo", hazaña que celebra anticipadamente tomando prestado dinero en cantidades fenomenales, pero siempre termina rompiéndose las guampas contra el muro; cuando todo le parece sombrío se consuela asegurándose de que por lo menos ha asumido su destino latinoamericano, o su "destino manifiesto", que en adelante será mucho más auténtico, más fiel a sí mismo, de lo que era en los tiempos en que estaba llena de ilusiones absurdas, achacadas obviamente al gobierno anterior. No sorprende en absoluto, pues, que el espectacular colapso económico e institucional de fines de 2001 se haya visto seguido por una nueva ola de entusiasmo por América latina y hostilidad manifiesta hacia los Estados Unidos, o sea, de orgullo por "lo nuestro"(de ellos) y desprecio por lo ajeno y por lo moderno si por eso uno quiere decir "neoliberalismo" y "globalización", o más crudamente xenofobia y vuelta a las raíces.


En el fondo se trata de un pretexto para abandonar el esfuerzo mancomunado y nacional por impulsar los cambios profundos que serían necesarios para hacer de la Argentina un país que sea plenamente capaz de aprovechar las muchas oportunidades brindadas por el orden internacional cada vez más competitivo que, nos guste o no nos guste, está configurándose con rapidez en todo el mundo. El gran problema es que no existen dos argentinos que se pongan de acuerdo en algo. En buena lógica, el haber perdido tanto terreno en un lapso tan corto debería haber servido para estimular grandes cambios, pero lo que proponen los que presentan la caída como una forma un tanto violenta de reencontrarse con las raíces es resistirse a cambiar, créase o no!!. Quienes piensan de esta manera, políticos conservadores como Eduardo Duhalde que no quieren saber nada de herejías extranjeras, han llevado la voz cantante. No hay señal alguna de que el Gallotero discrepe con su análisis. Antes bien, parece decidido a "profundizar" la contrarreforma que inició su padrino, y viene teniendo éxito: ha logrado pelearse con todos sus vecinos y la mayoría de los países del mundo, ha logrado ponerse en contra a los productores agrícola-ganaderos, a los industriales, a los comerciantes y a una buena parte de la clase media que era el sustento capacitado del peronismo.


El latinoamericanismo militante en que el Gallotero aspira a basar su estrategia significa mucho más que el mero deseo de privilegiar las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con los vecinos por suponer que les convendría contar con su apoyo, política que dadas las circunstancias sería muy sensata. También refleja una actitud determinada frente a los problemas gravísimos que plantea el atraso. Dicha actitud se caracteriza por la falta de ambición y por la voluntad de atribuir los fracasos propios a la maldad ajena, lo que es una forma de decir que sería inútil pensar que reformas internas drásticas podrían producir resultados positivos. Así las cosas, es natural que en tiempos difíciles sean muchos los políticos que se sienten atraídos por el espejismo de la "unidad latinoamericana": acaso no ayudaría a solucionar nada porque la gran crisis de la región tiene muy poco que ver con las dimensiones de los países que la conforman, pero es innegable que suena grandiosa, grandilocuente, épica. Todos adjetivos que hacen las delicias de un político demagogo.


Puede que no lo entienda exactamente así el Gallotero, político que ha aprendido el oficio de gobernar en una provincia relativamente rica de fisonomía canadiense al mejor estilo de "capataz de estancia cimarrona". Ha contado con los recursos financieros que por desgracia son imprescindibles si lo que uno tiene en mente es poner en marcha programas de obras públicas. Pero sin dudas que entre sus colaboradores abundan los dispuestos a reivindicar que lo distingue América latina de otras regiones del planeta , sin preocuparse si las particularidades que exaltan (sobre todo las supuestas por los fuertes prejuicios de origen más religioso que ideológico contra el capitalismo en cualquiera de sus variantes), han contribuído a su trágico atraso.
De por sí, no hay nada malo en "la integración latinoamericana" o en una "alianza estratégica con el Mercobluff", pero tal proyecto no puede considerarse una "alternativa" a la multitud de cambios políticos, económicos, jurídicos y culturales nada sencillos que serán necesarios para que los países de la región se hagan lo bastante productivos como para poder satisfacer las expectativas materiales mínimas de los centenares de millones de personas que los habitan.

