Los precios del grano van de la mano del precio del petróleo y de los huevos
Cada mañana millones de americanos enfrentan la última tendencia en mercados de materias primas en su mesa de la cocina. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos , los precios van elevándose casi hasta doblarse por cosechas "infladas" , y han comenzado a hacer subir el costo de los desayunos. El precio del jugo de naranja se ha elevado el 25% durante el año pasado, los huevos en un 20% y la leche por aproximadamente el 5 %. Los fabricantes de cereal de desayuno, como Kellogg y General Mills, también han levantado sus precios. El sostén de estas subidas es un aumento agudo de los precios de los granos como el maíz y el trigo, y ambos golpearán duramente en la economía ya que son los precios máximos en diez años. Los analistas comienzan a preguntar, como en el caso del aceite y los metales, si los mayores precios deben quedarse aquí.
Después de todo, si el mundo se queda sin granos, los agricultores simplemente pueden crecer más, si las condiciones meteorológicas lo permiten. Y es exactamente lo que ellos han estado haciendo. Para el año que viene, el Consejo de Internacional de Granos , un grupo de industriales, estima que la producción global de granos alcanzará un registro de 1.660 millones toneladas métricas, bien arriba del número del año pasado de 1.569 millones. Pero la demanda del grano se pone aún más rápida. El Consejo estima que alcanzará 1.680 millones toneladas este año. En tres de los cuatro años pasados, la demanda ha excedido al suministro.
El culpable es el empleo creciente de granos para hacer biocarburantes, como el etanol. La mayor parte de granos son usados como el alimento humano o para la ganado. Pero el aumento del consumo humano ha estado yendo más despacio durante décadas a pesar del aumento de población, debido a nuevos cultivos, regulaciones comerciales e introducción de transgénicos. La demanda de forraje, mientras tanto, ha crecido regularmente, como consecuencia de que más personas en países en auge, como China, mejoran su ingreso per cápita y pueden permitirse el consumo de carne.
La demanda del biocarburante feedstocks, por el contrario, se eleva. La cantidad de grano que se usaba para el etanol en USA se ha triplicado desde 2000; las destilerías de etanol ahora consumen un quinto de la cosecha de grano del país. Y USA es sólo uno de 41 países donde los gobiernos animan el empleo de biocarburantes para reducir el consumo de petróleo.
Por consiguiente, la demanda de granos se ha acelerado. Durante los años '90, cuando el aceite era barato y los biocarburantes desconocidos, la demanda creció en el 1.2 % por año, según Goldman Sachs. Pero en años recientes, esto ha aumentado en el 1.4 %, y durante la próxima década, Goldman Proyects pronostica que esto se elevará en el 1.9 % cada año.
Los agricultores luchan para mantener el ritmo. La Unidad de Inteligencia de Economía, una empresa vinculada a The Economist dice que los proyectos que exigen grano, al menos, seguirán provocando la demanda no satisfecha del suministro hasta al menos el 2009. Además, para producir tanto grano como ellos ahora, los agricultores cultivan menos soja y trigo, y hacen subir los precios de aquellas cosechas. Con todos los granos principales para alimentar aves de corral y la ganadería se hace más caro el costo de la carne y huevos , y entonces comienza a tomar forma la idea de repartir equitativamente las áreas de cultivo para uso humano y ganadero y para uso de fabricación de energía.
Cuando la demanda crecía más despacio, los agricultores podían enfrentarla con mejoras graduales de sus producciones. Pero enfrentarse con el auge de hoy, las producciones tendrán que elevarse mucho más rápido, o los agricultores tendrán que poner más tierra en la producción o usar los transgénicos masivamente para uso industrial.
Ambas ideas son posibles. La mayor adopción de las simientes genéticamente modificadas de granos, por ejemplo, podría mejorar producciones. Pero ellos son caros y políticamente polémicos, hasta ahora...cuando el mercado apriete bajarán los precios y políticamente serán correctos. Hay también bastante tierra en barbecho para ser sembrada, sobre todo en zonas agrícolas en de Brasil y Ucrania. Pero aquellos países son lejanos de los mercados más grandes y su tierra ociosa tiende a estar en áreas con pobres sistemas de transporte. Una señal fuerte de precios será necesaria para vencer tales óbices e inducirá a previsiones extra .
Pero incluso si la nueva tierra es plantada, argumenta Jeffrey Currie de Goldman Sachs, esto no necesariamente reducirá el costo de los granos. Ya que altos los precios del petróleo y las subvenciones generosas de los gobiernos aseguran que los biocarburantes son factibles, cualquier grano suplementario será usado para hacer más biocombustibles. Esto no rebajará el precio de petróleo, ya que los volúmenes de biocombustibles producidos permanecen diminutos comparados con el consumo de petróleo global. En cambio, el precio de biocarburantes ha elevado el precio de la nafta, el precio del grano y el petróleo crudo, feedstocks principal para los dos. Para que los precios del grano caigan, el Sr. Currie dice que los gobiernos deben cancelar los programas de biocarburantes, o el precio de petróleo debe deplomarse. Sin embargo a los sectores tanto agrícola como industrial no les conviene ninguna de las dos opciones del Sr. Currie. Los biocarburantes o biocombustibles son una realidad a la que no se puede dar marcha atrás; y no solamente por una cuesíón económica sino básicamente por una cuestión ambiental y de finitud o infinitud de recursos.
Esta semana el Congreso de USA discute si hay que doblar sus objetivos para la producción de biocarburantes. Al mismo tiempo, el precio de petróleo se elevó a su nivel más alto en diez meses, gracias a una huelga y otras interrupciones en Nigeria. El caos en el delta del Niger, como resultado y paradógicamente todo ésto tiene una enorme influencia con el precio de huevos y el costo del desayuno.
Para ser sinceros, me importa un "caramelo", si los americanos tienen que gastar un dólar más por desayuno, prefiero que podamos movernos nosotros a precios justos y no a precios de países ricos. Si tanto USA como Europa se ocupan de sus propios beneficios es hora que nosotros hagamos lo mismo.
Y digo nosotros por Uruguay y Chile, los demás pueden desaparecer que nos harían un favor.
Alvaro Kröger
jueves, 28 de junio de 2007
martes, 26 de junio de 2007
Ecosistemas políticos
ECOSISTEMAS POLITICOS
Cuando hay que definir el término "ecosistema", la etimología nos lleva a decir que es una zona dónde están en un delicado equilibrio los organismos que viven en él y el medio ambiente.
Los ecosistemas políticos no se libran de ésta definición genérica, ya que, tal como pasa en cualquier ecosistema, una pequeña variación tiene resultados potencialmente desvastadores.
Pero el ecosistema político nacional goza de una estabilidad asombrosa. Luego de más de un mes de estar fuera del país, y necesariamente alejado de la cotidiana información, ya que fuera de la zona los problemas nuestros ni se mencionan, al llegar me encuentro con que lo que 40 días atrás era tema de discusiones sigue exactamente igual.
No es privilegio nuestro mantener ésta "estabilidad" de la mediocridad; pasa lo mismo en USA y Europa. En Europa se pasaron una semana los jefes de gobierno europeos tratando de decidir sobre el nombre del Ministro de relaciones exteriores de la comunidad (se llegó a un concenso de llamarlo Euro-Representante). Pero no era sólo ésto lo que mantuvo a la UE semiparalizada. Alemania presentó un proyecto de Constitución Europea en el cual los germanos se ponían de locomotoras de la Unión, cosa que a los polacos le cayó muy mal, y como siempre tuvieron que pelear solos......los franceses se las tomaron y los ingleses sólo le dieron un apoyo moral.
Uno se pregunta el porqué de la egolatría europea: solamente en Africa se mueren 40 niños por hora por problemas vinculados a la calidad del agua; se mantiene un conflicto armado en el Congo,otro en Darfur, otro en Guinea Ecuatorial.
En la ronda de Dohe, los europeos bloquearon todas las iniciativas de reducir los subsidios, al tiempo que pedían fondos para controlar la emigración.
USA tiene sus propios problemas con una guerra inconclusa, con dificultades internas para que las tropas hagan su trabajo, a pesar de todo la economía americana está floreciente y la guerra se ve internamente como un escollo que se superará cuando Bush no sea más Presidente.
La inoscencia de los americanos me asombra: si piensan que al irse Bush se acaba la guerra, están soñando.
Pero lo que me llamó más la atención fueron las declaraciones de Irma Leites. Esta señora, aparte de sufrir un severo síndrome paranoico, está esquizofrénica.
Los uruguayos en el '85 decidimos dar vuelta la página. Con la grandeza de la Paz del 8 de Octubre: "Ni vencidos , ni vencedores". Los que no pudieron, o mejor dicho no quisieron dar vuelta la página, fue el Frente Amplio, o más conocido, desde el '71 como "Colcha de Retazos".
Políticamente es muy redituable el negocio (porque es un negocio) el tema de los desaparecidos, la herencia maldita, los militares asesinos, los oligarcas asquerosos, los pequeños burgueses. Pero cuando se es gobierno esos temas son un cable con 440 V, o un "fierro caliente".
Esta buena señora va a hacer mañana 27 de junio una manifestación en repudio al golpe de estado del 73. Si en el gobierno estuviese alguno de los partidos tradicionales, tal vez fuese entendible......pero está la colcha de retazos en dónde se esconden tupas de la vía democrática, tupas de la vía armada, comunista que nunca perdieron su arsenal, socialistas que andan con mucha hambre de poder, gremialistas ávidos de mayores prevendas, y los cretinos útiles que siempre están a la vuelta de la esquina.
¿Porqué el Ministerio del Interior no llama a ésta buena señora y le dice dulcemente que se deje de romper los nervios de la gente?. Los que ya peinamos canas, nos acordamos muy bien de lo ocurrido entre 1967 y 1973, y dénlo por seguro éstos mesiánicos líderes de multitudes de adolescentes, que no van a poder hacer nuevamente lo mismo.......porque si llegan a hacerlo, no va a ser ni la policía ni el ejercito quien los pare: vamos a ser los civiles veteranos que ya vimos la película.
La verdad es que no voy a permitir que ocurran 5 años de terrorismo de un lado ni 13 años de terrorismo del otro; si hay que salir a la calle a defender la democracia, la Costitución y las Leyes, lo haremos......y conste que al no tener subordinación jerárquica como la policía o las Fuerzas Armadas, la sangre va a llegar al río muy rápido.
Somos muchos los uruguayos que no estamos dispuestos a que el País pase nuevamente por la agonía que pasó, y aquí hay demasiados responsables que deberían, algunos estar procesados y otros habría que meterlos de nuevo a la sombra por saltarse alegremente toditas las leyes y peor aún: haber pisoteado impunemente la Constitución de la República.
También se viene escuchando el tema de la reelección de Vázquez. Si los uruguayos hemos tenido la lucidez de no incorporar ese mecanismo jurídico en la Constitución, es porque hemos visto lo que pasa en otros lados y no nos ha gustado lo que hemos visto. Y parace que los historiadores del Frente y sus políticos no se acuerdanque el el '71, Pacheco Areco, en la cima de su popularidad, quiso ser reelecto y no pudo; por eso tuvimos a Bordaberry.
Para hacer una reforma constitucional que habilite a una reelección, deben de apoyarla los 2/3 del Cuerpo Electoral, es decir los 2/3 de los que estamos habilitados para votar y si mal no recuerdo el Dr. Vázquez sobrepasa por pocos puntos al tercio. Si quieren soñar con una dinastía Vázquez, son libres para hacerlo, pero serán sueños. Como así mismo serán sueños la conquista del poder en elecciones posteriores.
Lo cierto es que a más de la mitad del mandato, el gobierno de Vázquez no la logrado ninguna victoria resonante, no nos ha dado ni una sola satisfacción, no ha logrado que blancos y colorados pudiesen poner en dudas sus convicciones políticas porque el otro ha hecho algo muy bien. Ha tenido la habilidad de enemistarse con todos los sectores de poder, los sectores políticos (incluídos los de su propia fuerza), y terminará enemistado hasta con sus más próximos colaboradores y más fieles seguidores......y ¿por qué? Porque es imposible chiflar y comer gofio.
Alvaro Kröger
Cuando hay que definir el término "ecosistema", la etimología nos lleva a decir que es una zona dónde están en un delicado equilibrio los organismos que viven en él y el medio ambiente.
Los ecosistemas políticos no se libran de ésta definición genérica, ya que, tal como pasa en cualquier ecosistema, una pequeña variación tiene resultados potencialmente desvastadores.
Pero el ecosistema político nacional goza de una estabilidad asombrosa. Luego de más de un mes de estar fuera del país, y necesariamente alejado de la cotidiana información, ya que fuera de la zona los problemas nuestros ni se mencionan, al llegar me encuentro con que lo que 40 días atrás era tema de discusiones sigue exactamente igual.
No es privilegio nuestro mantener ésta "estabilidad" de la mediocridad; pasa lo mismo en USA y Europa. En Europa se pasaron una semana los jefes de gobierno europeos tratando de decidir sobre el nombre del Ministro de relaciones exteriores de la comunidad (se llegó a un concenso de llamarlo Euro-Representante). Pero no era sólo ésto lo que mantuvo a la UE semiparalizada. Alemania presentó un proyecto de Constitución Europea en el cual los germanos se ponían de locomotoras de la Unión, cosa que a los polacos le cayó muy mal, y como siempre tuvieron que pelear solos......los franceses se las tomaron y los ingleses sólo le dieron un apoyo moral.
Uno se pregunta el porqué de la egolatría europea: solamente en Africa se mueren 40 niños por hora por problemas vinculados a la calidad del agua; se mantiene un conflicto armado en el Congo,otro en Darfur, otro en Guinea Ecuatorial.
En la ronda de Dohe, los europeos bloquearon todas las iniciativas de reducir los subsidios, al tiempo que pedían fondos para controlar la emigración.
USA tiene sus propios problemas con una guerra inconclusa, con dificultades internas para que las tropas hagan su trabajo, a pesar de todo la economía americana está floreciente y la guerra se ve internamente como un escollo que se superará cuando Bush no sea más Presidente.
La inoscencia de los americanos me asombra: si piensan que al irse Bush se acaba la guerra, están soñando.
Pero lo que me llamó más la atención fueron las declaraciones de Irma Leites. Esta señora, aparte de sufrir un severo síndrome paranoico, está esquizofrénica.
Los uruguayos en el '85 decidimos dar vuelta la página. Con la grandeza de la Paz del 8 de Octubre: "Ni vencidos , ni vencedores". Los que no pudieron, o mejor dicho no quisieron dar vuelta la página, fue el Frente Amplio, o más conocido, desde el '71 como "Colcha de Retazos".
Políticamente es muy redituable el negocio (porque es un negocio) el tema de los desaparecidos, la herencia maldita, los militares asesinos, los oligarcas asquerosos, los pequeños burgueses. Pero cuando se es gobierno esos temas son un cable con 440 V, o un "fierro caliente".
Esta buena señora va a hacer mañana 27 de junio una manifestación en repudio al golpe de estado del 73. Si en el gobierno estuviese alguno de los partidos tradicionales, tal vez fuese entendible......pero está la colcha de retazos en dónde se esconden tupas de la vía democrática, tupas de la vía armada, comunista que nunca perdieron su arsenal, socialistas que andan con mucha hambre de poder, gremialistas ávidos de mayores prevendas, y los cretinos útiles que siempre están a la vuelta de la esquina.
¿Porqué el Ministerio del Interior no llama a ésta buena señora y le dice dulcemente que se deje de romper los nervios de la gente?. Los que ya peinamos canas, nos acordamos muy bien de lo ocurrido entre 1967 y 1973, y dénlo por seguro éstos mesiánicos líderes de multitudes de adolescentes, que no van a poder hacer nuevamente lo mismo.......porque si llegan a hacerlo, no va a ser ni la policía ni el ejercito quien los pare: vamos a ser los civiles veteranos que ya vimos la película.
La verdad es que no voy a permitir que ocurran 5 años de terrorismo de un lado ni 13 años de terrorismo del otro; si hay que salir a la calle a defender la democracia, la Costitución y las Leyes, lo haremos......y conste que al no tener subordinación jerárquica como la policía o las Fuerzas Armadas, la sangre va a llegar al río muy rápido.
Somos muchos los uruguayos que no estamos dispuestos a que el País pase nuevamente por la agonía que pasó, y aquí hay demasiados responsables que deberían, algunos estar procesados y otros habría que meterlos de nuevo a la sombra por saltarse alegremente toditas las leyes y peor aún: haber pisoteado impunemente la Constitución de la República.
También se viene escuchando el tema de la reelección de Vázquez. Si los uruguayos hemos tenido la lucidez de no incorporar ese mecanismo jurídico en la Constitución, es porque hemos visto lo que pasa en otros lados y no nos ha gustado lo que hemos visto. Y parace que los historiadores del Frente y sus políticos no se acuerdanque el el '71, Pacheco Areco, en la cima de su popularidad, quiso ser reelecto y no pudo; por eso tuvimos a Bordaberry.
Para hacer una reforma constitucional que habilite a una reelección, deben de apoyarla los 2/3 del Cuerpo Electoral, es decir los 2/3 de los que estamos habilitados para votar y si mal no recuerdo el Dr. Vázquez sobrepasa por pocos puntos al tercio. Si quieren soñar con una dinastía Vázquez, son libres para hacerlo, pero serán sueños. Como así mismo serán sueños la conquista del poder en elecciones posteriores.
Lo cierto es que a más de la mitad del mandato, el gobierno de Vázquez no la logrado ninguna victoria resonante, no nos ha dado ni una sola satisfacción, no ha logrado que blancos y colorados pudiesen poner en dudas sus convicciones políticas porque el otro ha hecho algo muy bien. Ha tenido la habilidad de enemistarse con todos los sectores de poder, los sectores políticos (incluídos los de su propia fuerza), y terminará enemistado hasta con sus más próximos colaboradores y más fieles seguidores......y ¿por qué? Porque es imposible chiflar y comer gofio.
Alvaro Kröger
miércoles, 16 de mayo de 2007
Paradigmas del Mercobluff
PARADIGMAS DEL MERCOBLUFF
Comenzado el año 2007, la coalición entre los grupos corporativistas de interés ambientalistas de la provincia de Entre Ríos y el gobierno argentino incorporan otro elemento más dentro del Mercobluff. Un golpe tal vez pequeño, tal vez no y que puede ser que en meses quede relegado, pero que denota las fuerzas opuestas y difíciles de conjugar de esta parte del mundo.
Uno de los hechos políticos, en el cual el poder legislativo de la provincia de Entre Ríos aprueba alegremente, con el consentimiento del gobierno federal argentino, es una ley que prohíbe la exportación de madera para nuestro país, como forma de presionar para que la empresa finlandesa Botnia se reubique en otro lado del límite uruguayo; hecho totalmente imposible ya que la planta está casi terminada, ya se están haciendo las pruebas de los equipos auxiliares de generación de vapor y los equipos anexos. Aparte de éste hecho, hay un asunto de principios: los argentinos NO tienen que meterse en nuestros asuntos; si la planta contamina, Dinama será quién la clausure y les haga hacer las modificaciones del caso y además es al menos una estupidez, determinar si es contaminante o no si todavía no empezó a funcionar.
Este contexto y la letra muerta del Mercobluff funcionan en consonancia con la esquizofrenia socialista del mono bananero en el sur "progresista" de América Latina.
Oscar Silveira dice que "El Mercosur falla porque los políticos no están a la altura de las circunstancias, unos y otros, sucumbidos por sus pequeños intereses y el peso de una cultura política basada en el resentimiento".
Teniendo como modelo la integración y paradigma europeos, que fue difícil y tardó más de 150 años en materializarse y que está al borde del abismo, reconociendo el problema de integrar intereses muy disímiles y irreversiblemente contradictorios, lo cual requiere de procesos de integración económicos , sociopolíticos y culturales, la traba fundamental que mantiene prisionero al Mercobluff son las decisiones corporativas llevadas a cabo por los deplorables políticos de turno ya que si nos ponemos a analizar seriamente y despojándonos de la subjetividad, la verdad es que el Mercobluff y América Latina toda no tiene ni un sólo político carismático, ni un sólo líder que no sea un verdadero demagogo y así nos va......
El Mercobluff falla porque los políticos no están a la altura de las circunstancias, todos, enfrentados por pequeños y espúreos intereses , una cultura política basada en el rencor, la desconfianza y básicamente la total y absoluta ignorancia de lo que es llevar a un pueblo a avanzar y mejorar.
Como bloque el Mercobluff, se encuentra sexto en el mundo, detuvo su evolución para asegurar intereses internos consolidando el alto arancel externo común. Según el economista Robert Zoellick, “El efecto fue positivo en el primer tiempo, pero negativo cuando se necesita salir al mundo real. Dichos intereses, establecieron el precio que los pequeños países del bloque debieron pagar para mantener o ampliar el acceso a los mercados brasileños y argentinos. Cierto también es que en el proceso las dos economías pequeñas del bloque lograron incluir excepciones para poder prepararse para la apertura comercial que presuponía el acuerdo”
Es cierto que el Mercobluff nace, por el especial papel que juega el gobierno del Uruguay cuando los dos grandes países, Argentina y Brasil, dejan su pequeña "guerra fría" regional y comienzan un proceso de proximidad a fines de la década de los ochenta, luego de haberse agotado los gobiernos castrenses del período.
Al llegar al gobierno la izquierda uruguaya, explota un conflicto que genera fisuras profundas en las relaciones argentino-uruguayas. El presidente uruguayo Vázquez, apoya fuertemente a las inversiones extranjeras instaladas frente la provincia de Entre Ríos, cuando comienza una movilización popular ambientalista, que pedía que se cancelaran las construcciones dos plantas celulosas de origen finlandés y español. La española se arrugó frente a las brutales presiones de intereses hispanos en Argentina y la finlandesa Botnia siguió según los contratos firmados con el gobierno nacional.
La historia es popular y a esta altura ya es risible, desencuentros políticos provocados adrede, cortes a los puentes binacionales que perjudican más a Brasil, Argentina y Chile que a nosotros, una especie de partido de fútbol en la Corte Internacional de La Haya, acciones de "Greenpeace" que desapareció luego de entregar una medalla a una firma australiana de pulpa de celulosa hecha según los standarts de Botnia, mediación o "facilitación" del Rey de España, que embretaron al pobre Jotacé en un lío de novela, radicalización progresiva de los nacionalismos, etc, etc,etc......
En lo institucional, los gobiernos utilizan los mecanismos legales del Mercobluff pero los pedidos son resueltos a la "manera política", es decir: o nadie les dá la menor pelota o se resulven a la manera brasilera: "tirar la pelota para adelante" y hacerse el desentendido. Mientras los socios anunciaban una nueva etapa de integración política para el Mercobluff, lo degradaban al no poder y tampoco querer generar un ámbitos de resolución de controversias legítimos, serios y objetivos.
Parece no tener límite el nivel al que puede llegar la perturbación política en esta parte del mundo, inducida por la ineptitud argentina, el "matrimonio" Gallotero-Mono bananero y estas cosas tienen de rehén al desarrollo del subcontinente, su apertura al mundo, el mejoramiento del nivel de vida de más de 600 millones de personas. La integración económica basada en el libre comercio, es la verdadera revolución para el continente. En cambio las fuerzas más conservadoras de la izquierda (aunque parezca una contradicción) siguen dominando en todos los espacios políticos, están radicalizados en posturas ideológicas irreconciliables, anteponiendo éstas al bienestar de su gente.
Personalmente soy un convencido de que la integración regional es: primero una utopía mayúscula, y segundo un error mayor aún. Si a Europa le llevó más de 150 años, una guerra franco-prusiana, dos guerras mundiales y una inyección de dinero descomunal, como lo fue el Plan Marshall, y funciona a medias, ¿porqué debemos pensar que nosotros podemos hacer una integración que funcione?. Debemos sacarnos la idea del Mercobluff con peine fino, y lo que debemos hacer es irnos urgente de este engendro, que más que un bloque de intereses comunes, es una olla de grillos esquizofrénicos.
Referencias: Seprin,La Nación,O.Silveira, R.Seoane, R.Zoellick
Alvaro Kröger
Comenzado el año 2007, la coalición entre los grupos corporativistas de interés ambientalistas de la provincia de Entre Ríos y el gobierno argentino incorporan otro elemento más dentro del Mercobluff. Un golpe tal vez pequeño, tal vez no y que puede ser que en meses quede relegado, pero que denota las fuerzas opuestas y difíciles de conjugar de esta parte del mundo.
Uno de los hechos políticos, en el cual el poder legislativo de la provincia de Entre Ríos aprueba alegremente, con el consentimiento del gobierno federal argentino, es una ley que prohíbe la exportación de madera para nuestro país, como forma de presionar para que la empresa finlandesa Botnia se reubique en otro lado del límite uruguayo; hecho totalmente imposible ya que la planta está casi terminada, ya se están haciendo las pruebas de los equipos auxiliares de generación de vapor y los equipos anexos. Aparte de éste hecho, hay un asunto de principios: los argentinos NO tienen que meterse en nuestros asuntos; si la planta contamina, Dinama será quién la clausure y les haga hacer las modificaciones del caso y además es al menos una estupidez, determinar si es contaminante o no si todavía no empezó a funcionar.
Este contexto y la letra muerta del Mercobluff funcionan en consonancia con la esquizofrenia socialista del mono bananero en el sur "progresista" de América Latina.
Oscar Silveira dice que "El Mercosur falla porque los políticos no están a la altura de las circunstancias, unos y otros, sucumbidos por sus pequeños intereses y el peso de una cultura política basada en el resentimiento".
Teniendo como modelo la integración y paradigma europeos, que fue difícil y tardó más de 150 años en materializarse y que está al borde del abismo, reconociendo el problema de integrar intereses muy disímiles y irreversiblemente contradictorios, lo cual requiere de procesos de integración económicos , sociopolíticos y culturales, la traba fundamental que mantiene prisionero al Mercobluff son las decisiones corporativas llevadas a cabo por los deplorables políticos de turno ya que si nos ponemos a analizar seriamente y despojándonos de la subjetividad, la verdad es que el Mercobluff y América Latina toda no tiene ni un sólo político carismático, ni un sólo líder que no sea un verdadero demagogo y así nos va......
El Mercobluff falla porque los políticos no están a la altura de las circunstancias, todos, enfrentados por pequeños y espúreos intereses , una cultura política basada en el rencor, la desconfianza y básicamente la total y absoluta ignorancia de lo que es llevar a un pueblo a avanzar y mejorar.
Como bloque el Mercobluff, se encuentra sexto en el mundo, detuvo su evolución para asegurar intereses internos consolidando el alto arancel externo común. Según el economista Robert Zoellick, “El efecto fue positivo en el primer tiempo, pero negativo cuando se necesita salir al mundo real. Dichos intereses, establecieron el precio que los pequeños países del bloque debieron pagar para mantener o ampliar el acceso a los mercados brasileños y argentinos. Cierto también es que en el proceso las dos economías pequeñas del bloque lograron incluir excepciones para poder prepararse para la apertura comercial que presuponía el acuerdo”
Es cierto que el Mercobluff nace, por el especial papel que juega el gobierno del Uruguay cuando los dos grandes países, Argentina y Brasil, dejan su pequeña "guerra fría" regional y comienzan un proceso de proximidad a fines de la década de los ochenta, luego de haberse agotado los gobiernos castrenses del período.
Al llegar al gobierno la izquierda uruguaya, explota un conflicto que genera fisuras profundas en las relaciones argentino-uruguayas. El presidente uruguayo Vázquez, apoya fuertemente a las inversiones extranjeras instaladas frente la provincia de Entre Ríos, cuando comienza una movilización popular ambientalista, que pedía que se cancelaran las construcciones dos plantas celulosas de origen finlandés y español. La española se arrugó frente a las brutales presiones de intereses hispanos en Argentina y la finlandesa Botnia siguió según los contratos firmados con el gobierno nacional.
La historia es popular y a esta altura ya es risible, desencuentros políticos provocados adrede, cortes a los puentes binacionales que perjudican más a Brasil, Argentina y Chile que a nosotros, una especie de partido de fútbol en la Corte Internacional de La Haya, acciones de "Greenpeace" que desapareció luego de entregar una medalla a una firma australiana de pulpa de celulosa hecha según los standarts de Botnia, mediación o "facilitación" del Rey de España, que embretaron al pobre Jotacé en un lío de novela, radicalización progresiva de los nacionalismos, etc, etc,etc......
En lo institucional, los gobiernos utilizan los mecanismos legales del Mercobluff pero los pedidos son resueltos a la "manera política", es decir: o nadie les dá la menor pelota o se resulven a la manera brasilera: "tirar la pelota para adelante" y hacerse el desentendido. Mientras los socios anunciaban una nueva etapa de integración política para el Mercobluff, lo degradaban al no poder y tampoco querer generar un ámbitos de resolución de controversias legítimos, serios y objetivos.
Parece no tener límite el nivel al que puede llegar la perturbación política en esta parte del mundo, inducida por la ineptitud argentina, el "matrimonio" Gallotero-Mono bananero y estas cosas tienen de rehén al desarrollo del subcontinente, su apertura al mundo, el mejoramiento del nivel de vida de más de 600 millones de personas. La integración económica basada en el libre comercio, es la verdadera revolución para el continente. En cambio las fuerzas más conservadoras de la izquierda (aunque parezca una contradicción) siguen dominando en todos los espacios políticos, están radicalizados en posturas ideológicas irreconciliables, anteponiendo éstas al bienestar de su gente.
Personalmente soy un convencido de que la integración regional es: primero una utopía mayúscula, y segundo un error mayor aún. Si a Europa le llevó más de 150 años, una guerra franco-prusiana, dos guerras mundiales y una inyección de dinero descomunal, como lo fue el Plan Marshall, y funciona a medias, ¿porqué debemos pensar que nosotros podemos hacer una integración que funcione?. Debemos sacarnos la idea del Mercobluff con peine fino, y lo que debemos hacer es irnos urgente de este engendro, que más que un bloque de intereses comunes, es una olla de grillos esquizofrénicos.
Referencias: Seprin,La Nación,O.Silveira, R.Seoane, R.Zoellick
Alvaro Kröger
Cómo se destruye un país por decreto
Cómo se destruye un país por decreto
Los gobiernos populistas que siembran vientos al perseguir a los empresarios, recogen las tempestades de la inflación y del desabastecimiento, los peores enemigos de los pobres. El costo de la comida en Venezuela creció un 4% en enero, hecho que impulsó el incremento acumulado en el precio de los alimentos desde enero de 2006 a enero de 2007 en un alarmante 31,1%. Sabido es que Venezuela es un país importador neto de alimentos, bienes y servicios ya que ningún gobierno se le ocurrió fomentar la industria nacional fuera de la petrolera. Es así que el mono bananero le compra a su archi-recontra enemigo USA hasta la harina para hacer el pan. Existen algunos latifundios, mounstrosamente grandes (entre ellos se encuentra el de Rangel, ex-vice del mono hasta diciembre pasado) que crían una especie de cebú, pero no da ni para el consumo interno. La agricultura brilla por su ausencia, la industria liviana también y ni que decir de la indutria pesada. Se compra todo a punta de petrodólares.
Así que quien soberbiamente pisó el acelerador para materializar el socialismo del siglo XXI no corre el riesgo de ser derrocado por los generales que gritan impúdicamente "socialismo, patria o muerte", sino por los millones de venezolanos descontentos por el desabastecimiento cada vez mayor, la inflación que se intenta tapar, el desempleo y el auge incontrolado del hampa criminal de Venezuela.
Los dos millones de desempleados y los aún más numerosos de la hoy perseguida economía informal( no lo fue hasta hace pocos meses) constituyen la legión de indignados ante la ineptitud e incumplimiento del gobierno en materias tan urgentes como seguridad personal, empleo y altísimo costo de vida. Comprueban que pasado el 3D ya no son necesarios para votar varias veces y gritar "¡Uh, Ah, Chávez no se va!". El mono bananero está más ocupado en ser gobernante vitalicio, importar cuatro mil toneladas de hoja de coca de Bolivia (¿para adormecer el hambre en los barrios, en vista de que comida no hay?), regalar millones de petrodólares a sus amigos políticos del continente o comprar armas sofisticadas, que en solucionar los crecientes y cada vez más graves problemas del país.
Los anuncios de Chávez sobre la nacionalización de Cantv y Elecar y la indicación a los obispos de leer a Marx y Lenin para saber lo que es su "socialismo", prendieron las alarmas de los inversores internos y externos y dispararon el mercado paralelo a niveles altísimos. Simultáneamente Cadivi(especie de autoridad monetaria) pasó de proveer el chorro de divisas que batieron récord de importaciones en el 2006, a suspender la entrega de dólares para bienes tan necesarios como autopartes, productos farmacéuticos, equipos médicos y alimentos. Con la supina ignorancia de quién nunca ha trabajado, (ninguno de los voceros oficiales ha producido una papa, ni un kilo de azúcar, ni un bien manufacturado) al gobierno le entra la urgencia de "sustituir importaciones" en medio de un pequeño sector industrial apaleado por el control de precios , por las políticas hostiles de la revolución y la respiración en la nuca de los funcionarios chavistas. El resultado está a la vista: desabastecimiento, precios por encima de la regulación e inflación imparable, entre tanto los ineptos que anidan en los ministerios culpan a los empresarios de "acaparamiento" y de planes "desestabilizadores". Mientras el BCV(Banco Central) reconoce desabastecimiento en el 26% de los rubros (sobre todo alimentos), el ministro de Economía declara que "rumores de desabastecimiento buscan desestabilizar el país". Incluso sugirieron prohibir a los medios hablar "del dólar permuta" y difundir declaraciones de los expertos sobre el enorme impacto inflacionario en el conjunto de la economía (el costo de las viviendas, por ejemplo). Basta un poco de sentido común para saber que la presión sobre el dólar paralelo impulsó la inflación de enero y que el control irracional de precios (nadie puede vender por debajo de los costos de producción) ha producido el desabastecimiento
Hace dos semanas el gobierno dijo que "el dólar permuta" no influía en la inflación porque apenas se transaba en ese mercado un 5% (porcentaje inexacto porque las transacciones llegan al 33%) y hoy está acorralado por su torpeza. Anuncia la emisión de bonos en dólares(¿porqué no en rublos?) para bajar la presión sobre el mercado paralelo y dice que va a conversar con los empresarios para suscribir acuerdos racionales sobre precios y estímulos a la producción (cosa que seguramente incumplirá, una vez más). Como lo acaba de hacer con los ganaderos respecto al precio de la carne. Los supermercados y el Gobierno decidieron importar, lo que producirá desempleo y ruina en un sector tan estratégico de la producción.
Y no suscribirá acuerdos porque el propósito es arruinar al país para acrecentar la legión de indigentes, que son los elementos indispensables para la "revolución continua". Ante un plan del general Lameda para erradicar la pobreza, el ministro Giordani le dijo hace tiempo: "tú no has entendido Lameda, la revolución no puede sobrevivir sin pobres". Por eso Chávez, obsesionado con permanecer en el poder hasta su muerte, imita a Fidel en su afán de mantener a todos los ciudadanos dependientes de las limosnas gubernamentales. Por eso la "revolución" ya liquidó a los poderes públicos y está destruyendo a Pdvsa, al sector privado, a los medios de comunicación (RCTV) a las universidades autónomas, a la Iglesia y a todo cuanto genere riqueza material, conocimiento y valores. Y para quien no se resigne Chávez ya dijo: "Las armas están para hacer realidad el socialismo". Así se destruye un país..., si se lo permiten.
Referencias: Veneconomía, El Universal
Alvaro Kröger
Los gobiernos populistas que siembran vientos al perseguir a los empresarios, recogen las tempestades de la inflación y del desabastecimiento, los peores enemigos de los pobres. El costo de la comida en Venezuela creció un 4% en enero, hecho que impulsó el incremento acumulado en el precio de los alimentos desde enero de 2006 a enero de 2007 en un alarmante 31,1%. Sabido es que Venezuela es un país importador neto de alimentos, bienes y servicios ya que ningún gobierno se le ocurrió fomentar la industria nacional fuera de la petrolera. Es así que el mono bananero le compra a su archi-recontra enemigo USA hasta la harina para hacer el pan. Existen algunos latifundios, mounstrosamente grandes (entre ellos se encuentra el de Rangel, ex-vice del mono hasta diciembre pasado) que crían una especie de cebú, pero no da ni para el consumo interno. La agricultura brilla por su ausencia, la industria liviana también y ni que decir de la indutria pesada. Se compra todo a punta de petrodólares.
Así que quien soberbiamente pisó el acelerador para materializar el socialismo del siglo XXI no corre el riesgo de ser derrocado por los generales que gritan impúdicamente "socialismo, patria o muerte", sino por los millones de venezolanos descontentos por el desabastecimiento cada vez mayor, la inflación que se intenta tapar, el desempleo y el auge incontrolado del hampa criminal de Venezuela.
Los dos millones de desempleados y los aún más numerosos de la hoy perseguida economía informal( no lo fue hasta hace pocos meses) constituyen la legión de indignados ante la ineptitud e incumplimiento del gobierno en materias tan urgentes como seguridad personal, empleo y altísimo costo de vida. Comprueban que pasado el 3D ya no son necesarios para votar varias veces y gritar "¡Uh, Ah, Chávez no se va!". El mono bananero está más ocupado en ser gobernante vitalicio, importar cuatro mil toneladas de hoja de coca de Bolivia (¿para adormecer el hambre en los barrios, en vista de que comida no hay?), regalar millones de petrodólares a sus amigos políticos del continente o comprar armas sofisticadas, que en solucionar los crecientes y cada vez más graves problemas del país.
Los anuncios de Chávez sobre la nacionalización de Cantv y Elecar y la indicación a los obispos de leer a Marx y Lenin para saber lo que es su "socialismo", prendieron las alarmas de los inversores internos y externos y dispararon el mercado paralelo a niveles altísimos. Simultáneamente Cadivi(especie de autoridad monetaria) pasó de proveer el chorro de divisas que batieron récord de importaciones en el 2006, a suspender la entrega de dólares para bienes tan necesarios como autopartes, productos farmacéuticos, equipos médicos y alimentos. Con la supina ignorancia de quién nunca ha trabajado, (ninguno de los voceros oficiales ha producido una papa, ni un kilo de azúcar, ni un bien manufacturado) al gobierno le entra la urgencia de "sustituir importaciones" en medio de un pequeño sector industrial apaleado por el control de precios , por las políticas hostiles de la revolución y la respiración en la nuca de los funcionarios chavistas. El resultado está a la vista: desabastecimiento, precios por encima de la regulación e inflación imparable, entre tanto los ineptos que anidan en los ministerios culpan a los empresarios de "acaparamiento" y de planes "desestabilizadores". Mientras el BCV(Banco Central) reconoce desabastecimiento en el 26% de los rubros (sobre todo alimentos), el ministro de Economía declara que "rumores de desabastecimiento buscan desestabilizar el país". Incluso sugirieron prohibir a los medios hablar "del dólar permuta" y difundir declaraciones de los expertos sobre el enorme impacto inflacionario en el conjunto de la economía (el costo de las viviendas, por ejemplo). Basta un poco de sentido común para saber que la presión sobre el dólar paralelo impulsó la inflación de enero y que el control irracional de precios (nadie puede vender por debajo de los costos de producción) ha producido el desabastecimiento
Hace dos semanas el gobierno dijo que "el dólar permuta" no influía en la inflación porque apenas se transaba en ese mercado un 5% (porcentaje inexacto porque las transacciones llegan al 33%) y hoy está acorralado por su torpeza. Anuncia la emisión de bonos en dólares(¿porqué no en rublos?) para bajar la presión sobre el mercado paralelo y dice que va a conversar con los empresarios para suscribir acuerdos racionales sobre precios y estímulos a la producción (cosa que seguramente incumplirá, una vez más). Como lo acaba de hacer con los ganaderos respecto al precio de la carne. Los supermercados y el Gobierno decidieron importar, lo que producirá desempleo y ruina en un sector tan estratégico de la producción.
Y no suscribirá acuerdos porque el propósito es arruinar al país para acrecentar la legión de indigentes, que son los elementos indispensables para la "revolución continua". Ante un plan del general Lameda para erradicar la pobreza, el ministro Giordani le dijo hace tiempo: "tú no has entendido Lameda, la revolución no puede sobrevivir sin pobres". Por eso Chávez, obsesionado con permanecer en el poder hasta su muerte, imita a Fidel en su afán de mantener a todos los ciudadanos dependientes de las limosnas gubernamentales. Por eso la "revolución" ya liquidó a los poderes públicos y está destruyendo a Pdvsa, al sector privado, a los medios de comunicación (RCTV) a las universidades autónomas, a la Iglesia y a todo cuanto genere riqueza material, conocimiento y valores. Y para quien no se resigne Chávez ya dijo: "Las armas están para hacer realidad el socialismo". Así se destruye un país..., si se lo permiten.
Referencias: Veneconomía, El Universal
Alvaro Kröger
viernes, 11 de mayo de 2007
El amor del mono bananero
El amor del mono bananero
Se trata de un tipo de amor extraño, colectivo, impersonal, social, ególatra… varios filósofos han puesto su mira en este fenómeno del amor a las masas, propio de los tiempos de las tecnologías de comunicación que hacen posible esa creación mediática y artificial que refuerza la idea de que existe ese gran colectivo que los populistas llaman "pueblo". Si bien el amor cristiano prescribe el amor por el hombre, por todos los hombres, es sólo en el contacto, en el "hecho de la convivencia" que se logra personalizar ese amor, sólo la interacción lo hace real, ya que se trata de un intercambio de reconocimientos que hace posible la comunicación.
Describir este amor colectivo es difícil,casi imposible y para algunos no pasa de ser un juego verbal que en el fondo degrada al hombre, lo deshumaniza al punto de hacerlo inaprensible. Cuando un político dice amar a su pueblo (a un colectivo) se trata más de un recurso retórico con el que desfigura a los individuos,los masifica, cancela sus atributos como personas, las diferencias que los identifican, para en su lugar imponer una idea totalizadora y uniforme de ciertos rasgos que complacen a una ideología o estrategia que nada tienen que ver con el amor a la persona, tal cual quiere trasmitir el demagogo.
El escritor americano Irving Singer en su libro "La búsqueda del amor" escribe sobre un amor social, en el que ubica el amor por la nación (que sería una extensión del amor por la familia) y el amor por la humanidad (del que duda si es, en realidad, amor), dice que es un amor raro y escaso, precisamente, porque carece de sentido. La Iglesia lo predica como uno de los mandamientos "Ama a tu prójimo", un amor indiscriminado sobre el que alertaron desde San Agustín hasta Freud por su falta de foco y por ser la excusa perfecta para los que no pueden ni quieren practicar el amor personalizado.
David Hume precisaba que ese sentimiento por los extraños, más que amor, era simpatía y la base del sentimiento humanitario, que es ya más un acto racional que sentimental. Igualmente Weber y Fisher, ambos sociólogos, hablan de filantropía pero siempre sobre la base del reconocimiento del otro como sentimiento fraternal, ese ideal humanista tan popular durante el romanticismo y que, más que un sentimiento, era un ideal ético.
El mono Chávez, "el humanista", condena al amor a sí mismo como egoísta, nada que tenga que ver con el individualismo es de su agrado, distrae su verdadero objetivo político que son los votos, conseguir la victoria electoral en su permanente campaña, que es su seguro para seguir en el poder, por lo que se entiende su "delirio" de amor por la gran masa de desposeídos.
El punto que quiero resaltar es que el amor humano es enemigo del proceso revolucionario, pero el amor mediático, esa expresión de gratitud de los grandes artistas para con su público, de los que sólo creen en grandes números, de los que llenan estadios completos y le dicen a una masa informe que la aman, es el amor de los políticos, el amor del líder por sus seguidores, que sólo es posible vía micrófonos, cámaras de televisión, grandes pantallas, avenidas llenas de altavoces, gigantografías de la estrella abrazando niños y viejitas, de grandes concentraciones de muchedumbres donde se hace catarsis colectivas con el ideal del padre-Dios, dador de tantos favores y centro de la ilusión del cariño de la masa por el conductor necesario sin el cual dicha masa quedaría huérfana y desposeída, a merced de los antropófagos intereses imperialistas.
Hitler fue el gran pionero de estos actos masivos de amor colectivo hacia el pueblo, con su verbo encendido los llevaba hasta el paroxismo sexual y desataba en ellos sentimientos incontrolables de histeria; Willheim Reich fue el primero de los psiquiatras de masas que estudió el fenómeno de esa relación cuasisexual que se establecía entre el líder y sus seguidores. Hay numerosa bibliografía sobre la forma en que Mussolini y luego Hitler llevaban a la masa casi hasta el orgasmo: comenzaban sus verborrágicos discursos con una voz baja y profunda y a medida que la masa iba interiorizándose, el tono de voz se hacía más agudo, más alto y las gesticulaciones cada vez más agresivas, hasta llegar al paroxismo. Tanto el sujeto como el objeto de los discursos de éstos dos dictadores son los mismos de los dictadores actuales, solamente con el nombre cambiado.
Pero como con todo acto circense, el tiempo se encarga de erosionar la magia del espectáculo. La realidad se impone y cuando los hombres y mujeres, que han sido llevados de un lado al otro en autobuses, a pasar molestias y trabajo para llenar huecos en la audiencia, para marchar en las avenidas y llenar las plazas, cuando ya el discurso es repetitivo y cansador, cuando las promesas no se cumplen, cuando el ideal no se concreta y, de regreso a casa, tienen que enfrentar la misma miseria y desaliento, entonces el pueblo empieza a dudar de su relación con el líder, de ese amor que no es amor. En ese momento se caen las caretas y se dan cuenta de que en realidad todo había sido un engaño, que simplemente fueron usados para satisfacer una perversión, personalísima, con nombre y apellido.