Sin embargo, tanto el Gallotero como Vázquez y otros que se las han arreglado para convencerse de que el Mercobluff o, tal vez, América latina en su conjunto, serán "la solución", parecen compartir con el crápula dictador caribeño Fidel la noción de que la región debería erigirse en un bastión anticapitalista o, dirían, "antineoliberal" inexpugnable. Según el punto de vista castrista, la implosión económica que depauperó a media Argentina no fue una calamidad sin atenuantes sino, por el contrario, un triunfo magnífico, "un golpe colosal" asestado contra los "neoliberales" satánicos. Como dijo un par de milenios atrás el rey Pirro II de Epiro después de derrotar una vez más a los romanos a costa de su propio ejército, con más victorias de este tipo quedarán eliminados para siempre.

La breve visita del idolatrado "Fidel" a Buenos Aires fue todo un acontecimiento un par de años después de la hecatombe del 2001. Además de ser adulado por los sujetos que fantasean con reeditar en la Argentina las proezas siniestras que le han permitido reinar sobre Cuba como un monarca absoluto desde mediados del siglo pasado, el más viejo de los dictadores latinoamericanos fue festejado con unción por una proporción notable de la clase política nacional, incluyendo al Gallotero y el jefe del gobierno porteño Aníbal Ibarra que por vaya a saber cuáles servicios al género humano lo condecoró.

Para colmo, en una entrevista con el diario español ABC, el entonces flamante canciller, Rafael Bielsa, miembro clave de un gobierno que acababa de pasar a retiro a las cúpulas castrenses por creerlas demasiado comprometidas con la represión ilegal, se dio el lujo de afirmar que "no me atrevo a decir abiertamente que se violan los derechos humanos en Cuba", lo que podría tomarse por una forma cortés de advertir que el gobierno argentino está integrado por individuos que consideran meramente anecdóticos la censura rígida, la encarcelación sistemática de disidentes y los fusilamientos después de procesos sumarísimos, por mencionar únicamente a los atropellos más recientes perpetrados por el brutal tiranosaurio antillano, siempre y cuando con un poco de ingenio tales violaciones flagrantes de los derechos humanos puedan ser encuadradas en "la lucha" contra USA y, claro está, contra el horror neoliberal. ¿Era un demócrata genuino Bielsa, o, como tantos, sería otro oportunista "converso", para emplear la palabra que usaba el senador Eduardo Menem cuando se sentía constreñido a aludir a su propia evolución política?
Por qué aman tanto a "Fidel"? ¿Porque el gobierno americano lo odia? ¿Porque admiran a un colega que ha hecho de la "rerreelección" una rutina vitalicia? ¿Porque sienten nostalgia por los buenos viejos tiempos en los que la política era menos complicada de lo que es hoy en día por ser cuestión de una lucha armada entre guerrilleros románticos y militares vendidos a la reacción? ¿O será porque creen que a pesar de todo "Fidel" ha tratado de crear una alternativa entrañablemente latina al capitalismo liberal sajón que, lo mismo que Karol Wojtyla, ven como una fuerza maligna e inhumana que está apoderándose del mundo? Sea como fuere, el que en ciertas circunstancias una parte muy significativa de la clase política argentina más sus acompañantes intelectuales "progresistas" no titubeen en pasar por alto la naturaleza férreamente antidemocrática de su caudillo favorito no puede ser sino inquietante. Después de todo, la transformación de la Argentina en una democracia fue un episodio más en una gran metamorfosis política internacional en la que docenas de países habituados a tiranías decidieron probar suerte celebrando elecciones. ¿Qué sucedería allí si un día el clima planetario cambiara y la democracia dejara de estar en boga, como inexorablemente va derivando?

De todos los candidatos presidenciales significantes, el Gallotero era el menos conocido y, con la excepción de Elisa Carrió, el menos preparado para gobernar, razón por la que incluso las líneas generales de su "proyecto" siguen siendo tan borrosas que no se ven, pero ese hecho le viene de perillas a nuestro hombre: puede olvidarse del guión sin grandes problemas. Por lo pronto, la mayoría (hasta éste momento) está dispuesta a darle el beneficio de la duda, haciendo hincapié en lo que le gusta de sus mensajes (patrioteros y ultra-nacionalistas), medidas y nombramientos confusos y raros , minimizando la importancia de aquellos detalles que podrían resultarles incómodos, pero resulta que el clima camporista de la inauguración de su período en la Casa Rosada y el tenor alfonsinista de su retórica presagiaron lo que hizo en los cuatro años que lleva de gobierno. El Gallotero no tardará en verse en más problemas, más profundos y más grandes, con la derecha acusándolo de ser una versión rioplatense del mono bananero y la izquierda atacándolo con vehemencia similar por dejarse intimidar por las "corporaciones" financieras, los acreedores, el FMI, el BM y, huelga decirlo, el "sulfuroso" imperio americano.