Referencias: A.Gramsci,H.Marcuse, F.Hegel,I.Singer,D.Hume.
Alvaro Kröger
Se trata de un tipo de amor extraño, colectivo, impersonal, social, ególatra… varios filósofos han puesto su mira en este fenómeno del amor a las masas, propio de los tiempos de las tecnologías de comunicación que hacen posible esa creación mediática y artificial que refuerza la idea de que existe ese gran colectivo que los populistas llaman "pueblo". Si bien el amor cristiano prescribe el amor por el hombre, por todos los hombres, es sólo en el contacto, en el "hecho de la convivencia" que se logra personalizar ese amor, sólo la interacción lo hace real, ya que se trata de un intercambio de reconocimientos que hace posible la comunicación.
Describir este amor colectivo es difícil,casi imposible y para algunos no pasa de ser un juego verbal que en el fondo degrada al hombre, lo deshumaniza al punto de hacerlo inaprensible. Cuando un político dice amar a su pueblo (a un colectivo) se trata más de un recurso retórico con el que desfigura a los individuos,los masifica, cancela sus atributos como personas, las diferencias que los identifican, para en su lugar imponer una idea totalizadora y uniforme de ciertos rasgos que complacen a una ideología o estrategia que nada tienen que ver con el amor a la persona, tal cual quiere trasmitir el demagogo.
El escritor americano Irving Singer en su libro "La búsqueda del amor" escribe sobre un amor social, en el que ubica el amor por la nación (que sería una extensión del amor por la familia) y el amor por la humanidad (del que duda si es, en realidad, amor), dice que es un amor raro y escaso, precisamente, porque carece de sentido. La Iglesia lo predica como uno de los mandamientos "Ama a tu prójimo", un amor indiscriminado sobre el que alertaron desde San Agustín hasta Freud por su falta de foco y por ser la excusa perfecta para los que no pueden ni quieren practicar el amor personalizado.
David Hume precisaba que ese sentimiento por los extraños, más que amor, era simpatía y la base del sentimiento humanitario, que es ya más un acto racional que sentimental. Igualmente Weber y Fisher, ambos sociólogos, hablan de filantropía pero siempre sobre la base del reconocimiento del otro como sentimiento fraternal, ese ideal humanista tan popular durante el romanticismo y que, más que un sentimiento, era un ideal ético.
El mono Chávez, "el humanista", condena al amor a sí mismo como egoísta, nada que tenga que ver con el individualismo es de su agrado, distrae su verdadero objetivo político que son los votos, conseguir la victoria electoral en su permanente campaña, que es su seguro para seguir en el poder, por lo que se entiende su "delirio" de amor por la gran masa de desposeídos.
El punto que quiero resaltar es que el amor humano es enemigo del proceso revolucionario, pero el amor mediático, esa expresión de gratitud de los grandes artistas para con su público, de los que sólo creen en grandes números, de los que llenan estadios completos y le dicen a una masa informe que la aman, es el amor de los políticos, el amor del líder por sus seguidores, que sólo es posible vía micrófonos, cámaras de televisión, grandes pantallas, avenidas llenas de altavoces, gigantografías de la estrella abrazando niños y viejitas, de grandes concentraciones de muchedumbres donde se hace catarsis colectivas con el ideal del padre-Dios, dador de tantos favores y centro de la ilusión del cariño de la masa por el conductor necesario sin el cual dicha masa quedaría huérfana y desposeída, a merced de los antropófagos intereses imperialistas.
Hitler fue el gran pionero de estos actos masivos de amor colectivo hacia el pueblo, con su verbo encendido los llevaba hasta el paroxismo sexual y desataba en ellos sentimientos incontrolables de histeria; Willheim Reich fue el primero de los psiquiatras de masas que estudió el fenómeno de esa relación cuasisexual que se establecía entre el líder y sus seguidores. Hay numerosa bibliografía sobre la forma en que Mussolini y luego Hitler llevaban a la masa casi hasta el orgasmo: comenzaban sus verborrágicos discursos con una voz baja y profunda y a medida que la masa iba interiorizándose, el tono de voz se hacía más agudo, más alto y las gesticulaciones cada vez más agresivas, hasta llegar al paroxismo. Tanto el sujeto como el objeto de los discursos de éstos dos dictadores son los mismos de los dictadores actuales, solamente con el nombre cambiado.
Pero como con todo acto circense, el tiempo se encarga de erosionar la magia del espectáculo. La realidad se impone y cuando los hombres y mujeres, que han sido llevados de un lado al otro en autobuses, a pasar molestias y trabajo para llenar huecos en la audiencia, para marchar en las avenidas y llenar las plazas, cuando ya el discurso es repetitivo y cansador, cuando las promesas no se cumplen, cuando el ideal no se concreta y, de regreso a casa, tienen que enfrentar la misma miseria y desaliento, entonces el pueblo empieza a dudar de su relación con el líder, de ese amor que no es amor. En ese momento se caen las caretas y se dan cuenta de que en realidad todo había sido un engaño, que simplemente fueron usados para satisfacer una perversión, personalísima, con nombre y apellido.
Referencias: A.Gramsci,H.Marcuse, F.Hegel,I.Singer,D.Hume.
Alvaro Kröger
H.Marcuse: Bases filosóficas para las revoluciones del siglo XXI
Herbert Marcuse: Bases filosóficas para las revoluciones del siglo XXI
Hegelianismo Freudo-Marxista
En términos generales, el sistema ideológico de Marcuse se compone de tres ingredientes: El conflicto freudiano, la alienación marxista y la negatividad hegeliana, lo que origina el método de las "tensiones". Naturalmente, para llegar a esta reducción, él ha tenido que inventar una historia "subversiva" de la filosofía, que desemboca en Hegel. "Con la impertinencia de los hegelianos, anota Michel Ambacher, pretende volver a escribir la historia a su manera: comprender a Sócrates o a Platón mejor de lo que ellos se comprendieron a sí mismos". Llega así a la dialéctica, entendida como "la forma de una «negatividad» inmanente a las cosas. Es una «contradicción» viviente entre la esencia y la apariencia, en virtud de la cual las cosas van (y en caso necesario se las hace ir) desde lo que no son hacia lo que son". De la filosofía lo que le interesa es la hostilidad que en ella pueda encontrar contra la civilización.
En particular contra la sociedad norteamericana que ha albergado su trashumancia, y que por sus anteojeras no conoce sino superficialmente. Marcuse propone a la juventud toda esta mezcla de marxismo y psicoanálisis, como una receta salvadora. "Sería muy doloroso concluye Ambacher que, a través de la ideología de un hombre que niega un mundo que ni siquiera fue el suyo, la juventud dejara de adaptarse a un mundo que, de todos modos, será el suyo". Para completar nuestro esquema sobre el pensamiento de Marcuse seguiremos a los otros dos únicos libros aconsejables que en nuestro medio circulan: el ya citado de Pierre Masset y el de Elíseo Vivas, Contra Marcuse. Podríamos decir que su tema básico el de El hombre unidimensional es el de la negación cualitativa. "Si el marxismo quiere seguir siendo la teoría crítica de la sociedad que fue hasta ahora, debe admitir el escándalo de la diferencia cualitativa. No contentarse con el mejoramiento del mal orden existente, sino redefinir la libertad, de manera tal que no se la pueda confundir con nada de lo que pasó hasta ahora". Y para ello, "la idea que acude espontáneamente al espíritu... es la de la dimensión estético erótica... Por lo tanto, la ruptura radical, la «negación total» del orden existente, señalan un verdadero giro histórico en la orientación del progreso; la existencia humana será transformada totalmente, incluidos el mundo del trabajo y la lucha contra la naturaleza". Ese cambio total se concreta en el "Hombre Nuevo": "Parece, entonces, que para cambiar la civilización es necesario, en primer lugar, cambiar al hombre y la organización de sus instintos. La instauración de una civilización no represiva supone una liberación de los instintos reprimidos por una civilización de dominación.
Esta reorganización de los instintos, con reactivación de ciertos dominios tabúes del goce, sería una verdadera reestructuración de la psiquis y modificaría totalmente la existencia humana". De manera que la civilización se transforma si se cambia al hombre, y al hombre se lo cambia si se cambian sus instintos, y éstos, a su vez, se transforman cuando los actos sexuales, en lugar de practicarse como hasta ahora se ha hecho en la sociedad opresora, se orienten hacia un nuevo campo imaginativo. En tal sentido Marcuse es bastante explícito. Lo primero que hay que desechar es el machismo, porque éste implica siempre "la tiranía de lo genital". Luego corresponde redefinir esos actos que la Sociedad Represiva ha denominado "perversiones sexuales". Dentro de ellos encuentra una gama de matices muy esclarecedora. Así, en Eros y Civilización, al analizar el comportamiento de viejos modelos (Eros, Ágape, Thanatos, Orfeo, Narciso, etc.), explica: "En el interior de la dinámica histórica del instinto, la coprofilia y la homosexualidad, por ejemplo, ocupan un papel muy diferente". "La función del sadismo no es la misma en una relación libidinosa libre y en las actividades de los S.S. (nazis)". "Por lo mismo, sin duda, se condenará el strip-tease del music-hall burgués mientras se saludará como una liberación el del Living-Theatre, uno es explosión, el otro es expansión".
En definitiva: "lo que condena al libertinaje occidental es el ser aún demasiado tímido y conservar todavía algunos tabúes". Este es el capítulo que Marcuse denomina como "radicalismo moral" y que tiene tanta incidencia en toda su construcción pues, como afirma, "todo radicalismo político supone un radicalismo moral". Tal es el consejo de un septuagenario a los jóvenes socialistas de hoy: si quieren ser buenos liberadores deben evitar el acceso carnal directo y en su lugar desplegarse en juegos eróticos sin objetivo definido. Es claro que este proyecto hedonista y polisexual está tomado de Freud. Pero el maestro del psicoanálisis se aplicó al estudio de la vida del inconsciente, en tanto que Marcuse lo traslada al orden de los fenómenos conscientes individuales y colectivos. Por otra parte, es un mensaje que no siempre es bien recibido por sus destinatarios naturales: los jóvenes estudiantes.
Su polimorfismo erótico, anota Vivas, es generalmente "malentendido por los chicos que no están demasiado ansiosos de liberarse de la tiranía de lo genital". Como sea, lo cierto es que el neoerotismo es el punto de partida del filosofar de Marcuse. Por este camino Marcuse "quiere liberar al hombre por medio de una transformación radical de la sociedad". Según la expresión del Che Guevara "construimos al hombre del siglo XXI". Es un proyecto que encuentra algunas resistencias: "Las formas tradicionales de lucha, los medios clásicos de protesta dejaron de ser eficaces, dice. Las clases populares ya no son revolucionarias, la sociedad de consumo las condicionó y anestesió. Quedan los outsiders, los marginales, los parias del sistema". Su análisis apunta después a una revisión del marxismo. "Como ustedes saben, escribió en El fin de la utopía, sigo creyendo que he trabajado en una línea marxista".
En todo caso, como hegeliano de izquierda que es, ubicará su teoría como una "crítica". "La teoría de Marx dice, es una crítica en medida en que cada uno de sus conceptos condena el orden existente en su totalidad"; pero, "quizás todavía no representa o ya no representa esta resuelta negación del capitalismo que debería constituir". Con sus añadidos sí se dará "un socialismo construido sobre una base verdaderamente popular, cuya posibilidad demostraron la revolución cubana, la guerra de Vietnam y la revolución cultural china". En verdad, ya antes Onán y Lesbos habían sido profetas de una revolución erótica. Pero no confundamos los planos. Estos últimos deben ser traídos como aporte freudiano; freudiano heterodoxo. En cuanto al marxismo de Marcuse, estima Masset que aquél "fue siempre marxista, desde el despertar de su conciencia política (a diferencia del freudismo al que llegó tardíamente). Además, como no hay un marxismo, sino marxismos, parece muy difícil que se pueda impugnar su fidelidad a Marx, lo cual evidentemente no impide criticar al marxismo que le es propio. Ya vimos que Marcuse no es un marxista «ortodoxo». Critica el marxismo soviético. Niega al proletariado el papel de elemento revolucionario. No hay que asombrarse, pues, de que Pravda haya arremetido contra él en muchas ocasiones". Hasta aquí su freudismo "sui generis" y su marxismo revisionista. ¿Cuál es el resultado de tales elucubraciones? La crítica negativa de la sociedad establecida. Nosotros ya hemos dicho lo esencial sobre el asunto; pero nuestro sucinto examen resultará mejor iluminado si exponemos las consideraciones que a su propósito ha escrito Elíseo Vivas, profesor también de universidades norteamericanas.
MARCUSE DESMÍTIFICADO
La crítica de Vivas se basa en un adagio que puede resumirse en esta especie de trabalenguas: el que desmitifique al gran desmitificador, mejor desmitificador será. Vivas asume la defensa de la sociedad enjuiciada y contraataca. Estudia todos los tópicos gratos al paladar marcusiano: el erotismo, la crítica del arte, del lenguaje, de la libertad, el determinismo, el mecanismo de los placeres, la denuncia de la tolerancia, la filosofía de la historia, etc., y le aplica el cauterio indicado. "Marcuse dice es partidario de lo que él llama unas veces «pensamiento crítico» y en otras ocasiones «poder de pensamiento negativo». Usa de este método para atacar lo que denomina «el infierno de nuestra sociedad opulenta». Su ataque es radicalmente parcial, completamente selectivo, absolutamente inhumano, cruel, sin piedad. He tratado de aplicar el método de Marcuse a su propia obra". Y en verdad que el experimento vale la pena. Veamos: Se transcriben dos párrafos de Marcuse, que dicen: "El presente, o sea el mal, es la apariencia; el futuro, o sea el ideal, es la realidad". "La teoría crítica de la sociedad no posee conceptos que puedan tender un puente entre el presente y el futuro: no sostiene ninguna promesa ni tiene ningún éxito; por lo que sigue siendo negativa". Luego se le aplica la lógica forma a esas dos proposiciones contradictorias y se destaca la falsedad del ideal indefinible del marcusismo. Pero, añade, desde el punto de vista dialéctico marcusiano, esa contradicción lógica no cuenta. Lo que pasa, dice Vivas poniéndose en lugar de Marcuse, es que "los esclavos no pueden concebir la felicidad verdadera", porque no han podido "desalinearse" todavía. Entonces, ¿quién podrá atisbar ese porvenir venturoso, aunque neblinoso? Marcuse, sólo Marcuse; "sólo un mestizo, mezcla de materialismo dialéctico y freudianismo, puede concebir la felicidad verdadera". Así ahora los hombres "parecen felices, se consideran felices, son relativamente libres. Y, sin embargo, según Marcuse, no son, no pueden ser, no deberían ser "libres ni felices". ¿Por qué no? ¿Por qué debería tener sentimientos, capacidades, reacciones sensibles que no tengo?" Porque Marcuse lo dice. Y entonces carga Vivas: "Por eso no voy a soportar que un viejo atrabiliario, escupiendo odio, me diga que no he realizado mi humanidad, que no seré completamente humano hasta que él no destruya mi mundo y en su lugar nos llene de escombros v cadáveres putrefactos. Debido a que su concepto de la esencia del hombre (para usar otra de sus palabras favoritas) es una «difamación» de nuestra humanidad, encuentro insufrible su desfachatez con que niega nuestra humanidad". Y concluye su argumentación: "La condenación de Marcuse no nos alcanza...nos liquidaría si pudiera, pero no nos convencería. Nos juzga mal: lo sabemos v nos reímos de él. Porque su juicio es válido sólo para quienes están de acuerdo con él". Aplicando el mismo procedimiento desmenuza diversos aspectos de la teoría marcusiana. Señala cómo esas tesis están "viciadas" (término caro a Marcuse) de nihilismo, de torpe hedonismo, de ignorancias técnicas v epistemológicas, etc. Que la crítica de la sociedad occidental se ha hecho infinitas veces, algunas de ellas con genuina perspicacia, tino y agudeza, al lado de las cuales, las objeciones de Marcuse, como la existencia molesta de los "coches grandes" no son otra cosa que trivialidades. Pero la fuerza del alegato de Vivas radica en su embate contra el utopismo. Destaca que la futurología marcusiana "lo único que puede darnos es una idea muy rudimentaria del futuro reino del cielo en la tierra. Y cuando llegue el día, camarada, mejor que te guste". Como utopía que es, se asienta sobre la negación de la historia: "Que el pasado es inútil es algo que el revolucionario da por sentado sin expresarlo, sin examinarlo, pero que está siempre presente en sus sueños milenarios. En este sentido Marcuse es un revolucionario típico. .. Marcuse repite con frecuencia que su análisis crítico de la sociedad es «histórico». Pero no quiere decir que haya consultado archivos, examinado documentos amarillentos, estudiado inscripciones y monedas o realizado excavaciones, ni tampoco que haya leído la obra de hombres que hayan llevado a cabo actividades de este tipo. A él no le interesa el proceso real de los acontecimientos tal como lo refieren los historiadores. Cuando él dice historia, quiere decir filosofía de la historia, y es desde este punto de vista que interpreta el desarrollo de la sociedad. Le permite decir de manera apriorística cómo ocurrirán los hechos; las frecuentes referencias de Marcuse a la historia subrayan el fluir, y nunca su valor como fuente de inspiración o sabiduría. Si Marcuse se ocupa del efecto poderoso del pasado sobre el presente es para deplorarlo, para condenarlo por irracional, para denunciar sus iniquidades. Para él el pasado es algo que hay que superar, no que utilizar sabiamente. La razón se ocupa de sus crímenes para suprimirlos y asegurarse de que no se repitan" Esta paradoja lingüística de mentar la historia para negarla, por otra parte propia de todos los utopistas es, en el caso de Marcuse, una constante generalizada. Así, este "maestro de la polémica oscura", como lo ha llamado Robert W. Marks, la de la "tolerancia" para predicar el terror. En ensayo sobre la Tolerancia represiva afirma que para los ilustrados franceses de 1789 "la tolerancia no implicaba justicia para todos los partidos existentes. Significaba, en realidad, la abolición de uno de los partidos". En consecuencia, para su propio proyecto "la realización del objetivo de tolerancia exigiría intolerancia, la tolerancia liberadora, entonces, implicaría intolerancia hacia los movimientos derechistas y tolerancia a los movimientos de la izquierda. En lo que respecta al alance de la tolerancia y de la intolerancia, se extendería al campo de la acción como al de la discusión v de la propaganda, del hecho y también de la palabra".
Esta brutal contradicción, este sectarismo desenfrenado, encuentra su réplica adecuada en los conceptos de Vivas: "Marcuse lo dice muy en serio. Tolerancia para el pensador negativo y sus seguidores, los destructores. ¿Y los que no están de acuerdo? Al paredón, por supuesto. Estos obstruccionistas son enemigos de la humanidad . .. No se debe dar cuartel a la oposición. Fíjense que este es el programa considerado de un hombre que lucha bajo la bandera de la «razón», cuyo programa lleva el lindo nombre de «tolerancia liberadora». ¿Y de qué libera a quien tiene la imbecilidad de disentir? Cuando a uno lo ponen contra el paredón está enteramente liberado, liberado de más dolor, ansiedad, disensión, trabajo: uno está liberado de la vida". Es por esto que Vivas reclama que no se le conceda el trato de "fair play": "No merece dice nuestra cortesía, nuestra caridad, nuestra tolerancia. Ha proclamado por escrito el principio de intolerancia hacia aquellos que no están de acuerdo con él. No hay ninguna razón para tratarlo de un modo distinto de aquel con que él trata a sus antagonistas. Si tuviera el poder por un momento sería más terrible que Robespierre o Saint Just; sería una especie de Stalin v Hitler fusionados, porque ello es una parte explícita, mediata y fundamenta] de su ideología". En el fondo de esa intolerancia radical que Marcuse siente por la sociedad donde vive está el odio, un odio químicamente puro. De ahí, señala Vivas, que la lectura de este "erudito nihilista hinchado de odio despierta la contra ira". ¿De dónde provienen todas esas negaciones tan irracionales?, pregunta. "Algo se responde lo ha herido profundamente. Un odio tan intenso, tan implacable, tan puro, debe tener una raíz profunda en su alma. ¿No hay nada de esta época, de este mundo, que le parezca bueno? ¿Alguna pieza de música, poesía, amigos, una buena comida con buen vino, una mañana clara v fresca en el campo, un atardecer junto al mar? Si se juzga por sus libros, el lector no tiene ni la menor sospecha de que Marcuse haya pensado alguna vez que vale la pena vivir. Si pueden tomarse como prueba sus libros, especialmente El hombre unidimensional, Marcuse no ha vivido ni una hora que atesore o que le gustaría volver a vivir". Es un hombre sin "piedad", en el sentido clásico del término. Es el Torquemada de la Nueva Izquierda.
Sin embargo, en USA, por lo menos, lo han llenado de sinecuras, distinciones universitarias, famas, ha existido la "censura", continuamente escribe: "¿Cuándo, dónde y por qué medio oficial, bajo qué circunstancias se le ha impedido a Marcuse que disemine su odio?" Por el contrario, lo ha rodeado un grupo de seguidores que aplauden su labor por todos los medios de la propaganda. "Hay muchos intelectuales que están completamente de acuerdo con esta actitud completamente negativa de puro odio, hombres educados que experimentan extáticos, el vértigo de la destrucción total. La mayoría de estos nihilistas no pertenecen a la clase más desheredada de nuestra sociedad. El grupo está integrado por profesores universitarios y por los estudiantes que ellos pervierten al convertirlos a su destructiva visión, maestros de escuelas primarias, miembros del clero y profesionales del derecho e incluso de la medicina e ingeniería. Son los soñadores de la libertad «in vacuo», los de las consignas abstractas y las teóricas formulas políticas de los miembros de la Cosa Nostra intelectual de la Nueva Izquierda, con sus causas fabricadas, sus histriónicas quejas y su humanitarismo abstracto, lo peor de lo peor. "Las termitas intelectuales del mundo occidental". En tal sentido si bien "la realidad abstracta de Marcuse es estrictamente la realidad abstracta del marxista, que confunde sus sueños del milenio con una probable realidad", resulta peor que el marxismo tradicional. "Un fantasma frecuenta nuestro mundo, el espectro del nilálismo.
El fantasma que Marx y Engels dejaron suelto en su mundo fue una amenaza calamitosa. Pero tenía una gracia redentora. Ellos querían la destrucción de nuestra sociedad con el fin de crear, decían, un mundo sin iniquidad y sin explotación. El fantasma que frecuenta nuestro mundo no se propone otra cosa que la destrucción. El nihilismo contemporáneo no tiene planes para construir un mundo mejor y se jacta de no tenerlos. Está empecinado en destruir por destruir. Todo lo que existe sirve únicamente para la botella incendiaria, y luego para la bomba y la dinamita". De tal gente, Marcuse es el maestro; y a este megalómano, se pregunta Vivas, "¿debemos darle un cheque en blanco, firmado por todos, para que después descargue sobre nosotros mismos su ponzoñoso odio?". Lo peor de todo es que esa iniquidad ha hecho escuela; se ha convertido en la bandera de los marginales del "poder estudiantil". Rudi Dutschke, apodado "El Rojo", lo proclamó uno de los miembros de su "Santísima Trinidad". Marcuse es un profeta de esos contestatarios berlineses a quienes el ministro Franz Joseph Strauss calificó como un "moderno jardín zoológico en el cual todos se alimentan de estupefacientes, de maoísmo, de amor libre". Para ellos (o sus colegas yanquis), anota Vivas, Marcuse ha tenido que mejorar su anterior oscuridad conceptual, dada "la condición bilingüe de los «chicos», que sólo conocen dos idiomas, inglés americano y el de las malas palabras". Y les ha proporcionado parte de su "idiolecto", un argot de polisílabos que no pertenece a la familia indoeuropea, con expresiones tales como "desprivatizarse", "internalizarse", "implementarse", etc. Cuando Marcuse habla de "la brutalización del lenguaje" apunta Vivas aparentemente no se da cuenta de que una frase como la "brutalización del lenguaje" contribuye a la brutalidad del lenguaje que ataca. Lo cierto es que la cosa les gusta "a los chicos criados en la abundancia, sin serias responsabilidades, habiendo aprendido que no hay normas objetivas que guíen la conducta, la autoritaria condenación del mundo que hace Marcuse reconforta a los chicos. Es dudoso que tengan la fortaleza necesaria para descifrar el pensamiento del maestro. Pero entienden la tendencia general y muchos slogans. Concuerdan con la tendencia y usan los slogans. Saben más o menos claramente que fomenta sus quejas y protege sus sueños". Y él, a su vez, "expresa todo en blanco y negro para ellos, como les gusta: todos los amigos de un lado, los enemigos del otro. Algo así se puede manejar sin pensar, coléricamente. Lo que él no simplifica o lo que pasa por alto, ellos también pasan por alto. Insinúa que ellos representan la esperanza del mundo y como son ignorantes, arrogantes y crédulos, le creen". Y se ponen a destruir las universidades que es su medio ambiente. Y están los mayores, que los disculpan, los apañan, porque "los jóvenes siempre se rebelan contra la opresión". En verdad, afirma Vivas, ellos "se rebelaron porque no querían prepararse para las responsabilidades, obligaciones y frustraciones que impone la vida adulta". Y porque es más fácil insultar que estudiar. Ese es el saldo de la teoría de Marcuse. Una doctrina que se basa en el odio y la difamación. "Nada más fácil que «difamar», como diría Marcuse, la oposición, tirándola al inodoro psicoanalítico". Porque, claro, quien no concuerde con su polimorfismo sexual, será necesariamente, un "sadomasoquista", un "auto humillado", etc. Una teoría que propone una felicidad "soñada por alguien que ama al hombre pero que odia a los hombres". Que se proyecta hacia la "liberación", cuando "en realidad a Marcuse no le interesa la libertad o libertades del hombre. Le interesa la libertad de regresar, aunque se quiera o no, a un estado de sexualidad polimorfa y narcisista", es decir: "la libertad de Marcuse de obligarnos a ser la clase de hombres que él ha decidido que seamos". Para Pierre Masset la respuesta de Marcuse a los defectos concretos de la sociedad occidental es "no sólo insuficiente y vacía, sino falsa y peligrosa. Y el remedio que preconiza nos parece peor que la enfermedad". Elíseo Vivas es más terminante Sostiene que el marcusianismo es, en última instancia, la teoría de la "escopeta de caño recortado" y, por ello, "los hombres que defienden a Marcuse deberían ser procesados: o son ignorantes, o están corruptos". Los revoltosos franceses de mayo de 1968 dibujaron tres "M" sobre los muros, de la Sorbona. Una de esas "M",y quizás la "M" más importante de todas era Marcuse.
Referencias: E.Díaz Araújo, Hegel , M. Ambacher ,P.Masset, E.Vivas ,E. Guevara,R.W.Marks,R.Dutschke, H. Marcuse
Alvaro Kröger
Hegelianismo Freudo-Marxista
En términos generales, el sistema ideológico de Marcuse se compone de tres ingredientes: El conflicto freudiano, la alienación marxista y la negatividad hegeliana, lo que origina el método de las "tensiones". Naturalmente, para llegar a esta reducción, él ha tenido que inventar una historia "subversiva" de la filosofía, que desemboca en Hegel. "Con la impertinencia de los hegelianos, anota Michel Ambacher, pretende volver a escribir la historia a su manera: comprender a Sócrates o a Platón mejor de lo que ellos se comprendieron a sí mismos". Llega así a la dialéctica, entendida como "la forma de una «negatividad» inmanente a las cosas. Es una «contradicción» viviente entre la esencia y la apariencia, en virtud de la cual las cosas van (y en caso necesario se las hace ir) desde lo que no son hacia lo que son". De la filosofía lo que le interesa es la hostilidad que en ella pueda encontrar contra la civilización.
En particular contra la sociedad norteamericana que ha albergado su trashumancia, y que por sus anteojeras no conoce sino superficialmente. Marcuse propone a la juventud toda esta mezcla de marxismo y psicoanálisis, como una receta salvadora. "Sería muy doloroso concluye Ambacher que, a través de la ideología de un hombre que niega un mundo que ni siquiera fue el suyo, la juventud dejara de adaptarse a un mundo que, de todos modos, será el suyo". Para completar nuestro esquema sobre el pensamiento de Marcuse seguiremos a los otros dos únicos libros aconsejables que en nuestro medio circulan: el ya citado de Pierre Masset y el de Elíseo Vivas, Contra Marcuse. Podríamos decir que su tema básico el de El hombre unidimensional es el de la negación cualitativa. "Si el marxismo quiere seguir siendo la teoría crítica de la sociedad que fue hasta ahora, debe admitir el escándalo de la diferencia cualitativa. No contentarse con el mejoramiento del mal orden existente, sino redefinir la libertad, de manera tal que no se la pueda confundir con nada de lo que pasó hasta ahora". Y para ello, "la idea que acude espontáneamente al espíritu... es la de la dimensión estético erótica... Por lo tanto, la ruptura radical, la «negación total» del orden existente, señalan un verdadero giro histórico en la orientación del progreso; la existencia humana será transformada totalmente, incluidos el mundo del trabajo y la lucha contra la naturaleza". Ese cambio total se concreta en el "Hombre Nuevo": "Parece, entonces, que para cambiar la civilización es necesario, en primer lugar, cambiar al hombre y la organización de sus instintos. La instauración de una civilización no represiva supone una liberación de los instintos reprimidos por una civilización de dominación.
Esta reorganización de los instintos, con reactivación de ciertos dominios tabúes del goce, sería una verdadera reestructuración de la psiquis y modificaría totalmente la existencia humana". De manera que la civilización se transforma si se cambia al hombre, y al hombre se lo cambia si se cambian sus instintos, y éstos, a su vez, se transforman cuando los actos sexuales, en lugar de practicarse como hasta ahora se ha hecho en la sociedad opresora, se orienten hacia un nuevo campo imaginativo. En tal sentido Marcuse es bastante explícito. Lo primero que hay que desechar es el machismo, porque éste implica siempre "la tiranía de lo genital". Luego corresponde redefinir esos actos que la Sociedad Represiva ha denominado "perversiones sexuales". Dentro de ellos encuentra una gama de matices muy esclarecedora. Así, en Eros y Civilización, al analizar el comportamiento de viejos modelos (Eros, Ágape, Thanatos, Orfeo, Narciso, etc.), explica: "En el interior de la dinámica histórica del instinto, la coprofilia y la homosexualidad, por ejemplo, ocupan un papel muy diferente". "La función del sadismo no es la misma en una relación libidinosa libre y en las actividades de los S.S. (nazis)". "Por lo mismo, sin duda, se condenará el strip-tease del music-hall burgués mientras se saludará como una liberación el del Living-Theatre, uno es explosión, el otro es expansión".
En definitiva: "lo que condena al libertinaje occidental es el ser aún demasiado tímido y conservar todavía algunos tabúes". Este es el capítulo que Marcuse denomina como "radicalismo moral" y que tiene tanta incidencia en toda su construcción pues, como afirma, "todo radicalismo político supone un radicalismo moral". Tal es el consejo de un septuagenario a los jóvenes socialistas de hoy: si quieren ser buenos liberadores deben evitar el acceso carnal directo y en su lugar desplegarse en juegos eróticos sin objetivo definido. Es claro que este proyecto hedonista y polisexual está tomado de Freud. Pero el maestro del psicoanálisis se aplicó al estudio de la vida del inconsciente, en tanto que Marcuse lo traslada al orden de los fenómenos conscientes individuales y colectivos. Por otra parte, es un mensaje que no siempre es bien recibido por sus destinatarios naturales: los jóvenes estudiantes.
Su polimorfismo erótico, anota Vivas, es generalmente "malentendido por los chicos que no están demasiado ansiosos de liberarse de la tiranía de lo genital". Como sea, lo cierto es que el neoerotismo es el punto de partida del filosofar de Marcuse. Por este camino Marcuse "quiere liberar al hombre por medio de una transformación radical de la sociedad". Según la expresión del Che Guevara "construimos al hombre del siglo XXI". Es un proyecto que encuentra algunas resistencias: "Las formas tradicionales de lucha, los medios clásicos de protesta dejaron de ser eficaces, dice. Las clases populares ya no son revolucionarias, la sociedad de consumo las condicionó y anestesió. Quedan los outsiders, los marginales, los parias del sistema". Su análisis apunta después a una revisión del marxismo. "Como ustedes saben, escribió en El fin de la utopía, sigo creyendo que he trabajado en una línea marxista".
En todo caso, como hegeliano de izquierda que es, ubicará su teoría como una "crítica". "La teoría de Marx dice, es una crítica en medida en que cada uno de sus conceptos condena el orden existente en su totalidad"; pero, "quizás todavía no representa o ya no representa esta resuelta negación del capitalismo que debería constituir". Con sus añadidos sí se dará "un socialismo construido sobre una base verdaderamente popular, cuya posibilidad demostraron la revolución cubana, la guerra de Vietnam y la revolución cultural china". En verdad, ya antes Onán y Lesbos habían sido profetas de una revolución erótica. Pero no confundamos los planos. Estos últimos deben ser traídos como aporte freudiano; freudiano heterodoxo. En cuanto al marxismo de Marcuse, estima Masset que aquél "fue siempre marxista, desde el despertar de su conciencia política (a diferencia del freudismo al que llegó tardíamente). Además, como no hay un marxismo, sino marxismos, parece muy difícil que se pueda impugnar su fidelidad a Marx, lo cual evidentemente no impide criticar al marxismo que le es propio. Ya vimos que Marcuse no es un marxista «ortodoxo». Critica el marxismo soviético. Niega al proletariado el papel de elemento revolucionario. No hay que asombrarse, pues, de que Pravda haya arremetido contra él en muchas ocasiones". Hasta aquí su freudismo "sui generis" y su marxismo revisionista. ¿Cuál es el resultado de tales elucubraciones? La crítica negativa de la sociedad establecida. Nosotros ya hemos dicho lo esencial sobre el asunto; pero nuestro sucinto examen resultará mejor iluminado si exponemos las consideraciones que a su propósito ha escrito Elíseo Vivas, profesor también de universidades norteamericanas.
MARCUSE DESMÍTIFICADO
La crítica de Vivas se basa en un adagio que puede resumirse en esta especie de trabalenguas: el que desmitifique al gran desmitificador, mejor desmitificador será. Vivas asume la defensa de la sociedad enjuiciada y contraataca. Estudia todos los tópicos gratos al paladar marcusiano: el erotismo, la crítica del arte, del lenguaje, de la libertad, el determinismo, el mecanismo de los placeres, la denuncia de la tolerancia, la filosofía de la historia, etc., y le aplica el cauterio indicado. "Marcuse dice es partidario de lo que él llama unas veces «pensamiento crítico» y en otras ocasiones «poder de pensamiento negativo». Usa de este método para atacar lo que denomina «el infierno de nuestra sociedad opulenta». Su ataque es radicalmente parcial, completamente selectivo, absolutamente inhumano, cruel, sin piedad. He tratado de aplicar el método de Marcuse a su propia obra". Y en verdad que el experimento vale la pena. Veamos: Se transcriben dos párrafos de Marcuse, que dicen: "El presente, o sea el mal, es la apariencia; el futuro, o sea el ideal, es la realidad". "La teoría crítica de la sociedad no posee conceptos que puedan tender un puente entre el presente y el futuro: no sostiene ninguna promesa ni tiene ningún éxito; por lo que sigue siendo negativa". Luego se le aplica la lógica forma a esas dos proposiciones contradictorias y se destaca la falsedad del ideal indefinible del marcusismo. Pero, añade, desde el punto de vista dialéctico marcusiano, esa contradicción lógica no cuenta. Lo que pasa, dice Vivas poniéndose en lugar de Marcuse, es que "los esclavos no pueden concebir la felicidad verdadera", porque no han podido "desalinearse" todavía. Entonces, ¿quién podrá atisbar ese porvenir venturoso, aunque neblinoso? Marcuse, sólo Marcuse; "sólo un mestizo, mezcla de materialismo dialéctico y freudianismo, puede concebir la felicidad verdadera". Así ahora los hombres "parecen felices, se consideran felices, son relativamente libres. Y, sin embargo, según Marcuse, no son, no pueden ser, no deberían ser "libres ni felices". ¿Por qué no? ¿Por qué debería tener sentimientos, capacidades, reacciones sensibles que no tengo?" Porque Marcuse lo dice. Y entonces carga Vivas: "Por eso no voy a soportar que un viejo atrabiliario, escupiendo odio, me diga que no he realizado mi humanidad, que no seré completamente humano hasta que él no destruya mi mundo y en su lugar nos llene de escombros v cadáveres putrefactos. Debido a que su concepto de la esencia del hombre (para usar otra de sus palabras favoritas) es una «difamación» de nuestra humanidad, encuentro insufrible su desfachatez con que niega nuestra humanidad". Y concluye su argumentación: "La condenación de Marcuse no nos alcanza...nos liquidaría si pudiera, pero no nos convencería. Nos juzga mal: lo sabemos v nos reímos de él. Porque su juicio es válido sólo para quienes están de acuerdo con él". Aplicando el mismo procedimiento desmenuza diversos aspectos de la teoría marcusiana. Señala cómo esas tesis están "viciadas" (término caro a Marcuse) de nihilismo, de torpe hedonismo, de ignorancias técnicas v epistemológicas, etc. Que la crítica de la sociedad occidental se ha hecho infinitas veces, algunas de ellas con genuina perspicacia, tino y agudeza, al lado de las cuales, las objeciones de Marcuse, como la existencia molesta de los "coches grandes" no son otra cosa que trivialidades. Pero la fuerza del alegato de Vivas radica en su embate contra el utopismo. Destaca que la futurología marcusiana "lo único que puede darnos es una idea muy rudimentaria del futuro reino del cielo en la tierra. Y cuando llegue el día, camarada, mejor que te guste". Como utopía que es, se asienta sobre la negación de la historia: "Que el pasado es inútil es algo que el revolucionario da por sentado sin expresarlo, sin examinarlo, pero que está siempre presente en sus sueños milenarios. En este sentido Marcuse es un revolucionario típico. .. Marcuse repite con frecuencia que su análisis crítico de la sociedad es «histórico». Pero no quiere decir que haya consultado archivos, examinado documentos amarillentos, estudiado inscripciones y monedas o realizado excavaciones, ni tampoco que haya leído la obra de hombres que hayan llevado a cabo actividades de este tipo. A él no le interesa el proceso real de los acontecimientos tal como lo refieren los historiadores. Cuando él dice historia, quiere decir filosofía de la historia, y es desde este punto de vista que interpreta el desarrollo de la sociedad. Le permite decir de manera apriorística cómo ocurrirán los hechos; las frecuentes referencias de Marcuse a la historia subrayan el fluir, y nunca su valor como fuente de inspiración o sabiduría. Si Marcuse se ocupa del efecto poderoso del pasado sobre el presente es para deplorarlo, para condenarlo por irracional, para denunciar sus iniquidades. Para él el pasado es algo que hay que superar, no que utilizar sabiamente. La razón se ocupa de sus crímenes para suprimirlos y asegurarse de que no se repitan" Esta paradoja lingüística de mentar la historia para negarla, por otra parte propia de todos los utopistas es, en el caso de Marcuse, una constante generalizada. Así, este "maestro de la polémica oscura", como lo ha llamado Robert W. Marks, la de la "tolerancia" para predicar el terror. En ensayo sobre la Tolerancia represiva afirma que para los ilustrados franceses de 1789 "la tolerancia no implicaba justicia para todos los partidos existentes. Significaba, en realidad, la abolición de uno de los partidos". En consecuencia, para su propio proyecto "la realización del objetivo de tolerancia exigiría intolerancia, la tolerancia liberadora, entonces, implicaría intolerancia hacia los movimientos derechistas y tolerancia a los movimientos de la izquierda. En lo que respecta al alance de la tolerancia y de la intolerancia, se extendería al campo de la acción como al de la discusión v de la propaganda, del hecho y también de la palabra".
Esta brutal contradicción, este sectarismo desenfrenado, encuentra su réplica adecuada en los conceptos de Vivas: "Marcuse lo dice muy en serio. Tolerancia para el pensador negativo y sus seguidores, los destructores. ¿Y los que no están de acuerdo? Al paredón, por supuesto. Estos obstruccionistas son enemigos de la humanidad . .. No se debe dar cuartel a la oposición. Fíjense que este es el programa considerado de un hombre que lucha bajo la bandera de la «razón», cuyo programa lleva el lindo nombre de «tolerancia liberadora». ¿Y de qué libera a quien tiene la imbecilidad de disentir? Cuando a uno lo ponen contra el paredón está enteramente liberado, liberado de más dolor, ansiedad, disensión, trabajo: uno está liberado de la vida". Es por esto que Vivas reclama que no se le conceda el trato de "fair play": "No merece dice nuestra cortesía, nuestra caridad, nuestra tolerancia. Ha proclamado por escrito el principio de intolerancia hacia aquellos que no están de acuerdo con él. No hay ninguna razón para tratarlo de un modo distinto de aquel con que él trata a sus antagonistas. Si tuviera el poder por un momento sería más terrible que Robespierre o Saint Just; sería una especie de Stalin v Hitler fusionados, porque ello es una parte explícita, mediata y fundamenta] de su ideología". En el fondo de esa intolerancia radical que Marcuse siente por la sociedad donde vive está el odio, un odio químicamente puro. De ahí, señala Vivas, que la lectura de este "erudito nihilista hinchado de odio despierta la contra ira". ¿De dónde provienen todas esas negaciones tan irracionales?, pregunta. "Algo se responde lo ha herido profundamente. Un odio tan intenso, tan implacable, tan puro, debe tener una raíz profunda en su alma. ¿No hay nada de esta época, de este mundo, que le parezca bueno? ¿Alguna pieza de música, poesía, amigos, una buena comida con buen vino, una mañana clara v fresca en el campo, un atardecer junto al mar? Si se juzga por sus libros, el lector no tiene ni la menor sospecha de que Marcuse haya pensado alguna vez que vale la pena vivir. Si pueden tomarse como prueba sus libros, especialmente El hombre unidimensional, Marcuse no ha vivido ni una hora que atesore o que le gustaría volver a vivir". Es un hombre sin "piedad", en el sentido clásico del término. Es el Torquemada de la Nueva Izquierda.
Sin embargo, en USA, por lo menos, lo han llenado de sinecuras, distinciones universitarias, famas, ha existido la "censura", continuamente escribe: "¿Cuándo, dónde y por qué medio oficial, bajo qué circunstancias se le ha impedido a Marcuse que disemine su odio?" Por el contrario, lo ha rodeado un grupo de seguidores que aplauden su labor por todos los medios de la propaganda. "Hay muchos intelectuales que están completamente de acuerdo con esta actitud completamente negativa de puro odio, hombres educados que experimentan extáticos, el vértigo de la destrucción total. La mayoría de estos nihilistas no pertenecen a la clase más desheredada de nuestra sociedad. El grupo está integrado por profesores universitarios y por los estudiantes que ellos pervierten al convertirlos a su destructiva visión, maestros de escuelas primarias, miembros del clero y profesionales del derecho e incluso de la medicina e ingeniería. Son los soñadores de la libertad «in vacuo», los de las consignas abstractas y las teóricas formulas políticas de los miembros de la Cosa Nostra intelectual de la Nueva Izquierda, con sus causas fabricadas, sus histriónicas quejas y su humanitarismo abstracto, lo peor de lo peor. "Las termitas intelectuales del mundo occidental". En tal sentido si bien "la realidad abstracta de Marcuse es estrictamente la realidad abstracta del marxista, que confunde sus sueños del milenio con una probable realidad", resulta peor que el marxismo tradicional. "Un fantasma frecuenta nuestro mundo, el espectro del nilálismo.