Alvaro Kröger

miércoles, 10 de enero de 2007

La diferencia entre ser popular y ser populista

Venezuela "celebró" el 10 de enero su entrada definitiva al totalitarismo del siglo XXI, sintetizada en los anuncios del presidente reelecto, mono bananero Chávez , de este lunes 8 de enero.
Si bien es cierto que el "pan troglodytensis" (nombre fino para chimpancé) había anunciado que en esta nueva etapa de su mandato iba a radicalizar el proceso socialista que comanda, muy pocos esperaban que lo hiciera con tanta rapidez, de manera tan radical ni de forma tan extensa. Y para "mejorar" el panorama tiene planes "for export", emulando a su crápula maestro, ya, gracias a Thor, en estado comatoso.
Entre las "perlas" que anunció destacan:
*La nacionalización (léase estatización; o lo que es lo mismo en ésta era, control total del mono)) de todo lo anteriormente privatizado. Hizo especial énfasis en tomar el control de la CANTV(la Antel venezolana) y de todas las empresas que redunden en la Soberanía, seguridad y defensa de la nación (por ejemplo, Ternium Sidor, una importante siderúrgica).

*Si se recuerda el desastre administrativo que imperaba en la CANTV pre privatización, o se observa la ineficiencia de la Cadafe (la UTE venezolana) de toda la vida, no queda ninguna duda del terrible desempeño que tendrán las empresas que pasen a ser manejadas por el actual Gobierno. Más aún si éste actúa como es su costumbre, despidiendo al personal calificado, técnicos y gerentes que no sean afectos al régimen, sustituyéndolos por otros designados "a dedo", por parentesco o por afinidad política.


*La solicitud de una Ley Habilitante (una "ley madre" como la denominó) que le dará al Presidencia poderes especiales para promulgar leyes revolucionarias a su antojo, nacionalizar el sector eléctrico, pasar al control estatal a todas las empresas internacionales, como las mejoradoras de crudo de PDVSA, y realizar las reformas para completar el trabajo de transformar a la sociedad venezolana en un comunismo totalitario al estilo del de Mao Tse Tung o Stalin. Y es más, para quien tenga dudas aún de lo que significa su "socialismo", como es el caso de la Conferencia Episcopal Venezolana, remitió a la lectura de Marx y Lenin.


Chávez definió los cuatro motores que impulsará en adelante:

a) La Reforma Socialista Constitucional.

b) La educación popular para "derrotar los viejos valores del capitalismo y el individualismo.

c)La nueva geometría del poder sobre el mapa popular(sic), para lograr una "relación simétrica en todo el territorio nacional (adiós a la descentralización y autonomía de los gobiernos regionales y municipales).

d) "la explosión revolucionaria del poder comunal" (o sea, otra manera de someter hasta el último de los ciudadanos a los designios del autócrata).


*Y por último, reafirmó el cierre de Radio Caracas Televisión y cualquier otro medio de comunicación que se le oponga.

En este momento no perdió la oportunidad para insultar al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, a quien calificó como un "pendejo", afirmando que solicitará su renuncia y lo enfrentará en cualquier foro internacional donde se lo encuentre. El "pecado" de Insulza fue pedirle al Gobierno reconsiderar la medida de cierre de Radio Caracas Televisión.
Para los que somos demócratas, más preocupante que este asalto a la democracia, a la libertad y a la economía de mercado, es la apatía y pasividad de la oposición frente esta confiscación de los valores tradicionales del venezolano. ¿Dónde están los líderes que ayudarán a darle voz y acción contundente y coherente a la oposición a fin de enfrentar los desafueros de este régimen dictatorial? Para mañana ya es tarde.


El respaldo de la OEA a su Señor Secretario General Don José Miguel Inzulza
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó a respaldo "absoluto" a su secretario general, José Miguel Insulza, y exigió respeto a su cargo, frente a la solicitud de su renuncia solicitada por el dictador de Venezuela Hugo Chávez el lunes. El mandatario venezolano instó al secretario general de la OEA a "retractarse" por sus declaraciones en defensa de la libertad de expresión en Venezuela.

El ministro consejero de Venezuela, el embajador alterno Nelson Pineda, ratificó ayer ante el Consejo Permanente la posición de la Cancillería venezolana de que Insulza debía "retractarse" de sus declaraciones sobre la no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión, porque constituían "una forma de censura".

Pero la mayoría de los representantes de los países miembros integrantes del Consejo Permanente confirmó "plena confianza" en la gestión del secretario general, como lo expresó el representante de Chile, Francisco Bernales. Insulza es chileno y la presidenta de este país, Michelle Bachelet, hasta ahora había manifestado respaldo al presidente venezolano en todas las reuniones y cumbres regionales. Ahora veremos hasta dónde los presidentes "progresistas" del Continente van o no a apoyar a este loco ebrio de poder.

Incluso el representante brasileño, Fernando Sima, dijo que "el pluralismo de opinión es fundamental" en una democracia y aun cuando destacó que cada país tenía sus regulaciones legales, era importante "la libertad de expresión en el sistema panamericano", al referirse a la preocupación del secretario general Insulza sobre Venezuela y la necesidad "del pluralismo de opinión en el sistema panamericano".

El representante de Estados Unidos, Roberto Manzanares -alterno del embajador John Maisto - dijo que "la responsabilidad de los gobiernos es la de crear un ambiente que proteja la libertad de expresión" y destacó que los recientes comentarios de Insulza sobre Venezuela "están de acuerdo con la Carta Democrática Interamericana" de la OEA.

El embajador Carlos Sosa, de Honduras, defendió al secretario general en forma enérgica al afirmar que el más alto funcionario panamericano "no puede permanecer ausente y tiene que dar respuesta a los problemas como cuando se manifestó contra la construcción de un muro entre países (entre EEUU y México). Sosa recordó que en esa ocasión, el secretario general Insulza recibió el respaldo de 28 países de la OEA.

"Nos referimos a unas declaraciones peyorativas (del mono Chávez) y reiteramos nuestro compromiso con una conducta y un lenguaje adecuado", subrayó Sosa.

El ente panamericano cuenta con 34 estados miembros y Cuba, aunque la Isla no está presente en el Consejo Permanente. Los representantes permanentes coincidieron en pedir que los problemas entre los estados miembros se discutan en un marco y en un lenguaje "de respeto".


El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó ayer respaldo "absoluto" a su secretario general, José Miguel Insulza, y exigió respeto a su cargo, frente a la solicitud de su renuncia solicitada por el dictador de Venezuela Hugo Chávez el lunes. El mandatario venezolano instó al secretario general de la OEA a "retractarse" por sus declaraciones en defensa de la libertad de expresión en Venezuela(¡!¡!¡!).

El ministro consejero de Venezuela, el embajador alterno Nelson Pineda, ratificó ayer ante el Consejo Permanente la posición de la Cancillería venezolana de que Insulza debía "retractarse" de sus declaraciones sobre la no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión, porque constituían "una forma de censura". Aquí todos nos entra la duda: ¿no estaremos equivocados nosotros?¿no será mucho más sano para el pueblo que escuche sólo la campana de un dictador?

La historia nunca se repite,. pero de la historia podemos sacar enseñanzas. Tipejos como este mono venezolano, ya han existido y han sido (en su mayoría), vencidos o por el pueblo o por otros países hartos de su soberbia, de su crueldad, de sus discursos vacuos pero altisonantes.

Baste recordar que Mussolini y su amante Clara Pettacci, fueron colgados en una plaza de Milán, Hitler se pegó un tiro, a Somoza lo volaron con una bazooka y a Hussein lo colgaron de una piola. A los pueblos se los puede manipular, se los puede exprimir hasta las lágrimas, se los puede esclavizar.....pero los pueblos tienen muy buena memoria, no olvidan fácilmente y cuando se sublevan, éstos sedientos de poder terminan siempre colgados de un farol.

Veremos que hace nuestro gobierno ahora que Venezuela se transformó en una dictadura; como primera medida habría que sacarla de la farsa que es el Mercobluff, ya que una de las primeras cláusulas del Tratado de Asunción de 1991 dice expresamente que dentro de ésta comparsa no puede haber dictaduras. Veremos cómo hacen para explicar que nuestro país fue el único que aprobó parlamentariamente el ingreso de Venezuela, aún antes que la Asamblea Nacional venezolana totalmente controlada por "Chavistas"(es decir pichones de mono) hubiese siquiera tratado el asunto.

Sería interesante escuchar a nuestros gobernantes (difícil Kröger, están de licencia todos), cómo hacen para explicar el avasallamiento de los Derechos Humanos, la democracia y la libertad de prensa.

Fuentes, generalmente bien informadas, nos han comentado que el mono bananero tiene intensiones de cambiarle el nombre nuevamente a Venezuela: "República Socialista de Venezuela" o el más elaborado "República Socialista Bolivariana de Venezuela".

¡¡¡¡LLORAMOS POR TÍ, VENEZUELA!!!!



Alvaro Kröger