El fantasma que Marx y Engels dejaron suelto en su mundo fue una amenaza calamitosa. Pero tenía una gracia redentora. Ellos querían la destrucción de nuestra sociedad con el fin de crear, decían, un mundo sin iniquidad y sin explotación. El fantasma que frecuenta nuestro mundo no se propone otra cosa que la destrucción. El nihilismo contemporáneo no tiene planes para construir un mundo mejor y se jacta de no tenerlos. Está empecinado en destruir por destruir. Todo lo que existe sirve únicamente para la botella incendiaria, y luego para la bomba y la dinamita". De tal gente, Marcuse es el maestro; y a este megalómano, se pregunta Vivas, "¿debemos darle un cheque en blanco, firmado por todos, para que después descargue sobre nosotros mismos su ponzoñoso odio?". Lo peor de todo es que esa iniquidad ha hecho escuela; se ha convertido en la bandera de los marginales del "poder estudiantil". Rudi Dutschke, apodado "El Rojo", lo proclamó uno de los miembros de su "Santísima Trinidad". Marcuse es un profeta de esos contestatarios berlineses a quienes el ministro Franz Joseph Strauss calificó como un "moderno jardín zoológico en el cual todos se alimentan de estupefacientes, de maoísmo, de amor libre". Para ellos (o sus colegas yanquis), anota Vivas, Marcuse ha tenido que mejorar su anterior oscuridad conceptual, dada "la condición bilingüe de los «chicos», que sólo conocen dos idiomas, inglés americano y el de las malas palabras". Y les ha proporcionado parte de su "idiolecto", un argot de polisílabos que no pertenece a la familia indoeuropea, con expresiones tales como "desprivatizarse", "internalizarse", "implementarse", etc. Cuando Marcuse habla de "la brutalización del lenguaje" apunta Vivas aparentemente no se da cuenta de que una frase como la "brutalización del lenguaje" contribuye a la brutalidad del lenguaje que ataca. Lo cierto es que la cosa les gusta "a los chicos criados en la abundancia, sin serias responsabilidades, habiendo aprendido que no hay normas objetivas que guíen la conducta, la autoritaria condenación del mundo que hace Marcuse reconforta a los chicos. Es dudoso que tengan la fortaleza necesaria para descifrar el pensamiento del maestro. Pero entienden la tendencia general y muchos slogans. Concuerdan con la tendencia y usan los slogans. Saben más o menos claramente que fomenta sus quejas y protege sus sueños". Y él, a su vez, "expresa todo en blanco y negro para ellos, como les gusta: todos los amigos de un lado, los enemigos del otro. Algo así se puede manejar sin pensar, coléricamente. Lo que él no simplifica o lo que pasa por alto, ellos también pasan por alto. Insinúa que ellos representan la esperanza del mundo y como son ignorantes, arrogantes y crédulos, le creen". Y se ponen a destruir las universidades que es su medio ambiente. Y están los mayores, que los disculpan, los apañan, porque "los jóvenes siempre se rebelan contra la opresión". En verdad, afirma Vivas, ellos "se rebelaron porque no querían prepararse para las responsabilidades, obligaciones y frustraciones que impone la vida adulta". Y porque es más fácil insultar que estudiar. Ese es el saldo de la teoría de Marcuse. Una doctrina que se basa en el odio y la difamación. "Nada más fácil que «difamar», como diría Marcuse, la oposición, tirándola al inodoro psicoanalítico". Porque, claro, quien no concuerde con su polimorfismo sexual, será necesariamente, un "sadomasoquista", un "auto humillado", etc. Una teoría que propone una felicidad "soñada por alguien que ama al hombre pero que odia a los hombres". Que se proyecta hacia la "liberación", cuando "en realidad a Marcuse no le interesa la libertad o libertades del hombre. Le interesa la libertad de regresar, aunque se quiera o no, a un estado de sexualidad polimorfa y narcisista", es decir: "la libertad de Marcuse de obligarnos a ser la clase de hombres que él ha decidido que seamos". Para Pierre Masset la respuesta de Marcuse a los defectos concretos de la sociedad occidental es "no sólo insuficiente y vacía, sino falsa y peligrosa. Y el remedio que preconiza nos parece peor que la enfermedad". Elíseo Vivas es más terminante Sostiene que el marcusianismo es, en última instancia, la teoría de la "escopeta de caño recortado" y, por ello, "los hombres que defienden a Marcuse deberían ser procesados: o son ignorantes, o están corruptos". Los revoltosos franceses de mayo de 1968 dibujaron tres "M" sobre los muros, de la Sorbona. Una de esas "M",y quizás la "M" más importante de todas era Marcuse.
Referencias: E.Díaz Araújo, Hegel , M. Ambacher ,P.Masset, E.Vivas ,E. Guevara,R.W.Marks,R.Dutschke, H. Marcuse
Alvaro Kröger
Herbert Marcuse: Fundador de la revolución neo-comunista
Herbert Marcuse: Fundador de la revolución neo-comunista
"El Enemigo tiene ya su «quinta columna» dentro del mundo limpio: los rojillos y los hippies y sus semejantes, con el cabello largo y sus barbas y sus pantalones sucios: aquellos que son promiscuos y se toman libertades que les son negadas a los limpios y ordenados" (H. Marcuse).
Nuestra época respira un ambiente de disolución. Uno de los elementos más importantes y novedosos que integran su "Weltanschauung" es la "contestación permanente", el "Gran Rechazo de la Sociedad Opulenta", su rebelión artística, lingüística, erótica, su temática de la licitud de la violencia contra la "violencia institucionalizada", su nihilismo "enragé".Pues bien, el noventa por ciento de esos tópicos han sido codificados por la "New Left" norteamericana, y expuestos por su Gran Maestro, el profesor judeo-germano-norteamericano Herbert Marcuse.
EL PERSONAJE
"Nacido en Berlín en 1898, representante del freudo-marxismo alemán de la década del treinta, cuya condición de marxista y judío lo obligó, ante la llegada del nazismo al poder, a refugiarse fuera de su patria, primero en Europa y luego en los Estados Unidos, país en el que por fin —desde 1934-quedó establecido y en una de cuyas universidades —la de San Diego, California— dónde enseñaba hasta su muerte en 1979, tras haberlo hecho en varias otras". Su extensa producción intelectual era sólo conocida en ciertos ambientes restringidos, y aun en ellos sus lectores "sentían por ella un soberano desprecio, considerándola una horrenda mixtura de freudismo fantasioso y de marxismo heterodoxo, tan reprobable para los discípulos de Marx como para los devotos de Freud. Por lo demás, ¿cómo tomar en serio a este soñador sexagenario, a este supérstite del socialismo utópico fourierista, extraviado en la segunda mitad del siglo xx? Pero, de pronto, estalló Mayo. Y sobre las barricadas, lo mismo que desde los muros de la Sorbona, señorearon, dueñas indiscutidas de la Revolución, las tres M: Marx, Mao, Marcuse. Ignorado hasta entonces, Marcuse se elevó súbitamente hasta la altura de los dos gigantes. Sus libros, que hasta ese momento habían conocido tiradas muy modestas, comenzaron a tener éxito". Así, pues, la fama de Marcuse es reciente y escandalosa. Nace en Mayo de 1968 por la acción de los rebeldes de Nanterre y de los discípulos de Rudj Dutschke (Rudi el Rojo). Antes de eso, él había aspirado a otro tipo de celebridad más respetable. Presidente de la División del Pacífico de la Asociación Filosófica Norteamericana, había publicado trabajos de cierta consistencia filosófica como "Razón y Revolución. Hegel y el nacimiento de la teoría social", "Marxismo soviético", "La caída en desuso del marxismo", "Pesimismo. Un estado de la madurez", "Cultura y Sociedad", etc. Pero, advertido de la presencia de ese "Lumpenproletariat" profesional y universitario, gira en su actitud y produce un "cambio cualitativo" en su producción con: El fin de la utopía, Eros y Civilización, El hombre unidimensional, Tolerancia represiva y Un ensayo sobre la liberación, con los que alcanza la fama y el escándalo.
LA REBELIÓN LIBERADORA: PROPULSORES Y ANTAGONISTAS
Revolución y Liberación se identifican en la causa internacionalista. Marcuse nos dirá además quiénes están a favor v en contra de ese proyecto. Lo auspician, en primer término, los estudiantes. Desenvolviendo ideas de Fourier ellos han presentado una novedad: es "la primera rebelión poderosa contra la totalidad de la sociedad existente". En Francia, "las leyendas pintadas en las paredes por la «jeunesse en colére» reunían a Karl Marx y André Bretón; el lema «Timagination au pouvoir» se llevaba bien con «des comités (soviets) partout»". Así es como el "movimiento estudiantil" se transforma en una "nueva clase trabajadora", aunque ello sea todavía potencial. Esta es la nueva "vanguardia revolucionaria" que viene a desempeñar el rol abandonado por el Partido Comunista. Marcuse sabe que tampoco en ese sector es oro todo lo que reluce: "sin duda, se encuentran allí los meros revoltosos..., los escapistas de todo tipo de misticismo, los tontos de buena y mala fe, y aquellos que no les importa lo que suceda"; pero eso no interesa, ya que lo que cuenta es el gesto, "la desobediencia incivil de los estudiantes de París" . Mezclado con el primero aparece el segundo elemento propicio a la revuelta: los marginados de los "ghettos". "La comprensión, la ternura recíproca, la espontaneidad, incluso el anarquismo" de los hippies es algo que enternece a Marcuse. Y también su protesta "amoral, anarquista ... fantasmal y bufonesca". "Los que hoy se rebelan contra la cultura establecida también se rebelan contra lo bello en esta cultura, contra sus formas demasiado sublimadas, segregadas, ordenadas, armoniosas. Sus aspiraciones libertarias aparecen como la negación de la cultura tradicional: como una desublimación metódica". Esto explica su rechazo de la Novena Sinfonía de Beethoven y su apasionamiento por el "living theatre" y los "happenings" no-convencionales.
Aunque, por desgracia, algunas de estas actividades tan subversivas se presten a la comercialización y dejen de expresar "el ethos estético del socialismo". Pero lo más bello de esta liberación se encuentra en el plano del lenguaje, con "la ruptura con el universo lingüístico del orden establecido ... Esta es la sub-cultura Hippie: «viaje», «yerba», «pot», «ácido», etc.... He aquí una rebelión lingüística sistemática". Subcultura que alcanza su propia sublimación con los denuestos e improperios. "Las obscenidades —anota Marcuse— familiares en el lenguaje de los radicales blancos y negros, deben ser vistas en este contexto de subversión metódica del universo lingüístico del sistema establecido ..., las obscenidades sólo realizan esta función dentro del contexto político del Gran Rechazo. Si, por ejemplo, los más altos ejecutivos del estado o la nación son llamados, no Presidente X o Gobernador Y, sino cerdo X o cerdo Y, se les «redefine» como lo que realmente son a los ojos de los radicales ... El uso metódico de obscenidades en el lenguaje político de los radicales es el acto elemental de dar un nuevo nombre a los hombres... Y si la redenominación invoca la esfera sexual, ello está de acuerdo con el gran designio de la desublimación de la cultura, que, para los radicales constituye un aspecto vital de la liberación".
Por otra parte, el concepto mismo de "obscenidad" merece ser puesto en tela de juicio, ya que "no es obscena en realidad la fotografía de una mujer desnuda que muestra el vello de su pubis; sí lo es la de un general uniformado que ostenta las medallas ganadas en una guerra de agresión ..., no el ritual hippie sino las declaraciones de los dignatarios de la Iglesia". El folklore rastrero, la "búsqueda psicodélica", el teatro sexual libre, el exhibicionismo, etc., vendrían a ser, pues, símbolos todos de esta "desalienación" humana, emprendida por estos "puercos" (si así se nos permite "redefinirlos") y aconsejada por su gran padre putativo ( así también se nos concede "redenominarlo").
El tercer elemento constructivo de esta "negación radical" son los Frentes de Liberación Nacional de los países del Tercer Mundo. "En Vietnam, en Cuba, en China, se defiende y se lleva adelante una revolución que lucha por evitar la administración burocrática del socialismo. Las fuerzas guerrilleras en América Latina parecen animadas por este mismo impulso subversivo: la liberación". Es lo que Marcuse denomina "la lucha contra la violencia institucionalizada". Lucha en la que todos los golpes están permitidos, y cuanto más bajos sean mejor. "Las fisuras de la sociedad establecida están abiertas todavía y es un deber primordial utilizarlas". ¿De qué manera? Por el Terror. Como hay todavía quienes se escandalizan un poco por esta expresión, Marcuse aclara: "El terror revolucionario es diferente del blanco porque implica, precisamente como terror, su propia trascendencia hacia toda sociedad libre, al contrario del terror blanco". Además, y gracias a la bondad innata de estos neo-revolucionarios, no hay peligro que el nuevo terror rojo se codifique a perpetuidad, como sucedió con la Cheka de la calle Lubianka, pues este último caso fue sólo un accidente, una "perversión de la revolución", que ya no se repetirá.
Por eso Marcuse, los autoriza a matar, secuestrar, raptar, incendiar, violar, vejar, etc., etc., todo ello en nombre de la "Liberación"... Esbozados los tres elementos positivos de la "Nueva Izquierda", corresponde ahora delimitar al Enemigo. Como es sabido, el Gran Rechazo es contra la Sociedad Opulenta, el "establishment". Pero aun allí hay un sector especialmente adverso: el proletariado. La masa trabajadora, "clase revolucionaria en sí, pero no para sí", ha repudiado el radicalismo izquierdista. El proyecto de la "New Left" es hoy "'impedido por la integración de las clases trabajadoras organizadas (y no sólo las organizadas) al sistema del capitalismo avanzado...; la mayoría de las organizaciones sindicales comparten las necesidades estabilizadoras, contrarrevolucionarias, de la clase media, como lo evidencia su comportamiento en tanto que consumidores de mercancía material y cultural, su repugnancia emocional de la «intelligentsia» no conformista".
En Francia, la revolución "no fue iniciada por los trabajadores sino por los estudiantes"; y en el resto del mundo los ultra-izquierdistas "se topan con la vociferante y a menudo violenta hostilidad del «pueblo» y de las organizaciones obreras". De esa manera la antigua lucha de clases preconizada por Marx se ha alterado notablemente. Ahora la dicotomía beligerante se da entre la "Nueva Izquierda" de los estudiantes, los marginales y los guerrilleros, y la "Sociedad Establecida", con todos sus componentes. Ello obliga también a cambiar la táctica bélica, porque esta Revolución "es muy diferente de la revolución en anteriores etapas de la historia, esta oposición se dirige contra la totalidad de una sociedad próspera y que funciona bien... Esta nueva conciencia y la rebelión de los instintos aislan tal oposición respecto de las masas y de la mayor parte de las organizaciones obreras, la mayoría integrada, y propician la concentración de la política radical en minorías activas principalmente entre la joven «intelligentsia» de clase media y entre los habitantes de los ghettos".
Este es el papel histórico de los revolucionarios pequeñoburgueses y del "Lumpenproletariat", que aunque todavía desorganizados como "clases" ya han roto sus vínculos con los opresores. En particular: "al ir contra el mandato de clase y los intereses nacionales que suprimen ese interés común, la revuelta contra las viejas sociedades es auténticamente internacional". En estas últimas palabras está la esencia del renovado socialismo: un internacionalismo absoluto, a lo Bakunin. Esa nueva "sensibilidad" reniega de las fronteras, e instala su conducción ecuménica en los centros de las metrópolis más avanzadas: "Las precondiciones para la liberación y el desarrollo del Tercer Mundo deben surgir en los países capitalistas avanzados". Por eso, si bien los "F.L.N." cumplen con su tarea destructiva, su importancia real proviene de la repercusión que sus "hazañas" adquieren en las metrópolis. "En este aspecto ideológico, la revolución externa se ha convertido en una parte esencial de la oposición dentro de las metrópolis capitalistas. Sin embargo, la fuerza ejemplar, el poder ideológico de la revolución externa, sólo puede dar frutos si la estructura y cohesión internas del sistema capitalista empiezan a desintegrarse. La cadena de la explotación debe romperse por el eslabón más fuerte".
Cuba, el Che, Vietnam, etc., son "imágenes" para motivar a los rojillos de las metrópolis. Una pancarta con la foto de Guevara muerto en Bolivia, no interesa por Guevara, que ya está finado, ni menos por Bolivia, que nadie sabe dónde demonios queda, sino por la inspiración que le produce a un hippie cuando se levanta de la cama a las ocho de la tarde. Porque entonces, el susodicho roñoso se encasqueta una boina negra con una estrella roja y lleno de energía se irá a la Sorbona a organizar el "poder joven estudiantil". Allí, en la infaltable asamblea, lanzará un violento discurso contra la opresión del Tercer Mundo, con efusivos recuerdos para las madres de Nixon, De Gaulle Walt Disney y Brigitte Bardot, acrisolando así su "solidaridad internacionalista". Porque, Marcuse dixit, "la solidaridad (internacional) sigue siendo el factor decisivo; también a este respecto tiene razón Marx" . Tal el resumen de este novedoso catecismo de la "Liberación", violenta, pornográfica, antiobrera e internacionalista. Sus jóvenes discípulos se miran allí como en un espejo, y la charca les devuelve la imagen que mejor les cuadra.
Referencias: E. Díaz Araújo, H. Marcuse, R. Duschtke, H. Fourier, P.Bakunin
Alvaro Kröger
"El Enemigo tiene ya su «quinta columna» dentro del mundo limpio: los rojillos y los hippies y sus semejantes, con el cabello largo y sus barbas y sus pantalones sucios: aquellos que son promiscuos y se toman libertades que les son negadas a los limpios y ordenados" (H. Marcuse).
Nuestra época respira un ambiente de disolución. Uno de los elementos más importantes y novedosos que integran su "Weltanschauung" es la "contestación permanente", el "Gran Rechazo de la Sociedad Opulenta", su rebelión artística, lingüística, erótica, su temática de la licitud de la violencia contra la "violencia institucionalizada", su nihilismo "enragé".Pues bien, el noventa por ciento de esos tópicos han sido codificados por la "New Left" norteamericana, y expuestos por su Gran Maestro, el profesor judeo-germano-norteamericano Herbert Marcuse.
EL PERSONAJE
"Nacido en Berlín en 1898, representante del freudo-marxismo alemán de la década del treinta, cuya condición de marxista y judío lo obligó, ante la llegada del nazismo al poder, a refugiarse fuera de su patria, primero en Europa y luego en los Estados Unidos, país en el que por fin —desde 1934-quedó establecido y en una de cuyas universidades —la de San Diego, California— dónde enseñaba hasta su muerte en 1979, tras haberlo hecho en varias otras". Su extensa producción intelectual era sólo conocida en ciertos ambientes restringidos, y aun en ellos sus lectores "sentían por ella un soberano desprecio, considerándola una horrenda mixtura de freudismo fantasioso y de marxismo heterodoxo, tan reprobable para los discípulos de Marx como para los devotos de Freud. Por lo demás, ¿cómo tomar en serio a este soñador sexagenario, a este supérstite del socialismo utópico fourierista, extraviado en la segunda mitad del siglo xx? Pero, de pronto, estalló Mayo. Y sobre las barricadas, lo mismo que desde los muros de la Sorbona, señorearon, dueñas indiscutidas de la Revolución, las tres M: Marx, Mao, Marcuse. Ignorado hasta entonces, Marcuse se elevó súbitamente hasta la altura de los dos gigantes. Sus libros, que hasta ese momento habían conocido tiradas muy modestas, comenzaron a tener éxito". Así, pues, la fama de Marcuse es reciente y escandalosa. Nace en Mayo de 1968 por la acción de los rebeldes de Nanterre y de los discípulos de Rudj Dutschke (Rudi el Rojo). Antes de eso, él había aspirado a otro tipo de celebridad más respetable. Presidente de la División del Pacífico de la Asociación Filosófica Norteamericana, había publicado trabajos de cierta consistencia filosófica como "Razón y Revolución. Hegel y el nacimiento de la teoría social", "Marxismo soviético", "La caída en desuso del marxismo", "Pesimismo. Un estado de la madurez", "Cultura y Sociedad", etc. Pero, advertido de la presencia de ese "Lumpenproletariat" profesional y universitario, gira en su actitud y produce un "cambio cualitativo" en su producción con: El fin de la utopía, Eros y Civilización, El hombre unidimensional, Tolerancia represiva y Un ensayo sobre la liberación, con los que alcanza la fama y el escándalo.
LA REBELIÓN LIBERADORA: PROPULSORES Y ANTAGONISTAS
Revolución y Liberación se identifican en la causa internacionalista. Marcuse nos dirá además quiénes están a favor v en contra de ese proyecto. Lo auspician, en primer término, los estudiantes. Desenvolviendo ideas de Fourier ellos han presentado una novedad: es "la primera rebelión poderosa contra la totalidad de la sociedad existente". En Francia, "las leyendas pintadas en las paredes por la «jeunesse en colére» reunían a Karl Marx y André Bretón; el lema «Timagination au pouvoir» se llevaba bien con «des comités (soviets) partout»". Así es como el "movimiento estudiantil" se transforma en una "nueva clase trabajadora", aunque ello sea todavía potencial. Esta es la nueva "vanguardia revolucionaria" que viene a desempeñar el rol abandonado por el Partido Comunista. Marcuse sabe que tampoco en ese sector es oro todo lo que reluce: "sin duda, se encuentran allí los meros revoltosos..., los escapistas de todo tipo de misticismo, los tontos de buena y mala fe, y aquellos que no les importa lo que suceda"; pero eso no interesa, ya que lo que cuenta es el gesto, "la desobediencia incivil de los estudiantes de París" . Mezclado con el primero aparece el segundo elemento propicio a la revuelta: los marginados de los "ghettos". "La comprensión, la ternura recíproca, la espontaneidad, incluso el anarquismo" de los hippies es algo que enternece a Marcuse. Y también su protesta "amoral, anarquista ... fantasmal y bufonesca". "Los que hoy se rebelan contra la cultura establecida también se rebelan contra lo bello en esta cultura, contra sus formas demasiado sublimadas, segregadas, ordenadas, armoniosas. Sus aspiraciones libertarias aparecen como la negación de la cultura tradicional: como una desublimación metódica". Esto explica su rechazo de la Novena Sinfonía de Beethoven y su apasionamiento por el "living theatre" y los "happenings" no-convencionales.
Aunque, por desgracia, algunas de estas actividades tan subversivas se presten a la comercialización y dejen de expresar "el ethos estético del socialismo". Pero lo más bello de esta liberación se encuentra en el plano del lenguaje, con "la ruptura con el universo lingüístico del orden establecido ... Esta es la sub-cultura Hippie: «viaje», «yerba», «pot», «ácido», etc.... He aquí una rebelión lingüística sistemática". Subcultura que alcanza su propia sublimación con los denuestos e improperios. "Las obscenidades —anota Marcuse— familiares en el lenguaje de los radicales blancos y negros, deben ser vistas en este contexto de subversión metódica del universo lingüístico del sistema establecido ..., las obscenidades sólo realizan esta función dentro del contexto político del Gran Rechazo. Si, por ejemplo, los más altos ejecutivos del estado o la nación son llamados, no Presidente X o Gobernador Y, sino cerdo X o cerdo Y, se les «redefine» como lo que realmente son a los ojos de los radicales ... El uso metódico de obscenidades en el lenguaje político de los radicales es el acto elemental de dar un nuevo nombre a los hombres... Y si la redenominación invoca la esfera sexual, ello está de acuerdo con el gran designio de la desublimación de la cultura, que, para los radicales constituye un aspecto vital de la liberación".
Por otra parte, el concepto mismo de "obscenidad" merece ser puesto en tela de juicio, ya que "no es obscena en realidad la fotografía de una mujer desnuda que muestra el vello de su pubis; sí lo es la de un general uniformado que ostenta las medallas ganadas en una guerra de agresión ..., no el ritual hippie sino las declaraciones de los dignatarios de la Iglesia". El folklore rastrero, la "búsqueda psicodélica", el teatro sexual libre, el exhibicionismo, etc., vendrían a ser, pues, símbolos todos de esta "desalienación" humana, emprendida por estos "puercos" (si así se nos permite "redefinirlos") y aconsejada por su gran padre putativo ( así también se nos concede "redenominarlo").
El tercer elemento constructivo de esta "negación radical" son los Frentes de Liberación Nacional de los países del Tercer Mundo. "En Vietnam, en Cuba, en China, se defiende y se lleva adelante una revolución que lucha por evitar la administración burocrática del socialismo. Las fuerzas guerrilleras en América Latina parecen animadas por este mismo impulso subversivo: la liberación". Es lo que Marcuse denomina "la lucha contra la violencia institucionalizada". Lucha en la que todos los golpes están permitidos, y cuanto más bajos sean mejor. "Las fisuras de la sociedad establecida están abiertas todavía y es un deber primordial utilizarlas". ¿De qué manera? Por el Terror. Como hay todavía quienes se escandalizan un poco por esta expresión, Marcuse aclara: "El terror revolucionario es diferente del blanco porque implica, precisamente como terror, su propia trascendencia hacia toda sociedad libre, al contrario del terror blanco". Además, y gracias a la bondad innata de estos neo-revolucionarios, no hay peligro que el nuevo terror rojo se codifique a perpetuidad, como sucedió con la Cheka de la calle Lubianka, pues este último caso fue sólo un accidente, una "perversión de la revolución", que ya no se repetirá.
Por eso Marcuse, los autoriza a matar, secuestrar, raptar, incendiar, violar, vejar, etc., etc., todo ello en nombre de la "Liberación"... Esbozados los tres elementos positivos de la "Nueva Izquierda", corresponde ahora delimitar al Enemigo. Como es sabido, el Gran Rechazo es contra la Sociedad Opulenta, el "establishment". Pero aun allí hay un sector especialmente adverso: el proletariado. La masa trabajadora, "clase revolucionaria en sí, pero no para sí", ha repudiado el radicalismo izquierdista. El proyecto de la "New Left" es hoy "'impedido por la integración de las clases trabajadoras organizadas (y no sólo las organizadas) al sistema del capitalismo avanzado...; la mayoría de las organizaciones sindicales comparten las necesidades estabilizadoras, contrarrevolucionarias, de la clase media, como lo evidencia su comportamiento en tanto que consumidores de mercancía material y cultural, su repugnancia emocional de la «intelligentsia» no conformista".
En Francia, la revolución "no fue iniciada por los trabajadores sino por los estudiantes"; y en el resto del mundo los ultra-izquierdistas "se topan con la vociferante y a menudo violenta hostilidad del «pueblo» y de las organizaciones obreras". De esa manera la antigua lucha de clases preconizada por Marx se ha alterado notablemente. Ahora la dicotomía beligerante se da entre la "Nueva Izquierda" de los estudiantes, los marginales y los guerrilleros, y la "Sociedad Establecida", con todos sus componentes. Ello obliga también a cambiar la táctica bélica, porque esta Revolución "es muy diferente de la revolución en anteriores etapas de la historia, esta oposición se dirige contra la totalidad de una sociedad próspera y que funciona bien... Esta nueva conciencia y la rebelión de los instintos aislan tal oposición respecto de las masas y de la mayor parte de las organizaciones obreras, la mayoría integrada, y propician la concentración de la política radical en minorías activas principalmente entre la joven «intelligentsia» de clase media y entre los habitantes de los ghettos".
Este es el papel histórico de los revolucionarios pequeñoburgueses y del "Lumpenproletariat", que aunque todavía desorganizados como "clases" ya han roto sus vínculos con los opresores. En particular: "al ir contra el mandato de clase y los intereses nacionales que suprimen ese interés común, la revuelta contra las viejas sociedades es auténticamente internacional". En estas últimas palabras está la esencia del renovado socialismo: un internacionalismo absoluto, a lo Bakunin. Esa nueva "sensibilidad" reniega de las fronteras, e instala su conducción ecuménica en los centros de las metrópolis más avanzadas: "Las precondiciones para la liberación y el desarrollo del Tercer Mundo deben surgir en los países capitalistas avanzados". Por eso, si bien los "F.L.N." cumplen con su tarea destructiva, su importancia real proviene de la repercusión que sus "hazañas" adquieren en las metrópolis. "En este aspecto ideológico, la revolución externa se ha convertido en una parte esencial de la oposición dentro de las metrópolis capitalistas. Sin embargo, la fuerza ejemplar, el poder ideológico de la revolución externa, sólo puede dar frutos si la estructura y cohesión internas del sistema capitalista empiezan a desintegrarse. La cadena de la explotación debe romperse por el eslabón más fuerte".
Cuba, el Che, Vietnam, etc., son "imágenes" para motivar a los rojillos de las metrópolis. Una pancarta con la foto de Guevara muerto en Bolivia, no interesa por Guevara, que ya está finado, ni menos por Bolivia, que nadie sabe dónde demonios queda, sino por la inspiración que le produce a un hippie cuando se levanta de la cama a las ocho de la tarde. Porque entonces, el susodicho roñoso se encasqueta una boina negra con una estrella roja y lleno de energía se irá a la Sorbona a organizar el "poder joven estudiantil". Allí, en la infaltable asamblea, lanzará un violento discurso contra la opresión del Tercer Mundo, con efusivos recuerdos para las madres de Nixon, De Gaulle Walt Disney y Brigitte Bardot, acrisolando así su "solidaridad internacionalista". Porque, Marcuse dixit, "la solidaridad (internacional) sigue siendo el factor decisivo; también a este respecto tiene razón Marx" . Tal el resumen de este novedoso catecismo de la "Liberación", violenta, pornográfica, antiobrera e internacionalista. Sus jóvenes discípulos se miran allí como en un espejo, y la charca les devuelve la imagen que mejor les cuadra.
Referencias: E. Díaz Araújo, H. Marcuse, R. Duschtke, H. Fourier, P.Bakunin
Alvaro Kröger
martes, 8 de mayo de 2007
La involución humana
La Involución humana
La mayoría de nosotros cada día al despertarnos, nos asombramos de la revolución tecnológica actual que se desarrolla a un ritmo sostenido en aparentemente imparable.
El siglo XXI nos ha traído una serie de beneficios a nivel de comunicación , ciencia y tecnología, jamás antes imaginada, 10 o 15 años atrás.
Las comunicaciones han revolucionado de tal forma nuestra vida, que un celular, el cual cada vez es mas pequeño pero a la vez mas versátil, hoy saca fotos, filma, es radio, tiene música en mp3,es intercomunicador, agenda electrónica ,etc.. y en algunos años más seguramente será un elemento tan imprescindible como el cepillo de dientes.
Pero considerando que un genio como Julio Verne , ya anticipó muchas de las cosas que luego sucedieron, prefiero dejar éstas ideas a hombres como él que iluminaron mi imaginación pre-adolescente, que me hacía devorar sus obras.
Es indudable que lo más importante es el avance científico, que le ha permitido a la tecnología la entraga al hombre de la posibilidad de curar enfermedades, realizar diagnósticos e intervenciones quirúrgicas, inalcanzables en otras épocas, desarrollar máquinas increíblemente exactas, mandar al hombre a la Luna o a una nave fuera del sistema planetario.
Una prueba acabada de estos progresos en la ciencia y la tecnología es el menor índice de mortalidad infantil y el promedio de vida en los individuos, el cual ha aumentado notablemente.El promedio de vida hace 200 años era de 40 años y hoy es de 75, es decir casi el doble. Debemos tener en cuenta que para llegar a casi duplicar la vida humana hubieron de trancurrir unos 50.000 años antes de la aparición de la ciencia en nuestras vidas. Raro era el hombre de Cro-Magnón que superase los 20/22 años.
La situación así descripta, resulta inmejorable para el desarrollo del hombre en nuestros tiempos, la otra cara de ésta realidad próspera es la necesidad de mantener todo un sistema de mercado que posibilite el creciente desarrollo de estos paradigmas de la felicidad.
Las sociedades y en particular las empresas para su evolución y crecimiento necesitan de una maquinaria financiera y logística, que sólo el mundo capitalista puede ofrecer, esta situación nos lleva a que las comodidades tanto superfluas como imprescindibles, tengan un valor de mercado que sólo aquellos que poseen la dicha de tener un ingreso mensual pueden alcanzar, en un mundo dónde cada día la desocupación no detiene su ascenso y el índice de natalidad tampoco.
El hombre de nuestro principio de milenio, ha alcanzado un nivel de insatisfacción y de desidia hacia sus semejantes, que lo convierte en el opuesto de aquellos que poblaban nuestro planeta, hace pocos cientos de años cuando toda esta maravilla no existía.
La historia, como siempre, es el mejor ejemplo de nuestro razonamiento: en el siglo V antes de Cristo, existía en Atenas un estadista y filósofo llamado Arístides, para Grecia los siglos IV,V y VI fueron de verdadera iluminación del saber y del desarrollo y apego de la auténtica democracia.
Todo aquel que fuera condenado al ostracismo por algún comportamiento impropio, le correspondía pasar 10 años fuera de Atenas y perdía toda su fortuna.
El sistema era muy sencillo, solo debían juntarse mil firmas en una pared, en ésta área con forma de ostra, para que el condenado abandonase la ciudad.
Cuando se iba a celebrar la asamblea en la que Arístides sería condenado al ostracismo, un campesino le pidió que escribiera en la tablilla el nombre de su elegido: el propio Arístides. Este le preguntó qué mal había hecho Arístides para merecer su voto, a lo que el campesino dijo: "no lo soporto, todo el mundo dice que es el más justo". Arístides, sin preguntar más, escribió su nombre en la pieza de cerámica y se la entregó al campesino
Este acto de respeto y virtuosismo, en aquel hombre, hoy es visto como un acto de grandeza, de nobleza, ejecutado por hombres de la antigüedad, pero que sin dudas si fuese realizado por un individuo contemporáneo, sería tratado como un perfecto y completo imbécil.
Los conceptos básicos y fundamentales de la vida han mutado junto con la sociedad en su conjunto, existe hoy un exiguo apego a los valores morales y un gran avance en el campo de lo superfluo. El ser humano que hoy mantiene la palabra empeñada, que dice la verdad, que dice lo que piensa sin importar las consecuencias, es tomado como un exéntrico.
Referencias: Näch-Wagner
Alvaro Kröger
La mayoría de nosotros cada día al despertarnos, nos asombramos de la revolución tecnológica actual que se desarrolla a un ritmo sostenido en aparentemente imparable.
El siglo XXI nos ha traído una serie de beneficios a nivel de comunicación , ciencia y tecnología, jamás antes imaginada, 10 o 15 años atrás.
Las comunicaciones han revolucionado de tal forma nuestra vida, que un celular, el cual cada vez es mas pequeño pero a la vez mas versátil, hoy saca fotos, filma, es radio, tiene música en mp3,es intercomunicador, agenda electrónica ,etc.. y en algunos años más seguramente será un elemento tan imprescindible como el cepillo de dientes.
Pero considerando que un genio como Julio Verne , ya anticipó muchas de las cosas que luego sucedieron, prefiero dejar éstas ideas a hombres como él que iluminaron mi imaginación pre-adolescente, que me hacía devorar sus obras.
Es indudable que lo más importante es el avance científico, que le ha permitido a la tecnología la entraga al hombre de la posibilidad de curar enfermedades, realizar diagnósticos e intervenciones quirúrgicas, inalcanzables en otras épocas, desarrollar máquinas increíblemente exactas, mandar al hombre a la Luna o a una nave fuera del sistema planetario.
Una prueba acabada de estos progresos en la ciencia y la tecnología es el menor índice de mortalidad infantil y el promedio de vida en los individuos, el cual ha aumentado notablemente.El promedio de vida hace 200 años era de 40 años y hoy es de 75, es decir casi el doble. Debemos tener en cuenta que para llegar a casi duplicar la vida humana hubieron de trancurrir unos 50.000 años antes de la aparición de la ciencia en nuestras vidas. Raro era el hombre de Cro-Magnón que superase los 20/22 años.
La situación así descripta, resulta inmejorable para el desarrollo del hombre en nuestros tiempos, la otra cara de ésta realidad próspera es la necesidad de mantener todo un sistema de mercado que posibilite el creciente desarrollo de estos paradigmas de la felicidad.
Las sociedades y en particular las empresas para su evolución y crecimiento necesitan de una maquinaria financiera y logística, que sólo el mundo capitalista puede ofrecer, esta situación nos lleva a que las comodidades tanto superfluas como imprescindibles, tengan un valor de mercado que sólo aquellos que poseen la dicha de tener un ingreso mensual pueden alcanzar, en un mundo dónde cada día la desocupación no detiene su ascenso y el índice de natalidad tampoco.
El hombre de nuestro principio de milenio, ha alcanzado un nivel de insatisfacción y de desidia hacia sus semejantes, que lo convierte en el opuesto de aquellos que poblaban nuestro planeta, hace pocos cientos de años cuando toda esta maravilla no existía.
La historia, como siempre, es el mejor ejemplo de nuestro razonamiento: en el siglo V antes de Cristo, existía en Atenas un estadista y filósofo llamado Arístides, para Grecia los siglos IV,V y VI fueron de verdadera iluminación del saber y del desarrollo y apego de la auténtica democracia.
Todo aquel que fuera condenado al ostracismo por algún comportamiento impropio, le correspondía pasar 10 años fuera de Atenas y perdía toda su fortuna.
El sistema era muy sencillo, solo debían juntarse mil firmas en una pared, en ésta área con forma de ostra, para que el condenado abandonase la ciudad.
Cuando se iba a celebrar la asamblea en la que Arístides sería condenado al ostracismo, un campesino le pidió que escribiera en la tablilla el nombre de su elegido: el propio Arístides. Este le preguntó qué mal había hecho Arístides para merecer su voto, a lo que el campesino dijo: "no lo soporto, todo el mundo dice que es el más justo". Arístides, sin preguntar más, escribió su nombre en la pieza de cerámica y se la entregó al campesino
Este acto de respeto y virtuosismo, en aquel hombre, hoy es visto como un acto de grandeza, de nobleza, ejecutado por hombres de la antigüedad, pero que sin dudas si fuese realizado por un individuo contemporáneo, sería tratado como un perfecto y completo imbécil.
Los conceptos básicos y fundamentales de la vida han mutado junto con la sociedad en su conjunto, existe hoy un exiguo apego a los valores morales y un gran avance en el campo de lo superfluo. El ser humano que hoy mantiene la palabra empeñada, que dice la verdad, que dice lo que piensa sin importar las consecuencias, es tomado como un exéntrico.
Referencias: Näch-Wagner
Alvaro Kröger
lunes, 7 de mayo de 2007
Bioterrorismo
Bioterrorismo
Este nuevo tipo de terrorismo del que muy pocos comentan está muy cerca, es sencillo y está en el campo de la exportación y producción de los alimentos para el consumo humano y animal. Es una amenaza para la alimentación como para el ecosistema mundial. Cuando decimos "nuevo", es porque no se ha utilizado a gran escala aún, pero tiene antecedentes milenarios.
En el típico almuerzo de los domingos de ravioles o de esos tés de las señoras o del cumpleaños de los chicos, todo acompañado de vinos, refrescos o infusiones estamos a merced del terrorismo. Por más cocido que estén los alimentos, uno nunca sabe como fue tratado durante su proceso de producción, almacenamiento o conservación. Y tal vez lo que se lleve al estomago es una granada miniaturizada en pequeñas esquirlas que están en el limbo entre los seres vivos y lo inanimado, llamas virus.
Pronto, comenzará a tener malestares terribles , imparables e inexplicables, fiebre, náuseas, alteraciones nocturnas, transpiración, variaciones del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea. El virus empieza por colonizar la sangre y apoderarse de los nervios cerebrales del cual regirá los espasmos simultaneos por todo el cuerpo, las convulsiones con sabor ácido son verdaderamente interminables. Los días pasan y la piel sufrirá cambios constantes: será contaminada por molestos forúnculos rojizos, la delgadez del cuerpo es evidente y después que el sistema inmunológico lucha hasta el final, el cuerpo no resiste más y entra en shock: el corazón dejó de latir.
Me estoy refiriendo al refiero al bioterrorismo, un atentado terrorista instalado dentro de ciertas materias orgánicas , en su mayoría de consumo humano, una amenaza desapercibida y pronunciada al simple hecho de su utilización criminal de ciertos microorganismos patógenos convertidos en virus, bacterias o toxinas, que atemoriza a las grandes metrópolis, y también, de pequeñas ciudades que no tienen nada que ver con una guerra. Un virus letal que ya empezó a tener consecuencias nocivas en cualquier ser vivo en estos últimos tiempos es ya de por sí la amenaza del bioterrorismo. Un juego macabro, letal, silencioso y espantosamente eficaz que todos podemos ser vulnerables ante él.
Hace un par de años, las sociedades en el mundo temían, tras la guerra de Irák, la proliferación del ántrax, un término usado hasta el cansancio por las cadenas de noticias más importantes del globo que alertaba la venida de la peste bioquímica; pero el temor fue aún mayor al saber que esta bacteria invisible podría llegar a todos rincones del planeta e incluso llegó a decirse que se había instalado dentro de los hogares, por lo que nadie estaría a salvo. La verdad es que el ser humano vive desde hace miles de años con el ántrax, que no es más que la aftosa, y que a las concentraciones a las que estamos acostumbrados, nuestro sistema inmunológico la combate eficazmente; el problema es cuando esas concentraciones se elevan demasiado.
Hay otros microorganismos letales a concentraciones elevadas con los cuales estamos acostumbrados a vivir; schierisquia coli, cándida albicans y staphilococus dorii. Son habitantes normales de nuestro sistema digestivo y urinario, pero cuando los niveles de la concentración suben de cierto umbral son letales. Uno de los clásicos hábitats de éstos animalejos son los famosos productos "caseros" y en particular los chacinados. Cuando algún conocido o amigo le ofrezca de regalo unos "choricitos caseros" rájele como a la peste, porque es la peste. La gente no lo hace de mala fé, ni siquiera sabe de la existencia de éstos microorganismos, pero la forma de faena, la higiene personal, la higiene de los elementos usados para la manufactura y para el transporte hacen de los "choricitos caseros" armas bioquímicas.
Pero este problema del bioterrorismo es mundial, es un tipo de terrorismo que se debe tomar con seriedad, es letal, es potente, es invisible y su forma de trasmisión es totalmente inocente.
Un poco de historia
El bioterrorismo no es un invento nuevo, estudiandoprehistoria se descubrió que ciertas tribus de homo neardenthalensis utilizaban excrementos en las puntas de sus flechas con fines letales, también los vikingos, lanzaban muertos en estados de putrefacción para desalojar a los habitantes de los territorios a invadir. En Roma se contaminaban los ríos con animales muertos y en las colonias inglesas y francesas que luego fueros los Estados Unidos, los colonos regalaron frazadas de enfermos que padecían de viruela a los nativos norteamericanos reduciéndolos en un 50%; asimismo en Latinoamérica con la llegada de los españoles y su minúsculo ejercito, trajo consigo la viruela y la sífilis logrando hacer desaparecer a 80.000 soldados del imperio incaico. En la época nazi se utilizaban ciertos hongos, que no vamos a especificar , para experimentar con judíos y personas de raza negra, y hace 20 años ya hubo ataques de menor escala con virus y bacterias hacia Estados Unidos y Londres, en mayor cantidad, así como en el Irak de Hussein se hicieron exterminios de kurdos con armas bioquímicas.
En la actualidad, son las grandes ciudades quienes temen esta proliferación bacteriana o bioquímica, pero la alerta también serían los que nada tiene que ver en esta guerra sucia, la "peste" es diminuta e invisible, muy peligrosa a pesar de su condición; están en las manos de terroristas quienes dirigen el destino de vidas inocentes, en su manos están también la vida de los que se fueron a causa de estas epidemias. El asunto más peligroso es que no es necesaria una gran instalación para hacer un arma bioquímica letal para una ciudad. Un irresponsable con conocimientos no muy avanzados de bioquímica puede hacer las armas en el baño o la cocina de su casa. Este hecho debe poner en alerta no sólo a la ciudadanía sino también a las autoridades competentes.
Controles internacionales
Desde el 26 de marzo de 1975 la Convención de Armas Biológicas (CAB), destinada a prohibir el desarrollo, producción, almacenamiento o transferencias de este tipo de armas y su tecnología ya estaba en vigencia. Es así que en el Perú se establecieron leyes en contra de su proliferación como iniciativa del gobierno americano para controlar en el ingreso de personas y mercancías, entre las que destacan la creación del Bureau of Customs and Border Protection que garantiza la seguridad en los embarques como el CTPAT (Custom Trade Partnership Against Terrorism), CSI (Container Segurity Inititaive) , entre otros. Hoy más que nunca hay que estar alerta y en constante comunicación con los organismos internacionales de contralor y el Centro de Enfermadades Infecciosas de Atlanta, USA.
Alvaro Kröger
Este nuevo tipo de terrorismo del que muy pocos comentan está muy cerca, es sencillo y está en el campo de la exportación y producción de los alimentos para el consumo humano y animal. Es una amenaza para la alimentación como para el ecosistema mundial. Cuando decimos "nuevo", es porque no se ha utilizado a gran escala aún, pero tiene antecedentes milenarios.
En el típico almuerzo de los domingos de ravioles o de esos tés de las señoras o del cumpleaños de los chicos, todo acompañado de vinos, refrescos o infusiones estamos a merced del terrorismo. Por más cocido que estén los alimentos, uno nunca sabe como fue tratado durante su proceso de producción, almacenamiento o conservación. Y tal vez lo que se lleve al estomago es una granada miniaturizada en pequeñas esquirlas que están en el limbo entre los seres vivos y lo inanimado, llamas virus.
Pronto, comenzará a tener malestares terribles , imparables e inexplicables, fiebre, náuseas, alteraciones nocturnas, transpiración, variaciones del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea. El virus empieza por colonizar la sangre y apoderarse de los nervios cerebrales del cual regirá los espasmos simultaneos por todo el cuerpo, las convulsiones con sabor ácido son verdaderamente interminables. Los días pasan y la piel sufrirá cambios constantes: será contaminada por molestos forúnculos rojizos, la delgadez del cuerpo es evidente y después que el sistema inmunológico lucha hasta el final, el cuerpo no resiste más y entra en shock: el corazón dejó de latir.
Me estoy refiriendo al refiero al bioterrorismo, un atentado terrorista instalado dentro de ciertas materias orgánicas , en su mayoría de consumo humano, una amenaza desapercibida y pronunciada al simple hecho de su utilización criminal de ciertos microorganismos patógenos convertidos en virus, bacterias o toxinas, que atemoriza a las grandes metrópolis, y también, de pequeñas ciudades que no tienen nada que ver con una guerra. Un virus letal que ya empezó a tener consecuencias nocivas en cualquier ser vivo en estos últimos tiempos es ya de por sí la amenaza del bioterrorismo. Un juego macabro, letal, silencioso y espantosamente eficaz que todos podemos ser vulnerables ante él.
Hace un par de años, las sociedades en el mundo temían, tras la guerra de Irák, la proliferación del ántrax, un término usado hasta el cansancio por las cadenas de noticias más importantes del globo que alertaba la venida de la peste bioquímica; pero el temor fue aún mayor al saber que esta bacteria invisible podría llegar a todos rincones del planeta e incluso llegó a decirse que se había instalado dentro de los hogares, por lo que nadie estaría a salvo. La verdad es que el ser humano vive desde hace miles de años con el ántrax, que no es más que la aftosa, y que a las concentraciones a las que estamos acostumbrados, nuestro sistema inmunológico la combate eficazmente; el problema es cuando esas concentraciones se elevan demasiado.
Hay otros microorganismos letales a concentraciones elevadas con los cuales estamos acostumbrados a vivir; schierisquia coli, cándida albicans y staphilococus dorii. Son habitantes normales de nuestro sistema digestivo y urinario, pero cuando los niveles de la concentración suben de cierto umbral son letales. Uno de los clásicos hábitats de éstos animalejos son los famosos productos "caseros" y en particular los chacinados. Cuando algún conocido o amigo le ofrezca de regalo unos "choricitos caseros" rájele como a la peste, porque es la peste. La gente no lo hace de mala fé, ni siquiera sabe de la existencia de éstos microorganismos, pero la forma de faena, la higiene personal, la higiene de los elementos usados para la manufactura y para el transporte hacen de los "choricitos caseros" armas bioquímicas.
Pero este problema del bioterrorismo es mundial, es un tipo de terrorismo que se debe tomar con seriedad, es letal, es potente, es invisible y su forma de trasmisión es totalmente inocente.
Un poco de historia
El bioterrorismo no es un invento nuevo, estudiandoprehistoria se descubrió que ciertas tribus de homo neardenthalensis utilizaban excrementos en las puntas de sus flechas con fines letales, también los vikingos, lanzaban muertos en estados de putrefacción para desalojar a los habitantes de los territorios a invadir. En Roma se contaminaban los ríos con animales muertos y en las colonias inglesas y francesas que luego fueros los Estados Unidos, los colonos regalaron frazadas de enfermos que padecían de viruela a los nativos norteamericanos reduciéndolos en un 50%; asimismo en Latinoamérica con la llegada de los españoles y su minúsculo ejercito, trajo consigo la viruela y la sífilis logrando hacer desaparecer a 80.000 soldados del imperio incaico. En la época nazi se utilizaban ciertos hongos, que no vamos a especificar , para experimentar con judíos y personas de raza negra, y hace 20 años ya hubo ataques de menor escala con virus y bacterias hacia Estados Unidos y Londres, en mayor cantidad, así como en el Irak de Hussein se hicieron exterminios de kurdos con armas bioquímicas.
En la actualidad, son las grandes ciudades quienes temen esta proliferación bacteriana o bioquímica, pero la alerta también serían los que nada tiene que ver en esta guerra sucia, la "peste" es diminuta e invisible, muy peligrosa a pesar de su condición; están en las manos de terroristas quienes dirigen el destino de vidas inocentes, en su manos están también la vida de los que se fueron a causa de estas epidemias. El asunto más peligroso es que no es necesaria una gran instalación para hacer un arma bioquímica letal para una ciudad. Un irresponsable con conocimientos no muy avanzados de bioquímica puede hacer las armas en el baño o la cocina de su casa. Este hecho debe poner en alerta no sólo a la ciudadanía sino también a las autoridades competentes.
Controles internacionales
Desde el 26 de marzo de 1975 la Convención de Armas Biológicas (CAB), destinada a prohibir el desarrollo, producción, almacenamiento o transferencias de este tipo de armas y su tecnología ya estaba en vigencia. Es así que en el Perú se establecieron leyes en contra de su proliferación como iniciativa del gobierno americano para controlar en el ingreso de personas y mercancías, entre las que destacan la creación del Bureau of Customs and Border Protection que garantiza la seguridad en los embarques como el CTPAT (Custom Trade Partnership Against Terrorism), CSI (Container Segurity Inititaive) , entre otros. Hoy más que nunca hay que estar alerta y en constante comunicación con los organismos internacionales de contralor y el Centro de Enfermadades Infecciosas de Atlanta, USA.
Alvaro Kröger
domingo, 6 de mayo de 2007
Antonio Gramsci y su influencia cultural
ANTONIO GRAMSCI Y SU INFLUENCIA CULTURAL
LA DEGRADACIÓN DE LA CULTURA Y LOS VALORES EN NUESTRO TIEMPO
La degradación de la cultura y los valores en nuestro tiempo, en la búsqueda de un Pensamiento Único y un Nuevo Orden Mundial forma parte de una inteligente estrategia diseñada por Antonio Gramsci (1891-1937).
¿Quién fue Antonio Gramsci?
Fue un pensador y político italiano, uno de los fundadores del Partido Comunista italiano. Nació en Cerdeña el año 1891 de familia muy humilde. Estudiante universitario en Turín de 1911 a 1914. Abandonó por problemas de salud. En 1919, junto con Palmiro Togliatti , fundó el diario Ordine Nuovo, que luego fue órgano del partido comunista italiano fundado por él en 1921.
1921-1924 : trabajó en Moscú y Viena para la II Internacional Socialista
1925: Regresado a Roma enfrenta a la dictadura de Benito Mussolini. Fue arrestado en 1926 y encarcelado en 1928.
1928-1937: Desde la cárcel difundió sus ideas revolucionarias a través de cuadernos manuscritos que solo después de su muerte se dieron a conocer con el nombre de Cuadernos de la Prisión (1948 y 1951)
El 27 de abril de 1937 murió en el hospital de la cárcel en Roma.
La estrategia de Gramsci
Gramsci sostenía que ninguna ideología podía imponerse por la fuerza. Toda revolución violenta genera, como inmediata respuesta, una contrarrevolución que debilita y hasta puede superar la fuerza de la primera. Todo cambio exige una mentalización previa que abone la tierra donde el cambio debe florecer. El ideario marxista no escapaba a esa regla.
Por ello diseñó su estrategia del siguiente modo:
Para imponer un cambio ideológico era necesario comenzar por lograr la modificación del modo de pensar de la sociedad civil (pueblo o habitantes de un determinado país) a través de pequeños cambios realizados en el tiempo en el campo de la cultura. Había que construir un Nuevo Pensamiento. Crear lo que él llamaba el Sentido Común de la gente, entendido como el modo común de pensar de la gente que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad. Había que lograr que la sociedad civil alcanzara un nuevo modo de “ver la vida y sus valores”. Para Gramsci, esto era más importante, y prioritario, que alcanzar el dominio de la sociedad política. (conjunto de organismos que ejercen el poder desde los campos jurídico, político y militar).
Para lograr que la sociedad civil (el pueblo soberano, la opinión pública) llegara a tener un modo común de sentir y pensar (sentido común), era necesario adueñarse de organismos e instituciones en donde se desarrollan los valores y parámetros culturales: los medios de comunicación, Universidades, escuelas, enseñanza secundaria y las artes. Hacia allí había que apuntar. Con paciencia, con el paso del tiempo, educando a las nuevas generaciones desde su niñez. (Ej: la China de Mao; la Cuba de Castro).
Después de cumplido este proceso a lo largo de los años, la consecución del poder político caería por su propio peso, sin revoluciones armadas, sin resistencias ni contrarrevoluciones, sin necesidad de imponer el Nuevo Orden por la fuerza, ya que el mismo tendría consenso general.
Obstáculos a superar para el éxito del proceso.
El mismo Gramsci señaló que, para que el proceso fuera exitoso, habría que sortear 2 obstáculos:
La iglesia católica y la familia.
¿Porqué la iglesia católica? Porque Gramsci pensaba que la razón de la permanencia de la Iglesia a través de los siglos se apoyaba en los tres puntales siguientes:
a) La profesión de una fe firme e inquebrantable, sin concesiones, y la constante repetición de los mismos contenidos doctrinales. De este modo pudo lograr un fuerte sentido común (modo de pensar) en el pueblo a través de los siglos.
b) Haber logrado amalgamar en su seno tanto al pueblo analfabeto, a la clase media y a la élite intelectual propia. En efecto, ninguna filosofía inmanentista, incluyendo el marxismo, había acertado a unir en un mismo sentido común o creencia, a los intelectuales y al pueblo, a los doctrinarios y los practicantes, a los expertos y los neófitos (o “iniciados”). Gramsci ,en eso, envidiaba a la Iglesia.
c) Por último, mientras el marxismo exigía al hombre luchar para el logro de una sociedad sin clases en el aquí y ahora, porque con la muerte terminaba todo, la Iglesia había logrado convencer al hombre hacia la trascendencia, al más allá, y con ello no solamente había dado un respuesta al sentido de la vida sino también al sentido de la muerte.
¿Porqué la familia? Está claro que si la estrategia consistía en la formación de un modo de pensar a través de la educación en los nuevos valores revolucionarios, la familia, primera educadora del hombre desde su nacimiento y durantes los primeros y cruciales 5 años de vida, era un estorbo intolerable.
Estrategia para superar éstos obstáculos según Gramsci.
a) Desprestigiar a la iglesia, en lo posible con la descalificación de su doctrina (“la religión es el opio de los pueblos”) y de sus miembros jerárquicos (clero y vida consagrada).
b) Destruír la familia, presentándola como una institución del pasado, ya superada, incapaz de educar. Retirando a los niños desde su más temprana edad de la influencia de sus padres, mediante la educación masiva en la “nueva cultura”. (Experiencia de las granjas colectivas o educación a distancia.). O interviniendo en la educación de los aspectos fundamentales de su vida, desde la escuela y sin la participación de los padres. Procurando que, por ausencias de los padres ante compromisos laborales ineludibles, los niños queden bajo la influencia de la educación de los contravalores a través de la radio, televisión y medios de comunicación masivos.
Algunas consecuencias socio-culturales de la vigencia fáctica del gramscismo.
No podemos dejar de reconocer “que muchos de los afanes y previsiones de este político y filósofo sardo, se han ido materializando en forma tal, que hoy son elementos que forman parte ya de la sociedad que vivimos. Hay una inocultable hegemonía secularista que satura la mentalidad de grandes segmentos de la sociedad actual ,más allá de matices y variantes por países, regiones y ciudades y va posibilitando, día a día, que lo que antes era visto como inaceptable, negativo o incluso aberrante, se mire como "normal", positivo y hasta encomiable, en más de una ocasión o situación.
Veamos algunos ejemplos fácilmente constatables: Gramsci postulaba que de la única realidad que se puede (y se debe) hablar, es la de "aquí abajo" (cierre inmanentista total), que los escritores y los pensadores secularistas debían hegemonizar los medios masivos de comunicación (basta encender el televisor, escuchar ciertos programas de radio o asomarse a cualquier kiosco), que había que acabar con el prestigio de autores, instituciones, medios de comunicación o editoriales fieles a los valores tradicionales y por ende, opuestos a los designios de secularistas, laicistas y "modernizantes".
Incluso previó Gramsci la defección de numerosos "católicos" que, deslumbrados por la utopía secularista, habrían de aceptar las diversas formas de "compromiso histórico". El agudo intelectual italiano sabía bien que, se obtenían mayores ganancias por estas vías graduales, de lenta pero sostenida transformación de la mentalidad que por la vía de una persecución abierta. Toda una hábil guerra de posición estratégicamente concebida y ejecutada. Y muy mal entendida y enfrentada por quienes estarían obligados a hacerlo.
Parecería que vivimos en un mundo diseñado por Gramsci: se han invertido las valoraciones morales y políticas, se busca desjerarquizar todo lo valioso, se exalta todo lo que sea o implique "horizontalismo", se "deconstruye" el sano pensamiento filosófico, de forma tal que queda "pulverizado" en una multitud de nuevas ideologías y "filosofías" cuyo sólo empeño es "desmitificar", "secularizar", "desacralizar".
Seguramente se complacería -y mucho- Gramsci al ver en pleno proceso de realización (actualización, diría Gentile) algo que alguna vez "profetizó": el fin de la religión tendría que ocurrir por "suicidio", al diluirse los límites de la Cristiandad con respecto al mundo moderno. Mientras unos sueñan con que lo que está acaeciendo es una "cristianización del mundo", lo que en realidad se está dando es justamente lo contrario: segmentos considerables de "cristianos" se mundanizan, adoptando los parámetros y criterios propios de una mentalidad totalmente inserta en una cosmovisión intramundana y secularista. Aunque no siempre se niega explícitamente, viven como si el mundo trascendente no existiera, como si todo empezara y terminara "aquí abajo", teniendo una inexplicable dicotomía filosófica.
El programa era y es bien claro: "lograr el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, del ejército, de los intelectuales, de los profesores, etc. Habrá incluso que… enarbolar las banderas de las libertades burguesas, de la democracia, como brechas para penetrar en la sociedad civil. Habrá que presentarse maquiavélicamente como defensor de esas libertades democráticas, pero sabiendo muy bien que se las considera tan solo como un instrumento para la marxistización general del sentido común del pueblo" .
Otro lamentable hecho fácilmente constatable en diversos ambientes culturales de Occidente, sobre todo del latino y latinoamericano, es lo que se ha dado en llamar la "traición de los intelectuales". Esto se ha ido logrando por diferentes vías, ya sea mediante favores, concesión de prebendas, canonjías y halagos de todo tipo, o bien, mediante la táctica opuesta, que es la seguida con los intelectuales y profesores que no se doblegan ante estas formas de captación; para ellos están la presión, el chantaje, la amenaza y el boicot cuando no de plano, el desprestigio, la calumnia y la difamación.
Y es que en la estrategia gramscista el quebrantar de un modo u otro al intelectual opositor es fundamental: oigamos al teólogo padre Sáenz: "Gramsci considera que se ha ganado una gran batalla cuando se logra la defección de un intelectual, cuando se conquista a un teólogo traidor, un militar traidor, un profesor traidor, traidor a su cosmovisión . . . No será necesario que estos "convertidos" se declaren marxistas; lo importante es que ya no son enemigos, son potables" para la nueva cosmovisión. De ahí la importancia de ganarse a los intelectuales tradicionales, a los que, aparentemente colocados por encima de la política, influyen decisivamente en la propagación de las ideas, ya que cada intelectual (profesor, periodista o sacerdote) arrastra tras de sí a un número considerable de prosélitos.
El que en la mentalidad predominante de nuestros días prevalezca a nivel popular el "da igual cualquier religión", "todo es según como tú lo veas", "haz lo que quieras con tal de que seas auténtico", "ahora ya todo está permitido", y a nivel filosófico el "no hay naturaleza (humana) sino historia", "yo me doy mi propia esencia", "no hay ser, sino tan sólo devenir, o incluso, devenires", "no hay verdad, todo se reduce a multiplicidad(es)", "no hay escritor, sólo texto", "no hay sujeto, sino estructuras epistémicas", y otras estupideces por el estilo (el catálogo es inagotable), quiere decir que un gramscismo camuflado, en invisible alianza (deliberada o no) con el movimiento New Age y otras inefables adherencias, se sigue imponiendo en toda la línea, más allá de las cada vez más escasas menciones públicas de este autor italiano, tanto por parte de quienes lo apoyan como por parte de sus enemigos.
Como hemos visto, el gramscismo representa el más agresivo, cáustico y disolvente ataque contra toda forma de religión trascendente, y en particular contra el catolicismo; también lo es contra todo tipo de LIBERTAD. La Libertad y el Libre Albedrío son los enemigos más feroces del comunismo y del nazismo, ambas ideologías son el mismo perro con el mismo collar pero de diferente color. Mucha de la descristianización actual obedece en buena parte a la acción destructiva y semioculta de los "intelectuales orgánicos" a la Gramsci, estratégicamente situados, cuya acción se encuentra encaminada a la "mutación del sentido común" teísta a fin de que devenga su opuesto.
Ello implica su proyecto de "descomposición interna del catolicismo", de "hacer saltar la Iglesia desde dentro" y de liquidar totalmente el "antiguo concepto del mundo", insito en la cultura cristiano-católica y judeo-cristiana.
Finalmente, hay que señalar que pocas cosas contribuyen tanto al avance del secularismo anarquista como la defección de teólogos, profesores, pensadores, periodistas o escritores. Por lo cual habrá que pensar en congruencia con los principios que se dice profesar pero, no menos importante, también habrá que llevar una vida coherente que no desvincule e incomunique las distintas dimensiones de la vida humana.
"Quien no vive como piensa, acabará pensando como vive".
Referencias: A.Gramsci, C.Gentile, R.Sáenz .
Alvaro Kröger
LA DEGRADACIÓN DE LA CULTURA Y LOS VALORES EN NUESTRO TIEMPO
La degradación de la cultura y los valores en nuestro tiempo, en la búsqueda de un Pensamiento Único y un Nuevo Orden Mundial forma parte de una inteligente estrategia diseñada por Antonio Gramsci (1891-1937).
¿Quién fue Antonio Gramsci?
Fue un pensador y político italiano, uno de los fundadores del Partido Comunista italiano. Nació en Cerdeña el año 1891 de familia muy humilde. Estudiante universitario en Turín de 1911 a 1914. Abandonó por problemas de salud. En 1919, junto con Palmiro Togliatti , fundó el diario Ordine Nuovo, que luego fue órgano del partido comunista italiano fundado por él en 1921.
1921-1924 : trabajó en Moscú y Viena para la II Internacional Socialista
1925: Regresado a Roma enfrenta a la dictadura de Benito Mussolini. Fue arrestado en 1926 y encarcelado en 1928.
1928-1937: Desde la cárcel difundió sus ideas revolucionarias a través de cuadernos manuscritos que solo después de su muerte se dieron a conocer con el nombre de Cuadernos de la Prisión (1948 y 1951)
El 27 de abril de 1937 murió en el hospital de la cárcel en Roma.
La estrategia de Gramsci
Gramsci sostenía que ninguna ideología podía imponerse por la fuerza. Toda revolución violenta genera, como inmediata respuesta, una contrarrevolución que debilita y hasta puede superar la fuerza de la primera. Todo cambio exige una mentalización previa que abone la tierra donde el cambio debe florecer. El ideario marxista no escapaba a esa regla.
Por ello diseñó su estrategia del siguiente modo:
Para imponer un cambio ideológico era necesario comenzar por lograr la modificación del modo de pensar de la sociedad civil (pueblo o habitantes de un determinado país) a través de pequeños cambios realizados en el tiempo en el campo de la cultura. Había que construir un Nuevo Pensamiento. Crear lo que él llamaba el Sentido Común de la gente, entendido como el modo común de pensar de la gente que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad. Había que lograr que la sociedad civil alcanzara un nuevo modo de “ver la vida y sus valores”. Para Gramsci, esto era más importante, y prioritario, que alcanzar el dominio de la sociedad política. (conjunto de organismos que ejercen el poder desde los campos jurídico, político y militar).
Para lograr que la sociedad civil (el pueblo soberano, la opinión pública) llegara a tener un modo común de sentir y pensar (sentido común), era necesario adueñarse de organismos e instituciones en donde se desarrollan los valores y parámetros culturales: los medios de comunicación, Universidades, escuelas, enseñanza secundaria y las artes. Hacia allí había que apuntar. Con paciencia, con el paso del tiempo, educando a las nuevas generaciones desde su niñez. (Ej: la China de Mao; la Cuba de Castro).
Después de cumplido este proceso a lo largo de los años, la consecución del poder político caería por su propio peso, sin revoluciones armadas, sin resistencias ni contrarrevoluciones, sin necesidad de imponer el Nuevo Orden por la fuerza, ya que el mismo tendría consenso general.
Obstáculos a superar para el éxito del proceso.
El mismo Gramsci señaló que, para que el proceso fuera exitoso, habría que sortear 2 obstáculos:
La iglesia católica y la familia.
¿Porqué la iglesia católica? Porque Gramsci pensaba que la razón de la permanencia de la Iglesia a través de los siglos se apoyaba en los tres puntales siguientes:
a) La profesión de una fe firme e inquebrantable, sin concesiones, y la constante repetición de los mismos contenidos doctrinales. De este modo pudo lograr un fuerte sentido común (modo de pensar) en el pueblo a través de los siglos.
b) Haber logrado amalgamar en su seno tanto al pueblo analfabeto, a la clase media y a la élite intelectual propia. En efecto, ninguna filosofía inmanentista, incluyendo el marxismo, había acertado a unir en un mismo sentido común o creencia, a los intelectuales y al pueblo, a los doctrinarios y los practicantes, a los expertos y los neófitos (o “iniciados”). Gramsci ,en eso, envidiaba a la Iglesia.
c) Por último, mientras el marxismo exigía al hombre luchar para el logro de una sociedad sin clases en el aquí y ahora, porque con la muerte terminaba todo, la Iglesia había logrado convencer al hombre hacia la trascendencia, al más allá, y con ello no solamente había dado un respuesta al sentido de la vida sino también al sentido de la muerte.
¿Porqué la familia? Está claro que si la estrategia consistía en la formación de un modo de pensar a través de la educación en los nuevos valores revolucionarios, la familia, primera educadora del hombre desde su nacimiento y durantes los primeros y cruciales 5 años de vida, era un estorbo intolerable.
Estrategia para superar éstos obstáculos según Gramsci.
a) Desprestigiar a la iglesia, en lo posible con la descalificación de su doctrina (“la religión es el opio de los pueblos”) y de sus miembros jerárquicos (clero y vida consagrada).
b) Destruír la familia, presentándola como una institución del pasado, ya superada, incapaz de educar. Retirando a los niños desde su más temprana edad de la influencia de sus padres, mediante la educación masiva en la “nueva cultura”. (Experiencia de las granjas colectivas o educación a distancia.). O interviniendo en la educación de los aspectos fundamentales de su vida, desde la escuela y sin la participación de los padres. Procurando que, por ausencias de los padres ante compromisos laborales ineludibles, los niños queden bajo la influencia de la educación de los contravalores a través de la radio, televisión y medios de comunicación masivos.
Algunas consecuencias socio-culturales de la vigencia fáctica del gramscismo.
No podemos dejar de reconocer “que muchos de los afanes y previsiones de este político y filósofo sardo, se han ido materializando en forma tal, que hoy son elementos que forman parte ya de la sociedad que vivimos. Hay una inocultable hegemonía secularista que satura la mentalidad de grandes segmentos de la sociedad actual ,más allá de matices y variantes por países, regiones y ciudades y va posibilitando, día a día, que lo que antes era visto como inaceptable, negativo o incluso aberrante, se mire como "normal", positivo y hasta encomiable, en más de una ocasión o situación.
Veamos algunos ejemplos fácilmente constatables: Gramsci postulaba que de la única realidad que se puede (y se debe) hablar, es la de "aquí abajo" (cierre inmanentista total), que los escritores y los pensadores secularistas debían hegemonizar los medios masivos de comunicación (basta encender el televisor, escuchar ciertos programas de radio o asomarse a cualquier kiosco), que había que acabar con el prestigio de autores, instituciones, medios de comunicación o editoriales fieles a los valores tradicionales y por ende, opuestos a los designios de secularistas, laicistas y "modernizantes".
Incluso previó Gramsci la defección de numerosos "católicos" que, deslumbrados por la utopía secularista, habrían de aceptar las diversas formas de "compromiso histórico". El agudo intelectual italiano sabía bien que, se obtenían mayores ganancias por estas vías graduales, de lenta pero sostenida transformación de la mentalidad que por la vía de una persecución abierta. Toda una hábil guerra de posición estratégicamente concebida y ejecutada. Y muy mal entendida y enfrentada por quienes estarían obligados a hacerlo.
Parecería que vivimos en un mundo diseñado por Gramsci: se han invertido las valoraciones morales y políticas, se busca desjerarquizar todo lo valioso, se exalta todo lo que sea o implique "horizontalismo", se "deconstruye" el sano pensamiento filosófico, de forma tal que queda "pulverizado" en una multitud de nuevas ideologías y "filosofías" cuyo sólo empeño es "desmitificar", "secularizar", "desacralizar".
Seguramente se complacería -y mucho- Gramsci al ver en pleno proceso de realización (actualización, diría Gentile) algo que alguna vez "profetizó": el fin de la religión tendría que ocurrir por "suicidio", al diluirse los límites de la Cristiandad con respecto al mundo moderno. Mientras unos sueñan con que lo que está acaeciendo es una "cristianización del mundo", lo que en realidad se está dando es justamente lo contrario: segmentos considerables de "cristianos" se mundanizan, adoptando los parámetros y criterios propios de una mentalidad totalmente inserta en una cosmovisión intramundana y secularista. Aunque no siempre se niega explícitamente, viven como si el mundo trascendente no existiera, como si todo empezara y terminara "aquí abajo", teniendo una inexplicable dicotomía filosófica.
El programa era y es bien claro: "lograr el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, del ejército, de los intelectuales, de los profesores, etc. Habrá incluso que… enarbolar las banderas de las libertades burguesas, de la democracia, como brechas para penetrar en la sociedad civil. Habrá que presentarse maquiavélicamente como defensor de esas libertades democráticas, pero sabiendo muy bien que se las considera tan solo como un instrumento para la marxistización general del sentido común del pueblo" .
Otro lamentable hecho fácilmente constatable en diversos ambientes culturales de Occidente, sobre todo del latino y latinoamericano, es lo que se ha dado en llamar la "traición de los intelectuales". Esto se ha ido logrando por diferentes vías, ya sea mediante favores, concesión de prebendas, canonjías y halagos de todo tipo, o bien, mediante la táctica opuesta, que es la seguida con los intelectuales y profesores que no se doblegan ante estas formas de captación; para ellos están la presión, el chantaje, la amenaza y el boicot cuando no de plano, el desprestigio, la calumnia y la difamación.
Y es que en la estrategia gramscista el quebrantar de un modo u otro al intelectual opositor es fundamental: oigamos al teólogo padre Sáenz: "Gramsci considera que se ha ganado una gran batalla cuando se logra la defección de un intelectual, cuando se conquista a un teólogo traidor, un militar traidor, un profesor traidor, traidor a su cosmovisión . . . No será necesario que estos "convertidos" se declaren marxistas; lo importante es que ya no son enemigos, son potables" para la nueva cosmovisión. De ahí la importancia de ganarse a los intelectuales tradicionales, a los que, aparentemente colocados por encima de la política, influyen decisivamente en la propagación de las ideas, ya que cada intelectual (profesor, periodista o sacerdote) arrastra tras de sí a un número considerable de prosélitos.
El que en la mentalidad predominante de nuestros días prevalezca a nivel popular el "da igual cualquier religión", "todo es según como tú lo veas", "haz lo que quieras con tal de que seas auténtico", "ahora ya todo está permitido", y a nivel filosófico el "no hay naturaleza (humana) sino historia", "yo me doy mi propia esencia", "no hay ser, sino tan sólo devenir, o incluso, devenires", "no hay verdad, todo se reduce a multiplicidad(es)", "no hay escritor, sólo texto", "no hay sujeto, sino estructuras epistémicas", y otras estupideces por el estilo (el catálogo es inagotable), quiere decir que un gramscismo camuflado, en invisible alianza (deliberada o no) con el movimiento New Age y otras inefables adherencias, se sigue imponiendo en toda la línea, más allá de las cada vez más escasas menciones públicas de este autor italiano, tanto por parte de quienes lo apoyan como por parte de sus enemigos.
Como hemos visto, el gramscismo representa el más agresivo, cáustico y disolvente ataque contra toda forma de religión trascendente, y en particular contra el catolicismo; también lo es contra todo tipo de LIBERTAD. La Libertad y el Libre Albedrío son los enemigos más feroces del comunismo y del nazismo, ambas ideologías son el mismo perro con el mismo collar pero de diferente color. Mucha de la descristianización actual obedece en buena parte a la acción destructiva y semioculta de los "intelectuales orgánicos" a la Gramsci, estratégicamente situados, cuya acción se encuentra encaminada a la "mutación del sentido común" teísta a fin de que devenga su opuesto.
Ello implica su proyecto de "descomposición interna del catolicismo", de "hacer saltar la Iglesia desde dentro" y de liquidar totalmente el "antiguo concepto del mundo", insito en la cultura cristiano-católica y judeo-cristiana.
Finalmente, hay que señalar que pocas cosas contribuyen tanto al avance del secularismo anarquista como la defección de teólogos, profesores, pensadores, periodistas o escritores. Por lo cual habrá que pensar en congruencia con los principios que se dice profesar pero, no menos importante, también habrá que llevar una vida coherente que no desvincule e incomunique las distintas dimensiones de la vida humana.
"Quien no vive como piensa, acabará pensando como vive".
Referencias: A.Gramsci, C.Gentile, R.Sáenz .
Alvaro Kröger
El comunismo no ha desaparecido, sólo ha cambiado de modelo
El comunismo no ha desaparecido, sólo ha cambiado de modelo (neomarxismo).
Se podría objetar que con la "Perestroika", la caída del Muro de Berlín y la apertura del Este, el comunismo ya fue superado. De hecho, los países satélites del Pacto de Varsovia (Comecon) han sido liberados de la dominación soviética y cuentan hoy con estructuras democráticas; la cortina de hierro cayó y las dos Alemanias se han reuníficado. El sistema económico del comunismo ha caído y ha sido sustituido por sistemas orientados a la economía social de mercado occidental.
Sin embargo, el comunismo es un principio que, puede ser aplicado de distintos modos, conforme a las distintas características de los diversos períodos históricos. Aún más, su acción se adapta de modo necesario a las condiciones históricas objetivas y subjetivas. Por tanto, si bien el comunismo bolchevique se derrumbó, el comunismo mantiene una vigencia histórica, hoy calificada como "neocomunismo" , "neosocialismo" o "socialismo del siglo XXI".
De esta forma, el modelo de insurrección bolchevique fue descartado para definir y asumir un modelo distinto, más complejo y más profundo, pues compromete orgánica e integralmente las conciencias de las personas. De hecho, la estrategia de acción política directa dio origen a una estrategia de acción indirecta, fundada en un proceso de "revolución cultural".
Fue Karl Marx quien estableció el principio materialista dialéctico según el cual la infraestructura (economía/materia) determina la superestructura (cultura/espíritu), razón por la cual la revolución debía ser realizada por el proletariado contra la burguesía, es decir, "de abajo hacia arriba".
En su afán de realizar la revolución mundial y observando las dificultades que enfrentó el proceso revolucionario en Rusia, Antonio Gramsci, Secretario General del Partido Comunista italiano (PCI), profundizó el principio del materialismo dialéctico y adaptó el comunismo a la realidad de Occidente. Gramsci desarrolló entonces el concepto de "hegemonía ideológica" consignando que:
"el movimiento entre infra y sobreestructura es de carácter dialéctico, es decir, que si la infraestructura material determina la sobreestructura ideológica, política, cultural y moral, esta sobreestructura a su vez puede tener vida propia y actuar sobre la infraestructura".
Gramsci, partiendo de tal premisa, estableció un modelo revolucionario según el cual la hegemonía cultural es la base de la revolución comunista, significando con ello que ésta depende de la capacidad que las fuerzas revolucionarias adquieran para controlar los medios que permiten dirigir la conciencia y conducta social. Es por tal causa que el proceso revolucionario se hace más sutil, gradual y progresivo. Teniendo presente que Vladimir llich Ulianov, alias Lenín, concibió la revolución como un "proceso de traspaso de poder" que puede ser realizado tanto de manera sangrienta como incruenta, Gramsci procede a realizar la revolución de modo invertido, es decir, "de arriba hacia abajo", desde la superestructura hacia la infraestructura. Una revolución entendida así se realizará a través de la intervención y transformación ideológica de la cultura, y consiste en modificar de manera imperceptible el modo de pensar y sentir de las personas para, por extensión, terminar modificando final y totalmente el sistema social y político.
La estrategia dispuesta por el pensador marxista Antonio Gramsci fue proyectada por la llamada Escuela de Frankfurt, originalmente fundada en 1923 como "Instituto para el Nuevo Marxismo" y luego denominado "Instituto para la Investigación Social" (Instituí für Sozialforschung) para encubrir su objetivo sentido político.
Es por ello que, mediando Georges Lukács, Max Horkheimcr, Theodor Adorno, Wílhelm Reich, Erich Fromm, Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, etc., se formula la doctrina del "neocomunismo" y a partir de él la izquierda elabora un concreto programa de acción estructuralista que logra una decisiva influencia en distintos campos del pensamiento, en la psicología (Lacan), la educación (Piaget) y la etnología (Levi Strauss), entre otros. Fueron básicamente estas elaboraciones ideológicas las que activaron y sustentaron el proceso revolucionario de los años sesenta, siendo particularmente efectivas entre los estudiantes de las Universidades de Francia y Alemania. Asimismo, estas ideas también serían la base tanto del llamado "eurocomunismo" como del "neosocialismo" desarrollado en distintas latitudes durante los años ochenta y noventa.
El principio constitutivo de esta creencia radica en un materialismo refinado (materia increada y viva) que niega la existencia de un principio anterior y superior al hombre, cualquiera éste sea. Este sistema de pensamiento se define a sí mismo como una creencia que explícitamente niega la existencia axiomáticamente de un ser superior creador, que rechaza la existencia del alma humana y, por tanto, de toda esencia y toda trascendencia del ser. Afirma pues la soberanía del hombre en tanto éste no es sino una concreción existencial fragmentaria de la materia en flujo de un estado a otro.
Se impone un sistema cultural multiculturalista basado en un relativismo absoluto, el cual implica la negación de la existencia de verdades absolutas de validez universal, dándole base filosófica más acabada al anarquismo.
Friedrich Engels mismo ya lo anticipaba: "Para la filosofía dialéctica no existe nada definitivo, absoluto" . Ahora, un dirigente político proclama: "No hay verdades absolutas de ningún tipo".
Asumiendo tales premisas, ¿cómo se manifiesta concretamente este nuevo tipo de acción revolucionaria?
La aplicación de este sistema filosófico-político procura generar un ánimo hostil contra todo tipo de autoridad, expresándose esto en una conducta de deliberada resistencia y rebeldía ante la creencia de un ser supremo; contra la institución de las religiones, cuya reputación se degrada sistemáticamente; contra el Estado, cuya autoridad se denigra constantemente; contra el orden en la familia, donde se socava la autoridad de los padres; contra el orden en la escuela, donde se limita la autoridad de los profesores; y, en definitiva, contra toda forma de jerarquía y orden en la vida social.
Ante la ausencia de un ser superior, semejante quebrantamiento del orden natural conduce a una completa pérdida de principios y valores originales fundamentales, lo cual genera un radical decaimiento en la moral. Bajo pretexto de educar en un uso más responsable de las fuerzas procreativas, se desencadenan las pasiones en los niños y adolescentes a través de una educación sexual estatal en los colegios.Este hecho no es privativo del comunismo; el nacional-socialismo hizo lo mismo , así que ni originales son. A través de los medios de comunicación se derriban todos los tabúes, corrompiendo el ideal de la pureza espiritual, de la inocencia necesaria para un desarrollo normal de los niños, gestando un ambiente de impureza omnipresente. Así se aplica en nuestra época, al pie de la letra, la estrategia lanzada por Lenín y comprimida en la siguiente frase a menudo citada:
"Si queremos aniquilar una nación, debemos aniquilar antes su moral. Luego, esta nación caerá en nuestro regazo como fruto maduro. [...] Interesad la juventud en la sexualidad y os apoderaréis de ella sin dificultad."
Se disuelve la institución de la familia con la legalización del divorcio y el aborto. Asimismo, se promueve tanto el trabajo de la mujer para apartarla del hogar( movimientos feministas) como la asistencia en jornada completa de los niños al colegio. La razón de ello la evidenció claramente Olaf Scholz, entonces Secretario General del Partido Socialista de Alemania (SPD) cuando, refiriéndose a la jornada escolar completa , a la cual estima insuficiente , y a los pre-escolares y maternales, sostiene:
"Queremos alcanzar con ello una revolución cultural. [...] Queremos conquistar el espacio aéreo sobre las camas de los niños" .
Para impedir la existencia de familias numerosas se implantan programas de control de natalidad. En este mismo sentido, también se promueve el matrimonio entre personas del mismo sexo, concediéndole incluso el derecho de adopción de menores.
A fin de provocar una destructuración del sistema social, se introduce un igualitarismo radical proyectado en la teoría de género según la cual el ser humano es determinado exclusivamente por la colectividad y no por su naturaleza masculina o femenina. Esta idea se refleja también en un feminismo extremo.
En definitiva, el neocomunismo proclama el 'empoderamiento' del hombre en términos de que es ahora él, por sí y ante sí, quien domina su cuerpo y determina su destino. Así, dando cuenta de una contradicción fundamental, por una parte rechaza la pena de muerte al negar a cualquier autoridad el derecho a determinar sobre la vida del hombre pero, por otra, sin más reclama el irrestricto derecho a practicar el aborto y la eutanasia.
Siguiendo el principio marxista de "revolución permanente" y el principio leninista de "revolución ininterrumpida", e indicando que "el gran salto no es económico [...], sino político-cultural", el neosocialismo sentencia explícitamente:
“Tiempos de cruzada. Sin plazos, la meta es transformar de raíz la mentalidad”.
Referencias: K.Marx, A. Gramnsci,W.Reichs. E.Fromm, J.P.Sartre, H.Marcuse, Levi-Srauss.
Alvaro Kröger
Se podría objetar que con la "Perestroika", la caída del Muro de Berlín y la apertura del Este, el comunismo ya fue superado. De hecho, los países satélites del Pacto de Varsovia (Comecon) han sido liberados de la dominación soviética y cuentan hoy con estructuras democráticas; la cortina de hierro cayó y las dos Alemanias se han reuníficado. El sistema económico del comunismo ha caído y ha sido sustituido por sistemas orientados a la economía social de mercado occidental.
Sin embargo, el comunismo es un principio que, puede ser aplicado de distintos modos, conforme a las distintas características de los diversos períodos históricos. Aún más, su acción se adapta de modo necesario a las condiciones históricas objetivas y subjetivas. Por tanto, si bien el comunismo bolchevique se derrumbó, el comunismo mantiene una vigencia histórica, hoy calificada como "neocomunismo" , "neosocialismo" o "socialismo del siglo XXI".
De esta forma, el modelo de insurrección bolchevique fue descartado para definir y asumir un modelo distinto, más complejo y más profundo, pues compromete orgánica e integralmente las conciencias de las personas. De hecho, la estrategia de acción política directa dio origen a una estrategia de acción indirecta, fundada en un proceso de "revolución cultural".
Fue Karl Marx quien estableció el principio materialista dialéctico según el cual la infraestructura (economía/materia) determina la superestructura (cultura/espíritu), razón por la cual la revolución debía ser realizada por el proletariado contra la burguesía, es decir, "de abajo hacia arriba".
En su afán de realizar la revolución mundial y observando las dificultades que enfrentó el proceso revolucionario en Rusia, Antonio Gramsci, Secretario General del Partido Comunista italiano (PCI), profundizó el principio del materialismo dialéctico y adaptó el comunismo a la realidad de Occidente. Gramsci desarrolló entonces el concepto de "hegemonía ideológica" consignando que:
"el movimiento entre infra y sobreestructura es de carácter dialéctico, es decir, que si la infraestructura material determina la sobreestructura ideológica, política, cultural y moral, esta sobreestructura a su vez puede tener vida propia y actuar sobre la infraestructura".
Gramsci, partiendo de tal premisa, estableció un modelo revolucionario según el cual la hegemonía cultural es la base de la revolución comunista, significando con ello que ésta depende de la capacidad que las fuerzas revolucionarias adquieran para controlar los medios que permiten dirigir la conciencia y conducta social. Es por tal causa que el proceso revolucionario se hace más sutil, gradual y progresivo. Teniendo presente que Vladimir llich Ulianov, alias Lenín, concibió la revolución como un "proceso de traspaso de poder" que puede ser realizado tanto de manera sangrienta como incruenta, Gramsci procede a realizar la revolución de modo invertido, es decir, "de arriba hacia abajo", desde la superestructura hacia la infraestructura. Una revolución entendida así se realizará a través de la intervención y transformación ideológica de la cultura, y consiste en modificar de manera imperceptible el modo de pensar y sentir de las personas para, por extensión, terminar modificando final y totalmente el sistema social y político.
La estrategia dispuesta por el pensador marxista Antonio Gramsci fue proyectada por la llamada Escuela de Frankfurt, originalmente fundada en 1923 como "Instituto para el Nuevo Marxismo" y luego denominado "Instituto para la Investigación Social" (Instituí für Sozialforschung) para encubrir su objetivo sentido político.
Es por ello que, mediando Georges Lukács, Max Horkheimcr, Theodor Adorno, Wílhelm Reich, Erich Fromm, Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse, Jürgen Habermas, etc., se formula la doctrina del "neocomunismo" y a partir de él la izquierda elabora un concreto programa de acción estructuralista que logra una decisiva influencia en distintos campos del pensamiento, en la psicología (Lacan), la educación (Piaget) y la etnología (Levi Strauss), entre otros. Fueron básicamente estas elaboraciones ideológicas las que activaron y sustentaron el proceso revolucionario de los años sesenta, siendo particularmente efectivas entre los estudiantes de las Universidades de Francia y Alemania. Asimismo, estas ideas también serían la base tanto del llamado "eurocomunismo" como del "neosocialismo" desarrollado en distintas latitudes durante los años ochenta y noventa.
El principio constitutivo de esta creencia radica en un materialismo refinado (materia increada y viva) que niega la existencia de un principio anterior y superior al hombre, cualquiera éste sea. Este sistema de pensamiento se define a sí mismo como una creencia que explícitamente niega la existencia axiomáticamente de un ser superior creador, que rechaza la existencia del alma humana y, por tanto, de toda esencia y toda trascendencia del ser. Afirma pues la soberanía del hombre en tanto éste no es sino una concreción existencial fragmentaria de la materia en flujo de un estado a otro.
Se impone un sistema cultural multiculturalista basado en un relativismo absoluto, el cual implica la negación de la existencia de verdades absolutas de validez universal, dándole base filosófica más acabada al anarquismo.
Friedrich Engels mismo ya lo anticipaba: "Para la filosofía dialéctica no existe nada definitivo, absoluto" . Ahora, un dirigente político proclama: "No hay verdades absolutas de ningún tipo".
Asumiendo tales premisas, ¿cómo se manifiesta concretamente este nuevo tipo de acción revolucionaria?
La aplicación de este sistema filosófico-político procura generar un ánimo hostil contra todo tipo de autoridad, expresándose esto en una conducta de deliberada resistencia y rebeldía ante la creencia de un ser supremo; contra la institución de las religiones, cuya reputación se degrada sistemáticamente; contra el Estado, cuya autoridad se denigra constantemente; contra el orden en la familia, donde se socava la autoridad de los padres; contra el orden en la escuela, donde se limita la autoridad de los profesores; y, en definitiva, contra toda forma de jerarquía y orden en la vida social.
Ante la ausencia de un ser superior, semejante quebrantamiento del orden natural conduce a una completa pérdida de principios y valores originales fundamentales, lo cual genera un radical decaimiento en la moral. Bajo pretexto de educar en un uso más responsable de las fuerzas procreativas, se desencadenan las pasiones en los niños y adolescentes a través de una educación sexual estatal en los colegios.Este hecho no es privativo del comunismo; el nacional-socialismo hizo lo mismo , así que ni originales son. A través de los medios de comunicación se derriban todos los tabúes, corrompiendo el ideal de la pureza espiritual, de la inocencia necesaria para un desarrollo normal de los niños, gestando un ambiente de impureza omnipresente. Así se aplica en nuestra época, al pie de la letra, la estrategia lanzada por Lenín y comprimida en la siguiente frase a menudo citada:
"Si queremos aniquilar una nación, debemos aniquilar antes su moral. Luego, esta nación caerá en nuestro regazo como fruto maduro. [...] Interesad la juventud en la sexualidad y os apoderaréis de ella sin dificultad."
Se disuelve la institución de la familia con la legalización del divorcio y el aborto. Asimismo, se promueve tanto el trabajo de la mujer para apartarla del hogar( movimientos feministas) como la asistencia en jornada completa de los niños al colegio. La razón de ello la evidenció claramente Olaf Scholz, entonces Secretario General del Partido Socialista de Alemania (SPD) cuando, refiriéndose a la jornada escolar completa , a la cual estima insuficiente , y a los pre-escolares y maternales, sostiene:
"Queremos alcanzar con ello una revolución cultural. [...] Queremos conquistar el espacio aéreo sobre las camas de los niños" .
Para impedir la existencia de familias numerosas se implantan programas de control de natalidad. En este mismo sentido, también se promueve el matrimonio entre personas del mismo sexo, concediéndole incluso el derecho de adopción de menores.
A fin de provocar una destructuración del sistema social, se introduce un igualitarismo radical proyectado en la teoría de género según la cual el ser humano es determinado exclusivamente por la colectividad y no por su naturaleza masculina o femenina. Esta idea se refleja también en un feminismo extremo.
En definitiva, el neocomunismo proclama el 'empoderamiento' del hombre en términos de que es ahora él, por sí y ante sí, quien domina su cuerpo y determina su destino. Así, dando cuenta de una contradicción fundamental, por una parte rechaza la pena de muerte al negar a cualquier autoridad el derecho a determinar sobre la vida del hombre pero, por otra, sin más reclama el irrestricto derecho a practicar el aborto y la eutanasia.
Siguiendo el principio marxista de "revolución permanente" y el principio leninista de "revolución ininterrumpida", e indicando que "el gran salto no es económico [...], sino político-cultural", el neosocialismo sentencia explícitamente:
“Tiempos de cruzada. Sin plazos, la meta es transformar de raíz la mentalidad”.
Referencias: K.Marx, A. Gramnsci,W.Reichs. E.Fromm, J.P.Sartre, H.Marcuse, Levi-Srauss.
Alvaro Kröger
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